Pablo Malo Segura
El dato sanitario es un elemento clave para la transformación digital del sistema, pero requiere cambios profundos en gobernanza, calidad y seguridad. Actualmente, más del 90% de los datos que se generan en un hospital son imágenes médicas, aunque en la mayoría de los casos no se reutilizan con fines de investigación. Así se ha puesto de manifiesto este martes durante la jornada El espacio de datos de salud: retos y oportunidades, organizada por Fundación Imaging, Eucaim, la Generalitat Valenciana y la Unión Europea (UE), que ha reunido a representantes del ámbito institucional, tecnológico e industrial.
El Dr. Luis Martí-Bonmatí, presidente de la Fundación Imaging, ha subrayado la importancia de no dejar de avanzar pese a la complejidad del entorno regulatorio y tecnológico. «El entorno que diseñemos no puede frenarse por buscar la perfección», ha advertido, insistiendo en que controlar la calidad, la seguridad o la ética no debe convertirse en un obstáculo que ralentice la innovación. «La salud hay que mejorarla, y no hay que mejorarla mañana, hay que hacerlo hoy».
Bonmatí llama a “evitar la parálisis por la perfección” a la hora de desplegar el espacio de datos de salud para acelerar su uso en Europa
En este sentido, ha indicado que es fundamental trabajar “en paralelo”, combinando desarrollo tecnológico y garantías regulatorias, para evitar la “parálisis por la perfección” en el despliegue del espacio de datos. Además, en su intervención, Bonmatí ha destacado el papel transformador de la inteligencia artificial (IA) aplicada a datos clínicos, especialmente a la imagen médica, que permite detectar patrones, anticipar diagnósticos y avanzar hacia la medicina de precisión. “No queremos una medicina en la que el prospecto de un fármaco diga que es eficaz en el 80% de los casos; queremos que lo sea en el 100%”, ha señalado.
Cambio de paradigma en el reglamento
Lucía Escapa, de la Secretaría General de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud (SNS), ha abordado el impacto del futuro reglamento del espacio europeo de datos de salud, que ha definido como un «cambio de paradigma» en el uso de los mismos.


En primer lugar, ha explicado que el modelo actual, basado en el consentimiento, resulta insuficiente en la época del big data y la IA. «Si alguien cree que podemos abordar proyectos de análisis masivo de datos de salud apoyándonos en el consentimiento, no puedo más que darle mi más sentido pésame», ha afirmado.
Las comunidades autónomas tendrán un importante papel en la gobernanza del dato, debido a la descentralización sanitaria que caracteriza al modelo español
El nuevo reglamento, «consciente de ese problema«, introduce un marco dual nuevo que integra tanto el uso primario como el secundario del dato, sin crear un repositorio centralizado. “El reglamento del Espacio Europeo de Datos de Salud no crea un repositorio de datos de salud en ningún sitio. Los datos están donde tienen que estar, en sus tenedores”, ha comentado, destacando que el acceso se articulará a través de organismos autorizadores y catálogos de datos.
Escapa también ha enfatizado la complejidad del modelo español, marcado por la descentralización sanitaria, lo que obligará a que las comunidades autónomas asuman un papel importante en la gobernanza del dato. En paralelo, ha indicado que el sistema permitirá acelerar el acceso a datos, pero esto también conlleva riesgos ya que «nos vamos a encontrar con datos de escaso valor» si no se mejora su calidad desde el origen.
En cuanto al calendario, ha recordado que en 2027 se inicia la aplicación general del reglamento y los estados tienen que haber comunicado quién es la autoridad nacional de salud digital. En este sentido, ha resaltado que 2029 será un año clave. Hasta entonces «no hay obligación de proporcionar a ciudadanos y profesionales el acceso a la historia clínica, atender peticiones de datos ni abrir el catálogo».
Datos, innovación e industria: una oportunidad con barreras estructurales
La primera mesa redonda ha evidenciado el consenso en torno a la gran oportunidad que representa el espacio europeo de datos, aunque también ha puesto sobre la mesa importantes retos operativos. Carlos Tellería (IACS) defendió la necesidad de modelos federados y de una “ventanilla única” que simplifique el acceso a datos, especialmente en un entorno multinivel. En la misma línea, Álvaro Molina (GE HealthCare) ha insistido en la importancia de homogeneizar criterios a nivel europeo para facilitar la medicina de precisión.
Los centros sanitarios no son “minas de datos”, sino coproductores de valor en el ecosistema sanitario
Desde la industria, Ángel Alberich (Quibim) ha aportado una visión práctica del desarrollo de soluciones de IA, destacando que el acceso real al dato sigue siendo un cuello de botella. «Decirle a científicos de datos que entren en otro entorno a entrenar modelos, cuando en ese proceso de fabricación hay una responsabilidad legal, es algo bastante complejo de gestionar».
Los ponentes han coincidido en que los centros sanitarios deben participar en el retorno de valor generado por los datos. “No son minas de datos, son coproductores”, ha afirmado, alertando además del creciente mercado de intermediación de datos. La calidad se ha identificado como otro problema relevante. “La mayoría de los problemas vienen del registro inicial del dato”, ha advertido Tellería, mientras que Alberich ha reconocidoque incluso centros de referencia presentan inconsistencias que obligan a procesos intensivos de curación del dato.
Ciberseguridad y gobernanza: el gran reto no es tecnológico
La segunda mesa ha trasladado el foco hacia la seguridad y la gobernanza del dato, en un contexto definido como especialmente complejo. Ricard Martínez (Universitat de València) ha alertado del choque entre el desarrollo tecnológico y el Estado de derecho, defendiendo el enfoque europeo basado en la protección de derechos fundamentales.
Desde la perspectiva de la ciberseguridad, José Rosell (S2 Grupo) ha advertido de que “vivimos en un mundo sin fronteras donde los datos de salud son extremadamente valiosos”. Por ello, ha alertado dede riesgos como la manipulación de datos clínicos o los ataques de ransomware a hospitales, que pueden comprometer sistemas completos. Por su parte, Guillermo Pérez de Arenaza, de la Dirección General del Dato del Ministerio de Transformación Digital, ha subrayado que el principal desafío no es tecnológico, sino organizativo: “No es un reto tecnológico, es un problema de gobierno del dato”. En este sentido, ha destacado la necesidad de dotar a los centros de herramientas de anonimización y entornos seguros de tratamiento.
Los datos de salud se han convertido en uno de los activos más valiosos y sensibles en el entorno digital
Joan Ignasi Torrents (Kyndryl) ha añadido que el dato se ha convertido en “el activo más valioso de la sociedad”, lo que obliga a reforzar todas las capas: desde la infraestructura hasta el consumo. Los expertos han coincidido en que el éxito del Espacio Europeo de Datos de Salud dependerá de equilibrar innovación, seguridad y gobernanza. Y, sobre todo, de llegar a 2029 no solo preparados, sino capaces de extraer valor real del dato.














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