Avances en imagen molecular para la oncología de precisión en cáncer de mama

Redacción
La presidenta del Grupo de Trabajo de Oncología de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (Semnim), la Dra. Macarena Rodríguez, ha destacado el papel de la imagen molecular para avanzar hacia una oncología de precisión en cáncer de mama, ya que esta herramienta ofrece información clave sobre el comportamiento del tumor y ayuda a personalizar el tratamiento.

Como ha recordado la especialista en Medicina Nuclear en la Clínica Universidad de Navarra, hasta hace pocos años la tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computarizada (PET/TC) se utilizaba en cáncer de mama principalmente para detectar enfermedad metastásica.

La evaluación temprana mediante PET/TC distingue a las pacientes que pueden evitar la quimioterapia

En la actualidad, su papel es mucho más amplio, permitiendo evaluar la respuesta al tratamiento en fases muy tempranas y aportando información decisiva para ajustar la estrategia terapéutica desde el inicio, lo que ayuda a identificar qué pacientes pueden beneficiarse de terapias dirigidas sin necesidad de quimioterapia.

Un ejemplo de este enfoque es el ensayo PHERGain, que demostró que la evaluación temprana mediante PET/TC permite distinguir a las pacientes que responden de forma óptima al tratamiento anti-HER2. Gracias a esta estrategia, alrededor de un tercio de las mujeres con cáncer de mama HER2 positivo en estadio temprano pudo evitar la quimioterapia sin afectar a su pronóstico, reduciendo además la toxicidad.

Avances en radiofármacos

En el ámbito de la medicina nuclear, también se está avanzando en el desarrollo de radiofármacos dirigidos a dianas moleculares específicas, capaces de evaluar características concretas de cada subtipo tumoral.

Entre ellos, [18F]F-Fluoroestradiol permite evaluar la actividad del receptor de estrógeno, presente en la mayoría de los cánceres de mama, mientras que [89Zr]Trastuzumab muestra la expresión del receptor HER2. Ambos ayudan a identificar con mayor precisión qué pacientes pueden beneficiarse de terapias hormonales o tratamientos dirigidos contra HER2, ofreciendo una selección más ajustada y eficaz de las opciones terapéuticas disponibles.

La cirugía molecular mejora la precisión de las intervenciones y reduce reintervenciones

«El uso combinado de distintos radiofármacos y técnicas híbridas como el PET/RM nos permite integrar en un solo estudio distintos aspectos moleculares y anatómicos del tumor, lo que aumenta la precisión diagnóstica y resulta especialmente útil en tumores complejos», ha resaltado la Dra. Rodríguez.

El siguiente paso en esta línea es la teragnosis, que combina diagnóstico y tratamiento mediante radiofármacos capaces de localizar y actuar sobre dianas tumorales específicas. Estrategias como el trastuzumab radiomarcado o los compuestos FAPI teragnósticos han mostrado tasas iniciales de control de enfermedad del 84-95% en fases avanzadas, abriendo nuevas oportunidades dentro de la medicina personalizada.

Cirugía molecular

La evolución de la medicina nuclear llega a beneficiar al ámbito quirúrgico, donde la denominada cirugía molecular permite llevar la información biológica del tumor directamente al quirófano, favoreciendo intervenciones más precisas y ajustadas a cada paciente.

«La imagen molecular en el quirófano permite una cirugía más precisa, menos invasiva y guiada por la biología del tumor, con el potencial de mejorar los resultados clínicos»

La incorporación de imagen molecular intraoperatoria permite evaluar en tiempo real los márgenes quirúrgicos libres de enfermedad, uno de los principales retos en la cirugía conservadora de cáncer de mama. En la actualidad, alrededor del 20% de las pacientes presenta márgenes positivos tras la intervención, lo que obliga a reintervenciones con un notable impacto clínico, psicológico y económico.

El presidente del Grupo de Trabajo de Cirugía Radioguiada de la Semnim, el Dr. John Orozco Cortés, ha destacado que sistemas como el PET/TC portátil de alta resolución permiten identificar tejido tumoral metabólicamente activo de forma directa en la pieza quirúrgica, lo que mejora la precisión de la intervención y puede reducir la necesidad de reintervenciones.

«La imagen molecular en el quirófano permite una cirugía más precisa, menos invasiva y guiada por la biología del tumor, con el potencial de mejorar los resultados clínicos», ha subrayado el especialista en Medicina Nuclear en el Hospital Universitario Doctor Peset (Valencia).

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