
La situación de orden público en el municipio de Briceño, al norte de Antioquia, ha pasado de una crisis de desplazamiento a una ofensiva con tecnología de guerra. En las últimas horas, habitantes de la vereda Las Auras denunciaron ataques con artefactos explosivos lanzados presuntamente desde drones, los cuales impactaron de manera directa contra la iglesia y el parque principal del caserío.
Ataque a bienes civiles
De acuerdo con los reportes recolectados en la zona, los explosivos causaron daños materiales considerables en la infraestructura de la parroquia y en el mobiliario del parque, lugares que son el epicentro de la vida social y comunitaria de esta zona rural. Aunque las autoridades confirmaron que, por fortuna, no se presentaron personas lesionadas, el uso de estas aeronaves no tripuladas ha desatado un pánico colectivo, pues los habitantes se sienten vulnerables ante ataques que llegan desde el aire.
Este bombardeo en Las Auras representa un desafío directo a la Fuerza Pública, ya que se produce en una zona donde la población civil intenta mantener su cotidianidad en medio de la disputa territorial que libran estructuras criminales por el control de la subregión.
Un municipio bajo asedio
Este nuevo hecho de violencia no es un evento aislado, sino que se suma a la grave crisis humanitaria que estalló hace pocos días en la vereda Travesías. En ese sector, el temor por las amenazas de muerte y los enfrentamientos inminentes obligó al desplazamiento forzado de al menos 166 personas, integradas en 86 familias, quienes llegaron al casco urbano de Briceño buscando protección.
La conexión entre ambos eventos es clara para las autoridades: los grupos armados ilegales, específicamente el Clan del Golfo y las disidencias del Frente 36 de las FARC, están utilizando tanto las amenazas directas como los ataques con drones para presionar a la población y consolidar corredores estratégicos para sus actividades ilícitas.
Respuesta de las autoridades
Ante la gravedad de las denuncias, tropas del Ejército Nacional permanecen en la zona y han intensificado los patrullajes tanto en Las Auras como en los alrededores de Travesías y El Orejón. El objetivo principal de las unidades militares es neutralizar el lanzamiento de nuevos artefactos y brindar garantías de seguridad para evitar que más veredas se queden deshabitadas.
El Secretario de Seguridad de Antioquia y la administración municipal de Briceño han activado los protocolos de atención de emergencias para las familias desplazadas, mientras se mantiene el toque de queda y la ley seca en el municipio para facilitar las operaciones de control. La comunidad internacional y los defensores de derechos humanos han sido notificados sobre el uso de drones contra infraestructura civil, un hecho que agrava la infracción al Derecho Internacional Humanitario en esta zona del departamento.












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