En Medellín, tras la jornada del 1 de mayo que reunió a sindicatos, trabajadores y al presidente Gustavo Petro en el Parque de las Luces, el alcalde Federico Gutiérrez y el gobernador Andrés Julián Rendón cuestionaron el desarrollo de la movilización, denunciando presuntas presiones y traslado de personas para asistir al evento central en La Alpujarra.
El pronunciamiento inicial vino desde la Alcaldía. Gutiérrez aseguró que durante la jornada habrían llegado buses desde municipios como Ciudad Bolívar, Dabeiba y Caucasia, además de transporte desde diferentes sectores de la ciudad.
Según el mandatario, parte de la información recibida apunta a que algunas empresas de transporte habrían sido presionadas para movilizar personas, lo que, indicó, quedó consignado en el Puesto de Mando Unificado (PMU).
Las denuncias del alcalde
A través de su cuenta en X, Gutiérrez fue más allá y afirmó que la plaza no se llenó pese a la movilización de personas desde distintos puntos.
También mencionó la presencia de comunidades indígenas trasladadas a Medellín y cuestionó la logística detrás de la jornada.
El alcalde agregó que estos hechos, en su criterio, reflejan una instrumentalización de la movilización del Día del Trabajo.
La respuesta desde la Gobernación
El gobernador Andrés Julián Rendón también se pronunció sobre el evento encabezado por el presidente Petro.
En su mensaje, señaló que en Antioquia se privilegia el trabajo y cuestionó la presencia del mandatario en la región, fijando una postura crítica frente al Gobierno nacional.
Lo que dejó la jornada
Mientras se daban estos pronunciamientos, el presidente Gustavo Petro lideró el acto central desde la Plaza de las Luces, donde habló de temas como el salario mínimo y sus propuestas de reformas.
Durante su intervención, el mandatario también lanzó críticas contra los dirigentes locales, en medio de un ambiente marcado por tensiones políticas.
En paralelo, en redes sociales circularon versiones sobre la entrega de alimentos durante la jornada, así como reportes de daños en infraestructura, entre ellos una estación de Metroplús.
El alcalde Gutiérrez también se refirió a estos hechos, señalando afectaciones a bienes públicos durante la movilización.
El balance del 1 de mayo en Medellín deja una jornada que, más allá de la movilización, terminó marcada por el cruce de mensajes entre el Gobierno nacional y las autoridades locales, en un escenario que vuelve a evidenciar la tensión política entre ambas orillas.












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