El mundo del fútbol se detuvo para ser testigos del partido de vuelta entre Bayern Múnich y París Saint-Germain por la vuelta de las semifinales de la Champions League en su edición de 2026. El resultado estaba a favor del equipo francés al inicio del duelo, puesto que en la ida, jugada en el Parque de los Príncipes, ambos equipos anotaron 9 goles, pero el resultado fue a favor del PSG 5-4.
El Bayern Múnich, que formó en el once inicial con su equipo titular, tenía la obligación de, mínimo, empatar el encuentro. Los hinchas cantaron durante minutos consignas a favor del local, con el fin de animarlos antes de que el juez pitara el inicio del juego.
El minuto cero llegó y la pelota se movió. El Bayern Múnich comenzó atacando, pero rápidamente se vio sorprendido por un gol tempranero del visitante. Minuto dos de juego, el club bávaro atacaba por la derecha, pero Kvaratskhelia robó el balón, tocó con Fabián Ruíz y armaron una pared que dejó habilitado al georgiano. Como si de un atleta se tratara, corrió por toda la banda izquierda, enganchó a Stanisic y pasó el balón a Dembelé, que esperaba sin marca el balón y anotó el primero del partido.

El club alemán continuó con la tenencia del balón y el equipo francés esperaba para contraatacar. Aunque se generaron algunas opciones sin peligro, al minuto 27 Olisse tuvo una opción clara de gol, pero el balón que picó tocó el techo de la red. Un par de minutos después el Allianz Arena se llenó de chiflidos y abucheos contra el árbitro, por no cobrar una mano de Nuno Mendes, que tenía tarjeta amarilla, por falta previa.
Al 33′ el PSG tuvo el segundo en cabeza de Joao Neves. Un tiro libre largo que cruzó toda la línea defensiva, encontró solo al portugués, que no dudó en atacar. Fue Neuer quien evitó la celebración parisina.
En los últimos minutos, el PSG tomó posesión del balón y controló el juego, pero antes del cierre, el Bayern buscó el empate. Musiala apareció y en menos de un minuto generó 2 opciones de gol que no pudo celebrar. Tah tuvo el empate en la cabeza, en la última jugada de la primera parte, pero cabeceó mal y no pudo ser.

Intensidad, táctica defensiva y presión alta
El segundo tiempo obligó a los bávaros a empatar el duelo. Estando dos goles en contra, el club alemán salió a buscar el empate. Aunque dominó el balón y la posesión de ese en el campo rival, durante los diez primeros minutos el PSG se cerró bien: los once defendían en 3/4 de cancha.
Al 56′ el equipo parisino demostró cómo desarrollaría el segundo tiempo, recuperando un balón y jugando a velocidad para generar peligro a contraataque. Neuer salvó a su club en dos ocasiones. Safonov también comenzó a ser figura. Al minuto 64, el portero alemán volvió a salvar a su equipo, y Dembelé dejó el campo de juego.
Pese a que el Múnich tenía la mayor posesión del balón, no lograba generar peligro real para Safonov. Los técnicos hicieron cambios, buscando profundidad, pero para el minuto 80 de juego, y en comparación al partido de ida, el juego estaba 1-0. El contraataque siguió siendo la premisa del PSG y Barcola tuvo el segundo gol, pero Neuer volvió a parar al minuto 87′. En el Allianz Arena, solo los hinchas del París Saint-Germain, arengaban alegres.
En el banco del equipo francés se sentía tensión por el ataque bávaro y al minuto 90+3 Kimmich tocó para David, este profundizó para Kane que igualó la vuelta. El último minuto fue de presión y velocidad, pero el reloj manda, y el árbitro pitó el fin del duelo.
PSG se clasificó a su segunda final consecutiva, superando al Bayern 6-5 en el marcador global.











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