Trump rechaza la respuesta de Irán a la oferta de paz: «Es totalmente inaceptable»

Irán envió su respuesta a la propuesta de Estados Unidos para poner fin al conflicto regional a través de Pakistán, país que actúa como mediador entre ambas partes, según informó la agencia estatal iraní IRNA. La iniciativa contempla un posible acuerdo que incluiría el fin de las hostilidades, negociaciones sobre el estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y el levantamiento gradual de sanciones económicas.

De acuerdo con el reporte, la primera fase de las conversaciones se enfocaría en detener la guerra en la región y garantizar la “seguridad marítima” en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Una fuente oficial iraní citada por Al Jazeera aseguró que la respuesta de Teherán fue “realista y positiva” y que el documento también incluye discusiones sobre “el estrecho de Ormuz, el programa nuclear y el levantamiento de las sanciones”.

“La decisión ahora recae en Washington”, afirmó la fuente, añadiendo que una reacción favorable de Estados Unidos “impulsará rápidamente las negociaciones”.

Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó con dureza pocas horas después. En mensajes publicados en Truth Social, acusó a Irán de “estar jugando” con Washington.

“Irán lleva 47 años jugando con Estados Unidos y el resto del mundo. ¡Ya no se reirán más!”, escribió el mandatario estadounidense.

Más tarde endureció aún más su postura: “Acabo de leer la respuesta de los supuestos ‘representantes’ de Irán. ¡No me gusta, es TOTALMENTE INACEPTABLE!”.

La propuesta de Washington

Según el reporte, Washington había enviado a Teherán una propuesta de 14 puntos a comienzos de semana. Entre las principales exigencias se encontraba el compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares y suspender el enriquecimiento de uranio durante al menos 12 años.

Además, el gobierno estadounidense habría solicitado la entrega de las reservas iraníes de uranio enriquecido al 60%, estimadas en unos 440 kilogramos.

A cambio, Estados Unidos levantaría progresivamente las sanciones, desbloquearía miles de millones de dólares en activos iraníes congelados y pondría fin al bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes.

El estrecho de Ormuz, centro de la crisis

La tensión entre ambos países sigue concentrándose en el estrecho de Ormuz. Aunque Washington y Teherán han intercambiado disparos en la zona durante la última semana, ninguna de las partes ha declarado roto el alto el fuego vigente desde el 8 de abril.

Trump sostiene que Irán está “colapsando financieramente” debido al bloqueo naval estadounidense iniciado el 13 de abril, mientras que analistas consideran que Teherán todavía posee capacidad política y económica para resistir la presión.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien además lidera las negociaciones sobre el alto el fuego, afirmó recientemente que un acuerdo completo solo será posible si Washington levanta el bloqueo marítimo.

Como respuesta a las acciones estadounidenses, Irán cerró el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo extranjero y capturó varios barcos con bandera internacional. Anteriormente, Teherán había permitido el tránsito de embarcaciones consideradas “amigas”.

Pakistán y otros actores buscan destrabar la negociación

El corresponsal de Al Jazeera en Islamabad, Kamal Hyder, señaló que Pakistán está presionando a Irán para que adopte una posición intermedia en las conversaciones.

“Se trata de una diplomacia delicada”, explicó Hyder, quien también indicó que países como Qatar, Saudi Arabia, Turkey y China mantienen contactos permanentes con funcionarios iraníes para facilitar una salida negociada.

El periodista añadió que existe urgencia internacional para resolver la crisis debido al impacto económico global que está provocando el bloqueo del estrecho de Ormuz, especialmente en Pakistán.

“Hay mucho en juego: Pakistán también está sufriendo económicamente. Los precios del combustible están por las nubes”, afirmó.

La tensión diplomática ocurre además a pocos días de la visita oficial de Trump a China, uno de los principales compradores de petróleo iraní y un actor estratégico clave en la región.

Por su parte, Abbas Aslani, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos de Oriente Medio, consideró que la respuesta iraní no constituye un rechazo absoluto, sino una aclaración de la posición de Teherán frente a las exigencias estadounidenses.

“Si logran alcanzar una especie de acuerdo de paz en la etapa inicial, eso podría crear un ambiente positivo y contribuir a generar confianza”, declaró Aslani al medio catarí Al Jazeera.

No obstante, advirtió que las exigencias de Washington sobre el enriquecimiento de uranio podrían bloquear cualquier avance.

“Si Estados Unidos quiere seguir con sus exigencias, como que Irán exporte su uranio altamente enriquecido o suspenda el enriquecimiento durante mucho tiempo, creo que esto podría hacer imposible cualquier acuerdo”, sostuvo.

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