Una coalición de organizaciones ambientalistas y defensoras de los derechos de los inmigrantes celebró el posible cierre de una prisión en medio de la selva y promovida por el presidente Donald Trump y el gobernador de Florida, Ron DeSantis.
De acuerdo con reportes citados por medios estadounidenses como The New York Times, funcionarios estatales informaron a proveedores de las instalaciones que comiencen a prepararse para el desmantelamiento de Alligator Alcatraz, la controvertida cárcel para migrantes ubicada en los Everglades, Florida.
La razón, según la versión de prensa, tendría que ver con los altos costes para su mantenimiento.
La prisión, administrada por la división de gestión de emergencias de Florida para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), fue inaugurada en 2025 en una zona remota y pantanosa al oeste de Miami.
Según datos oficiales, el gobierno de Florida llegó a gastar 1,2 millones de dólares diarios para operar el centro, mientras esperaba un reembolso federal de cientos de millones de dólares que finalmente no se concretó.
Stephanie Hartman, directora de comunicaciones de la agencia estatal encargada del centro, señaló que la instalación siempre fue concebida como un espacio temporal para apoyar las operaciones federales de control migratorio.
El impacto ambiental de la cárcel
Sin embargo, el lugar rápidamente se convirtió en objeto de fuertes críticas por parte de organizaciones humanitarias y ambientales. Activistas denunciaron condiciones consideradas inhumanas dentro del complejo, donde hasta 1.400 detenidos permanecían recluidos en jaulas metálicas bajo temperaturas extremas, rodeados de mosquitos y en condiciones sanitarias cuestionadas.
Trump llegó incluso a elogiar públicamente las duras condiciones del centro durante una visita realizada en julio de 2025. “Podría ser tan bueno como el verdadero Alcatraz”, afirmó entonces el mandatario.
Diversas organizaciones de derechos humanos acusaron a las autoridades de cometer abusos contra los detenidos, incluyendo desapariciones forzadas, restricciones de acceso a representación legal y condiciones degradantes. Funcionarios estatales y federales rechazaron esas denuncias y negaron cualquier maltrato hacia los más de 22.000 migrantes que habrían pasado por el lugar desde su apertura.
Además de las críticas humanitarias, grupos ecologistas sostienen que la construcción acelerada del complejo provocó daños irreparables en los frágiles ecosistemas de los Everglades y en territorios ancestrales de la tribu Miccosukee.
Centro para la Diversidad Biológica y Friends of the Everglades mantienen una batalla judicial para exigir el cierre definitivo del campamento y la restauración ambiental del área afectada.
“El daño causado por esta iniciativa imprudente no puede simplemente abandonarse y olvidarse”, afirmó el abogado Paul Schwiep, representante de los grupos demandantes.
La directora para Florida y el Caribe del Centro para la Diversidad Biológica, Elise Bennett, calificó el centro como “una mancha para la nación y una plaga para los Everglades”.
La posición de los demócratas
El posible cierre también fue celebrado por legisladores demócratas de Florida. La congresista Debbie Wasserman Schultz aseguró que el centro “nunca debió haberse construido” y denunció el uso de recursos públicos para mantener a migrantes en condiciones extremas.
En la misma línea, el representante Maxwell Frost describió el lugar como “un experimento fallido de sufrimiento humano” y pidió una investigación sobre posibles abusos y despilfarro de fondos públicos.
Organizaciones civiles como Workers Circle anunciaron que continuarán realizando vigilias frente al centro hasta que el último detenido abandone las instalaciones y el campamento sea completamente desmontado.
Mientras tanto, medios locales informaron que varias compañías privadas beneficiadas con contratos relacionados con Alligator Alcatraz realizaron donaciones a DeSantis y a otros políticos republicanos, lo que ha intensificado las críticas sobre el manejo financiero y político del proyecto.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué es Alligator Alcatraz y por qué podría cerrar en Florida?
Alligator Alcatraz es un centro de detención para migrantes ubicado en los Everglades de Florida. Las autoridades estatales evalúan cerrar y desmontar las instalaciones debido a sus altos costos operativos y a las crecientes críticas por las condiciones dentro del lugar.
¿Qué denuncias enfrentó la cárcel migratoria Alligator Alcatraz en Estados Unidos?
Organizaciones de derechos humanos denunciaron presuntos abusos contra migrantes detenidos, incluyendo condiciones inhumanas, falta de acceso legal y trato degradante dentro del campamento administrado por el ICE y el gobierno de Florida.
¿Qué relación tuvieron Donald Trump y Ron DeSantis con Alligator Alcatraz?
Donald Trump y Ron DeSantis respaldaron públicamente el centro de detención y defendieron sus políticas migratorias estrictas. Trump incluso elogió las duras condiciones de la instalación durante una visita realizada en 2025.
¿Por qué grupos ambientalistas se oponen a Alligator Alcatraz en los Everglades?
Los grupos ecologistas aseguran que la construcción del centro causó daños ambientales en los Everglades y afectó territorios ancestrales de la tribu Miccosukee, por lo que exigen la restauración completa de la zona.
¿Qué consecuencias políticas y económicas dejó Alligator Alcatraz en Florida?
El proyecto generó fuertes críticas por el gasto millonario de fondos públicos, posibles contratos irregulares con empresas privadas y denuncias sobre abusos contra migrantes, lo que aumentó la presión política para cerrar el centro.












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