
La violencia no da tregua en el Catatumbo. Apenas horas después de concluir la jornada electoral, una nueva acción armada sacudió la zona rural del municipio de El Tarra, en Norte de Santander, dejando dos personas asesinadas, varias viviendas afectadas y una creciente preocupación entre las comunidades campesinas por el riesgo de nuevos desplazamientos.
Los hechos ocurrieron en el sector conocido como kilómetro 84, donde, según denunciaron líderes sociales de la región, hombres armados ingresaron durante la madrugada a varias viviendas de la comunidad. De acuerdo con el representante de las víctimas de Norte de Santander, Olguín Mayorga, los atacantes dispararon en repetidas ocasiones contra dos personas, quienes murieron en el lugar.
Además de los homicidios, los hombres armados habrían obligado a salir de sus casas a varios habitantes. Según las denuncias conocidas hasta el momento, al menos dos personas fueron llevadas por los agresores y no se tiene información oficial sobre su paradero.
La incursión también dejó daños materiales. Un establecimiento comercial fue incendiado, aumentando el temor entre los pobladores de una zona que desde hace meses enfrenta una compleja situación de orden público por la presencia de grupos armados ilegales.
Mayorga advirtió que este nuevo episodio de violencia podría provocar el desplazamiento de numerosas familias campesinas que temen quedar nuevamente atrapadas en medio de la confrontación armada que afecta al Catatumbo.
«Esta problemática no para y, por el contrario, podría generar una crisis humanitaria por la salida de familias de sus territorios, afectando especialmente a adultos mayores, mujeres embarazadas y niños», señaló el líder social.
La situación revive las alertas que diferentes autoridades y organizaciones habían emitido antes de las elecciones presidenciales. Días atrás, el personero de Teorama, Celso Rincón Muriel, advirtió sobre la falta de garantías de seguridad para el desarrollo del proceso electoral debido a la continuidad de los enfrentamientos y la presencia de grupos armados ilegales en distintos municipios de la región.
A estas preocupaciones se sumó la magistrada de la Sala Civil del Tribunal Superior de Cúcuta, Ángela Yohana Carreño Navas, quien alertó sobre el deterioro del orden público en el distrito judicial de Cúcuta y en el Catatumbo. Según indicó, la tensión generada por la contienda electoral incrementó los riesgos para las comunidades y para las autoridades encargadas del proceso de escrutinio.
Aunque las autoridades no han atribuido oficialmente la responsabilidad de los hechos, el Catatumbo continúa siendo escenario de disputas entre estructuras armadas ilegales que buscan mantener el control territorial en una de las regiones más conflictivas del país.
Mientras avanzan las investigaciones, las comunidades esperan una respuesta institucional que permita garantizar la seguridad de la población y evitar que la violencia continúe profundizando la crisis humanitaria que enfrenta esta región de Norte de Santander.
Preguntas clave sobre la situación en el Catatumbo
¿Dónde ocurrió el ataque?
En el sector kilómetro 84, zona rural del municipio de El Tarra, Norte de Santander.
¿Qué sucedió?
Dos personas fueron asesinadas, un establecimiento comercial fue incendiado y al menos dos habitantes fueron sacados de sus viviendas por hombres armados.
¿Qué preocupa a las comunidades?
El riesgo de nuevos desplazamientos forzados y el agravamiento de la crisis humanitaria en la región.
¿Quiénes serían los responsables?
Las autoridades no han señalado responsables. La zona registra presencia y confrontaciones entre el ELN y las disidencias de las Farc.
¿Qué advertencias existían antes de estos hechos?
Personeros y autoridades judiciales habían alertado sobre las dificultades de seguridad en el Catatumbo antes y durante el proceso electoral.













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