
La Defensoría del Pueblo expresó su profunda preocupación por la muerte de 11 menores de edad en medio de los enfrentamientos registrados el pasado 27 de mayo en la zona rural de San José del Guaviare, donde se enfrentaron estructuras armadas ilegales asociadas a las disidencias de las Farc de los grupos de alias “Iván Mordisco” y “Calarcá”.
La reacción se produjo luego de que el Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó la identidad de 43 de los 48 cuerpos recuperados tras los combates ocurridos en el sector de Barranco Colorado, en el departamento del Guaviare.
De acuerdo con el informe forense, entre las víctimas identificadas figuran 11 menores de edad, ocho de sexo masculino y tres de sexo femenino. Además, cinco cuerpos aún no han podido ser plenamente identificados.
El costo humano que continúa dejando el conflicto armado en varias regiones
Ante este panorama, la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, lanzó un fuerte pronunciamiento a través de su cuenta en la red social X, donde cuestionó el costo humano que continúa dejando el conflicto armado en varias regiones del país.
“11 menores de edad muertos en un combate que parece masacre”, escribió la funcionaria.
La defensora agregó que la tragedia refleja una realidad dolorosa que sigue golpeando a Colombia.
“Colombianos matando colombianos, sacrificando niños a los que negamos su derecho a un buen futuro”, manifestó la defensora.
Las declaraciones reavivan el debate sobre el reclutamiento de menores por parte de grupos armados ilegales y la situación de seguridad que enfrentan distintas comunidades en regiones donde persisten las disputas entre estructuras criminales.
39 víctimas corresponden a hombres y nueve a mujeres
El informe de Medicina Legal también revela que, del total de víctimas identificadas, 39 corresponden a hombres y nueve a mujeres. Entre los fallecidos aparecen personas provenientes de diferentes regiones del país, lo que evidencia el alcance territorial de las organizaciones armadas involucradas en estos enfrentamientos.
Las labores de identificación fueron adelantadas por equipos forenses en Bogotá, Villavicencio y Yopal, como parte del proceso de verificación de identidad y entrega de los cuerpos a sus familiares.
La Defensoría del Pueblo ha venido advirtiendo desde hace varios años sobre el riesgo que enfrentan niños, niñas y adolescentes en zonas donde operan grupos armados ilegales, especialmente por fenómenos como el reclutamiento forzado, la utilización de menores en actividades relacionadas con el conflicto y las amenazas contra comunidades vulnerables.
Persistencia de prácticas que afectan gravemente a la población infantil
Para distintos sectores defensores de derechos humanos, la confirmación de la muerte de 11 menores en estos hechos constituye una señal alarmante sobre la persistencia de prácticas que afectan gravemente a la población infantil en medio de las confrontaciones armadas.
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las circunstancias de estos enfrentamientos, la tragedia vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer las medidas de protección para la niñez en territorios afectados por la violencia.
Claves del tema: cuatro preguntas
¿Qué confirmó Medicina Legal sobre los enfrentamientos en Guaviare?
Medicina Legal informó que logró identificar 43 de los 48 cuerpos hallados tras los combates ocurridos en Barranco Colorado, zona rural de San José del Guaviare. Entre las víctimas identificadas hay 11 menores de edad, mientras que cinco cuerpos aún no han sido plenamente identificados.
¿Por qué generó tanta preocupación este caso?
Porque entre los fallecidos hay ocho niños y tres niñas, lo que volvió a encender las alarmas sobre el reclutamiento de menores y el impacto que sigue teniendo el conflicto armado sobre la población infantil.
¿Qué dijo la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz?
La defensora rechazó lo ocurrido y afirmó: “11 menores de edad muertos en un combate que parece masacre”. Además, señaló que se trata de una tragedia en la que “colombianos matan colombianos” y se les niega a muchos niños la posibilidad de un futuro mejor.
¿Qué revela este hecho sobre la situación de seguridad en la región?
Evidencia que las disputas entre grupos armados ilegales continúan afectando gravemente a las comunidades, especialmente a niños y adolescentes, que siguen siendo una de las poblaciones más vulnerables en medio del conflicto.











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