Israel y Líbano anunciaron un nuevo entendimiento para renovar el frágil alto el fuego entre ambos países y avanzar en la creación de zonas de seguridad dentro del territorio libanés donde no podrán operar miembros de Hezbolá, en un intento por contener una escalada que ha dejado miles de muertos y ha puesto en riesgo la estabilidad regional.
El acuerdo fue anunciado tras una cuarta ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos en el Departamento de Estado. En una declaración conjunta, las partes señalaron que la continuidad de la tregua dependerá del “cese total de los ataques de Hezbolá” y de la retirada de todos sus combatientes de las áreas ubicadas al sur del río Litani.
El nuevo mecanismo contempla que el ejército libanés asuma el control completo de las denominadas zonas de seguridad piloto, aunque por ahora no se han revelado detalles concretos sobre cómo serán delimitadas ni cuándo comenzará su implementación.
“Estas medidas permitirán avanzar hacia un acuerdo integral de paz y seguridad”, indicaron los gobiernos involucrados en el comunicado conjunto.
El acuerdo busca reducir la influencia de Hezbolá e Irán
La declaración incluyó además una referencia indirecta a Irán, principal patrocinador de Hezbolá, al rechazar cualquier intento de actores estatales o no estatales de influir sobre el futuro político y de seguridad del Líbano.
Estados Unidos e Israel consideran prioritario el desarme de Hezbolá, una organización respaldada por Teherán que mantiene una importante capacidad militar dentro del territorio libanés. El gobierno de Líbano también ha expresado interés en fortalecer el control estatal sobre las armas, aunque el grupo chiita rechaza cualquier posibilidad de desmovilización.
La renovación de la tregua también parece responder a los esfuerzos de Washington por desvincular el conflicto en Líbano de las negociaciones paralelas que mantiene con Irán. Teherán ha insistido en que ambos asuntos están conectados y ha exigido el fin de las operaciones israelíes en territorio libanés como parte de cualquier acuerdo regional más amplio.
Persisten los combates pese a los anuncios diplomáticos
A pesar del nuevo entendimiento, la situación sobre el terreno continúa siendo altamente volátil.
El jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Eyal Zamir, afirmó este miércoles que para las Fuerzas de Defensa de Israel no existe actualmente un alto el fuego operativo en el sur del Líbano.
“Estamos trabajando para maximizar la libertad de acción que se nos ha concedido y aprovecharemos cada oportunidad para eliminar las amenazas contra los ciudadanos de Israel y contra nuestras fuerzas”, declaró durante una visita a una base naval en Haifa.
Las declaraciones reflejan la distancia existente entre los acuerdos diplomáticos y la realidad militar sobre el terreno. Durante los últimos meses, Israel ha continuado ejecutando operaciones terrestres y ataques aéreos contra posiciones de Hezbolá, mientras el grupo ha mantenido lanzamientos de cohetes y drones contra territorio israelí.
Las hostilidades continúan desde marzo
La actual fase del conflicto comenzó el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra el norte de Israel tras operaciones militares estadounidenses e israelíes contra Irán.
Desde entonces, según cifras difundidas por las Fuerzas de Defensa de Israel, 26 soldados israelíes y un contratista civil han muerto en el sur del Líbano, incluidos 14 fallecidos después de la entrada en vigor de un alto el fuego anterior anunciado el 16 de abril.
Las autoridades israelíes también informaron que dos civiles murieron por ataques de Hezbolá y que otro ciudadano israelí falleció accidentalmente por fuego de artillería israelí.
Por su parte, Israel asegura haber eliminado a más de 2.500 integrantes de Hezbolá desde el inicio de la campaña, incluidos cientos de miembros de la Fuerza Radwan, considerada la unidad de élite del movimiento.
Miles de cohetes y drones siguen representando una amenaza
Las Fuerzas de Defensa de Israel sostienen que Hezbolá ha lanzado aproximadamente 5.500 cohetes contra tropas israelíes desplegadas en el sur del Líbano y otros 2.500 proyectiles contra territorio israelí desde marzo.
Además, el grupo habría empleado cerca de 300 drones, de los cuales 25 lograron impactar objetivos dentro de Israel.
A pesar de las pérdidas sufridas durante los combates, los servicios de inteligencia israelíes estiman que Hezbolá conserva miles de cohetes de corto alcance y cientos de proyectiles de mayor alcance, lo que mantiene la preocupación sobre una posible reanudación de enfrentamientos a gran escala.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué acordaron Israel y Líbano?
Ambos países acordaron renovar el alto el fuego e impulsar la creación de zonas de seguridad dentro del Líbano donde no podrán operar miembros de Hezbolá.
¿Quién controlará las nuevas zonas de seguridad?
El acuerdo establece que el ejército libanés asumirá el control total de esas áreas, aunque todavía no se conocen detalles sobre su implementación.
¿Qué papel juega Hezbolá en las negociaciones?
Hezbolá no participa directamente en las conversaciones. Sin embargo, el grupo es el principal foco del acuerdo debido a sus ataques contra Israel y a su presencia armada en el sur del Líbano.
¿Por qué Irán aparece mencionado en el acuerdo?
Irán es el principal aliado y patrocinador de Hezbolá. Estados Unidos e Israel buscan evitar que Teherán influya en las negociaciones o condicione el futuro político y de seguridad del Líbano.
¿Han cesado los combates tras el anuncio?
No. Aunque existe un nuevo entendimiento diplomático, tanto Israel como Hezbolá continúan realizando operaciones militares y mantienen intercambios de ataques en distintas zonas del conflicto.











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