Soldados heridos en combate son reubicados en el Ejército

Cerca de 150 soldados, quienes resultaron heridos en combate o registran afectaciones por los años de servicio, integran hoy las diferentes plantas de producción del Batallón de Mantenimiento José María Rosillo.

Esta es una unidad estratégica del Ejército Nacional en donde estos militares son reubicados laboralmente para que sigan siendo miembros activos de la institución.

De esta manera los soldados, una vez culminan sus tratamientos médicos y son dados de alta por el personal especializado, pueden continuar en la Fuerza, lo que también garantiza un sustento económico.

De las selvas a la planta de producción, la historia del soldado Durán

El soldado profesional José Durán Forero, quien durante años portó el fusil al hombro, es uno de los militares que hace parte de esta estrategia dentro del Batallón de Mantenimiento José María Rosillo.

Es oriundo del departamento del Meta y desde muy niño tuvo que salir de su territorio, víctima del desplazamiento forzado. Según cuenta, la violencia también le arrebató a su padre y, años después, perdió a su madre. Por ello, decidió ingresar al Ejército Nacional.

Durante años recorrió selvas y montañas y como miles de soldados, participó en importantes operaciones militares en todo el país.

Mientras hacía parte de estas operaciones, también estudió y obtuvo una beca para ingresar a la Universidad Militar Nueva Granada. Sin embargo, en medio de su labor militar resultó herido, por lo cual fue reubicado en este Batallón.

En el Batallón de Mantenimiento José María Rosillo, el soldado profesional José Durán Forero descubrió que podía cumplir con una misión relacionada con la capacidad logística e industrial, pues en este batallón se fabrican bienes metálicos para las diferentes unidades militares, como catres, comedores, estantes y otros elementos.

También se realiza mantenimiento especializado a cascos balísticos y equipos optrónicos, además de la elaboración de medallas y distintivos.

Luego de ser reubicado en esta unidad, el soldado también decidió estudiar Ingeniería Industrial, carrera que ya terminó.

Historias de más soldados reubicados

Otro de los casos es el del soldado profesional Emilio Ramírez Ladino, quien lleva cerca de quince años en el Ejército y que después de una extensa trayectoria operacional, encontró en la planta de metalmecánica un nuevo campo operacional.

Asegura que «el Batallón me permitió descubrir nuevas capacidades y demostrar que los soldados pueden aportar mucho más allá del combate. Gracias a esta oportunidad, logré graduarme como ingeniero industrial, realizar estudios en gestión empresarial y comenzar nuevos proyectos».

Aproximadamente 150 soldados desarrollan labores en las diferentes plantas y áreas de producción. Una parte importante de ellos corresponde a militares que resultaron heridos en combate o que presentan afectaciones físicas derivadas de años de servicio.

Los militares reciben una capacitación especializada para continuar vinculados a la institución desde las labores que desarrollan en este Batallón.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Cuál es el objetivo principal de la reubicación laboral en el Batallón de Mantenimiento José María Rosillo?

El objetivo es permitir que los soldados que resultaron heridos en combate o que tienen afectaciones por sus años de servicio sigan siendo miembros activos de la institución. Esta estrategia garantiza que, una vez terminados sus tratamientos médicos, los militares cuenten con un sustento económico y una nueva misión dentro de la Fuerza.

¿Qué tipo de productos y servicios se generan en las plantas de producción de este batallón?

En esta unidad se fabrican bienes metálicos para diversas unidades militares, tales como catres, comedores y estantes. Además, se realiza el mantenimiento especializado de equipos optrónicos y cascos balísticos, y se elaboran medallas y distintivos institucionales.

¿Cuántos soldados integran actualmente estas plantas de producción y cuál es su perfil?

Aproximadamente 150 soldados desarrollan labores en estas áreas. Se trata de militares con una trayectoria operacional extensa que han sufrido heridas en combate o presentan limitaciones físicas derivadas de su tiempo de servicio.

¿Cómo ha impactado esta oportunidad en el desarrollo profesional de los soldados reubicados?

La reubicación les ha permitido descubrir nuevas capacidades más allá del combate, facilitando su formación académica. Por ejemplo, los soldados José Durán Forero y Emilio Ramírez Ladino lograron graduarse como ingenieros industriales mientras desempeñaban sus nuevas funciones en el batallón.

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