
EPM informó sobre un incremento en los casos de hurto de cables y actos de vandalismo contra la infraestructura eléctrica en diferentes zonas de Antioquia, especialmente en la subregión del Valle de Aburrá, una situación que, según la empresa, pone en riesgo la continuidad y seguridad del servicio de energía para cientos de ciudadanos.
Los principales hechos se han registrado en las subregiones del Bajo Cauca, Norte y Nordeste antioqueño, además del Distrito de Medellín y municipios del Valle de Aburrá como Bello, Caldas, La Estrella y Envigado, donde redes y equipos fundamentales para la operación del sistema eléctrico han sido atacados con fines delictivos, principalmente para la comercialización ilegal de cobre.
Según cifras entregadas por EPM, entre 2024 y 2025 la empresa destinó más de $7.200 millones para reparar y reponer infraestructura afectada por estos hechos. Sin embargo, en lo corrido de 2026, solo los daños ocasionados a la red subterránea ya alcanzan cerca de $25.000 millones.
La compañía señaló que estas acciones han generado afectaciones para más de 763.000 usuarios, con interrupciones del servicio que han tenido una duración promedio de 24,6 horas por evento.
Además del robo de cables, EPM alertó sobre otros actos de vandalismo, como el ingreso de aceites, solventes, pinturas y residuos a cámaras subterráneas, lo que deteriora equipos eléctricos y reduce la vida útil de componentes esenciales para la prestación del servicio.
Una amenaza para la operación del sistema eléctrico
EPM advirtió que el hurto de cables de media tensión y los ataques contra instalaciones asociadas a las subestaciones del Valle de Aburrá representan un riesgo para la confiabilidad del sistema eléctrico.
Finalmente , la empresa explicó que una afectación simultánea en puntos críticos podría provocar interrupciones masivas y prolongadas que impactarían a usuarios residenciales, comerciales e industriales, además de afectar procesos productivos y actividades económicas.
¿En qué zonas se han registrado más casos de hurto de cables y vandalismo?
Según EPM, los principales casos se presentan en el Bajo Cauca, Norte y Nordeste antioqueño, además de Medellín y los municipios de Bello, Caldas, La Estrella y Envigado, donde la infraestructura eléctrica ha sido atacada principalmente para el robo de cobre.
¿Qué impacto han tenido estos hechos sobre el servicio de energía?
Más de 763.000 usuarios se han visto afectados por interrupciones del servicio, que han tenido una duración promedio de 24,6 horas por evento. Además, los daños a la red subterránea ya superan los $25.000 millones en lo corrido de 2026.
¿Qué riesgo representa esta situación para el sistema eléctrico?
EPM advirtió que el hurto de cables y el vandalismo contra subestaciones y redes de media tensión podrían generar interrupciones masivas y prolongadas del servicio, afectando hogares, comercios, industrias y la actividad económica de la región.












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