Redacción
Un estudio realizado en el Hospital Germans Trias i Pujol subraya la necesidad de implantar programas de cribado sistemático del virus del papiloma humano (VPH) en los pacientes trasplantados renales, después de comprobar una elevada prevalencia de infección y lesiones precancerosas incluso entre personas que no refieren conductas sexuales de riesgo.
La investigación Diana II se presentó durante el IX Congreso de la Sociedad Española de Trasplante (SET), que reunió en A Coruña a cerca de 500 especialistas para analizar los principales avances en trasplante de órganos sólidos, con especial atención a la prevención de complicaciones, la innovación terapéutica y la mejora de la supervivencia y calidad de vida de los pacientes trasplantados.
En este estudio se incluyó a 81 pacientes trasplantados renales, con una edad media de 59 años, ninguno de los cuales había recibido la vacuna frente al VPH ni presentaba antecedentes relevantes de infecciones de transmisión sexual. A todos ellos se les realizaron pruebas específicas para detectar la presencia del virus y posibles alteraciones celulares tanto a nivel anal como cervical.
En mujeres, la prevalencia de infección por VPH en el cuello uterino fue menor, del 13,8%, aunque también se detectaron alteraciones celulares de bajo grado
Los resultados mostraron que el 18,52% de los pacientes presentaban infección anal por VPH. De ellos, el 86,7% correspondía a variantes de alto riesgo oncogénico. Además, el 20% de los pacientes infectados presentaba alteraciones en la citología anal y un 7% desarrollaba lesiones de alto grado, consideradas precursoras de cáncer.
La prevalencia de infección por VPH en el cuello uterino fue menor en mujeres que en hombres, en concreto del 13,8%, aunque también se detectaron alteraciones celulares de bajo grado. Asimismo, los investigadores identificaron factores asociados a una mayor probabilidad de infección, como un menor tiempo transcurrido desde el trasplante, determinadas prácticas sexuales y un mayor número de parejas sexuales en los hombres.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que tanto la infección por VPH como las lesiones precancerosas se detectaron incluso en pacientes que no referían conductas sexuales de riesgo. Según los autores, este resultado pone de manifiesto que la inmunosupresión crónica necesaria para evitar el rechazo del injerto favorece la persistencia del virus y aumenta el riesgo de desarrollar lesiones relacionadas con el VPH.
Los investigadores han concluido que estos datos respaldan la implantación de programas de cribado sistemático del VPH en pacientes trasplantados renales
Por todo ello, los investigadores han concluido que estos datos respaldan la implantación de programas de cribado sistemático del VPH en pacientes trasplantados renales, tanto mediante citología anal como cervical y en ambos sexos. Además, defienden reforzar las estrategias de vacunación frente al virus e incluso valorar el estudio de estos pacientes mientras permanecen en lista de espera para el trasplante.
A juicio de los autores, estas medidas podrían tener un impacto significativo en la prevención de tumores asociados al VPH y contribuir a mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de las personas trasplantadas.














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