Redacción
AstraZeneca ha presentado en el Congreso de los Diputados el informe Actuar a tiempo frente a las enfermedades no transmisibles, elaborado por la Partnership for Health System Sustainability and Resilience (PHSSR) para España. El documento analiza la situación actual del Sistema Nacional de Salud (SNS) y propone una hoja de ruta en siete bloques de actuación para reforzar la prevención, la innovación y los resultados en salud.
La PHSSR es una alianza global sin ánimo de lucro presente en más de 30 países. Está integrada por organizaciones como la London School of Economics (LSE), la Fundación de la OMS, el Foro Económico Mundial y AstraZeneca, junto con entidades del ámbito sanitario, académico y empresarial. Su objetivo es impulsar sistemas de salud más sostenibles, resilientes y preparados para los retos del futuro.
El informe pone el foco en la necesidad de reforzar la capacidad del SNS para hacer frente a la creciente carga de las enfermedades no transmisibles (ENT) crónicas y la presión asistencial. Para ello, plantea actuar antes y de forma más coordinada a lo largo de todo el desarrollo de la enfermedad.
El informe plantea una hoja de ruta en siete ámbitos para anticipar la actuación frente a las enfermedades no transmisibles
En la jornada participaron el secretario de Estado de Sanidad, expertos en salud, representantes institucionales, académicos, asociaciones de pacientes y representantes de diferentes grupos parlamentarios de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados. Uno de los mensajes principales fue la necesidad de avanzar hacia un modelo de salud más preventivo, que permita actuar antes sobre los factores de riesgo, acelerar el diagnóstico y el inicio de los tratamientos, y reducir la progresión de las enfermedades.
Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, destacó que «la cronicidad no es ningún tipo de reto emergente, es la normalidad en la que vivimos desde hace muchos años, y es el resultado de haber ido seleccionando causas de enfermedad y causas de mortalidad. Es la realidad epidemiológica que a nosotros nos toca y afortunadamente tenemos las mejores herramientas para actuar sobre ellas, que son los servicios de salud pública, que son las estructuras de atención primaria. Pero, sobre todo, son políticas, más allá del sistema sanitario, que consiguen que la gente viva mejor y que, por ende, viva con una mayor autonomía».
Un sistema sólido con retos estructurales crecientes
España es uno de los países más longevos del mundo y cuenta con algunos de los mejores resultados de salud de Europa. El informe destaca que esto es posible gracias a un sistema sanitario sólido, sustentado en una cobertura universal, una red de atención primaria consolidada y profesionales altamente cualificados. Sin embargo, señala la necesidad de avanzar hacia un modelo más coordinado, interoperable y orientado a resultados en salud.
Javier Padilla: «La cronicidad no es ningún tipo de reto emergente, es la normalidad en la que vivimos desde hace muchos años»
Según Laia Maynou-Pujolràs, coautora del informe e investigadora asociada de la London School Economics and Political Science (LSE), «la hoja de ruta estratégica para España destaca una de las fortalezas clave del sistema: con 17 comunidades autónomas adaptando las estrategias frente a las ENT a sus propias necesidades epidemiológicas, la descentralización impulsa la innovación y la capacidad de respuesta regional. Sin embargo, sin coordinación, seguimiento compartido y marcos de evaluación comunes, resulta difícil comparar resultados entre regiones, identificar qué funciona y garantizar que las intervenciones efectivas lleguen a todos los pacientes».
«El informe señala una brecha clara: la coordinación entre regiones, los resultados compartidos de programas e intervenciones y los marcos de evaluación comunes son los que convierten las fortalezas regionales en progreso en el sistema», añadió.
Prevención, innovación y resultados en salud
El informe organiza sus recomendaciones en siete grandes ámbitos de actuación: salud de la población, gobernanza, prestación de servicios, financiación, profesionales sanitarios, medicamentos y tecnologías, y sostenibilidad medioambiental. En conjunto, subraya que la transformación del sistema no pasa solo por más recursos, sino por utilizarlos mejor, orientándolos hacia intervenciones que generen mayor valor en salud.
Esto implica reforzar la prevención, acelerar el diagnóstico, mejorar la continuidad asistencial, reducir la variabilidad territorial y evolucionar hacia modelos que midan no solo actividad, sino resultados en salud.
La interoperabilidad de los datos y el acceso oportuno a la innovación se sitúan como palancas clave para el sistema sanitario
En este contexto, la interoperabilidad de los datos se identifica como una palanca clave para mejorar la toma de decisiones, anticipar riesgos y reducir desigualdades. Además, la salud digital puede optimizar circuitos asistenciales, apoyar a los profesionales y mejorar el seguimiento de pacientes crónicos, siempre que se integre de forma estructural en la práctica clínica.
Laia Bosque-Mercader, coautora del informe y profesora asistente en el Departamento de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona, afirmó que «este análisis pone de relieve que España debe establecer una prioridad clara: desplazar recursos hacia la prevención y la detección temprana para abordar las ENT antes de que sean más difíciles de tratar. Pero la acción temprana depende de la evidencia, y la evidencia depende de los datos. España necesita urgentemente datos armonizados y vinculados que integren registros clínicos, datos administrativos y registros poblacionales. Sin esa base, la toma de decisiones basada en evidencia seguirá siendo inalcanzable».
El informe también subraya la importancia de garantizar el acceso oportuno a la innovación. Actuar antes no depende únicamente de prevenir o diagnosticar de forma precoz, sino también de que los pacientes puedan beneficiarse a tiempo de medicamentos y tecnologías capaces de modificar el curso de la enfermedad, reducir complicaciones y evitar intervenciones más intensivas en fases avanzadas.
La salud digital y los datos armonizados se plantean como herramientas clave para anticipar riesgos y apoyar la decisión clínica
Este enfoque resulta especialmente relevante en patologías de alto impacto como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas o las enfermedades respiratorias crónicas. Cuando el acceso se demora, menos pacientes pueden beneficiarse de tratamientos en fases más tempranas, aumenta el riesgo de progresión de la enfermedad y el sistema asume complicaciones potencialmente evitables y más costosas.
Competitividad europea e innovación sanitaria
La transformación de los sistemas sanitarios se produce en un contexto internacional marcado por una creciente competencia por la innovación, la inversión y el talento. Europa se enfrenta al reto de reforzar su atractivo como polo de investigación, desarrollo y producción farmacéutica, especialmente ante el avance de otros mercados y las nuevas dinámicas geopolíticas.
En palabras de Laura Colón, presidenta de AstraZeneca España, «la innovación es el eje central de nuestro sistema de salud. Innovación para prevenir, para anticipar, para detectar antes y para intervenir y tratar de forma más precisa y personalizada. Pero para que eso ocurra, la innovación debe llegar a los pacientes a tiempo. En un contexto global cada vez más competitivo, España y Europa deben seguir reforzando su capacidad de generar, atraer y acelerar la llegada de innovación sanitaria al sistema».
«Para hacer realidad esta transformación debemos avanzar juntos, desde la colaboración entre el sector público y privado, con una visión compartida y coordinada que nos permita orientar el sistema hacia aquello que realmente importa: mejorar los resultados en salud para las personas. Solo así podremos construir un sistema sanitario más sostenible, resiliente y preparado para responder a las necesidades de salud del presente y del futuro», concluyó.













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