Las causas del cáncer de cabeza y cuello están cambiando, se observa un aumento de casos por infección del papilomavirus

J.P.R./G.M.C.
El cáncer de cabeza y cuello es diverso y engloba tumores que afectan a la laringe y la faringe, a la cavidad oral, las fosas nasales, los senos paranasales y las glándulas salivares. Según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), estos tumores, cuyo día mundial se conmemora este lunes, continúan diagnosticándose tarde y la mayoría de ellos se asocian a factores de riesgo evitables.

La Dra. Olwen Leaman, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica de MD Anderson Cancer Center Madrid – Hospiten, advierte de cómo está ganando protagonismo el virus del papiloma humano (VPH) como desencadenante de algunos de estos tumores, lo que está cambiando el perfil del paciente, más vinculado antes al consumo de tabaco y alcohol.

Los avances en radioterapia, la irrupción de la inmunoterapia y la combinación de ambos tratamientos están cambiando las opciones de tratamiento y mejorando la calidad de vida de estos pacientes, que muchas veces ven afectado su rostro y su capacidad para comer o hablar.

El cáncer de cabeza y cuello engloba tumores muy diferentes y continúa diagnosticándose con frecuencia en fases avanzadas. ¿Qué evolución están observando en su incidencia y cuáles son actualmente los principales factores de riesgo?
La incidencia anual en España se estima aproximadamente en 7.400 casos. Lo que está cambiando son las causas que lo desencadenan. A medida que la población está fumando y bebiendo menos, se está observando un aumento de casos por infección del papilomavirus. Es por ello, que actualmente la vacuna contra el papiloma virus se administra dentro del calendario vacunal escolar.

«La protonterapia está poco a poco ganando terreno gracias a los últimos ensayos publicados»

La radioterapia desempeña un papel central en estos tumores, pero puede afectar a funciones esenciales como el habla, la deglución o la salivación. ¿Qué avances permiten hoy irradiar con mayor precisión y reducir estas secuelas?
Los avances fundamentales son la técnica de radioterapia de intensidad modulada que deposita la alta dosis en el tumor evitando en gran medida los órganos vecinos, un diseño de la anatomía pormenorizado y el acompañamiento de unas citas médicas semanales para actuar a tiempo cuando se inician síntomas relacionados con los efectos secundarios.

¿Hasta qué punto herramientas como la radioterapia adaptativa, la planificación mediante inteligencia artificial o la protonterapia pueden transformar el abordaje del cáncer de cabeza y cuello? ¿Cuáles están ya incorporadas a la práctica clínica?
La radioterapia adaptativa se emplea cuando el paciente pierde peso y cambia su anatomía, la IA ya está funcionando a multitud de niveles para reducir los tiempos desde que el paciente ve al médico hasta que puede iniciar el tratamiento, y la protonterapia está poco a poco ganando terreno gracias a los últimos ensayos publicados.

«En los próximos meses o en un año seguramente se publiquen nuevos ensayos con inmunoterapia que cambien la práctica clínica diaria»

La inmunoterapia ha comenzado a avanzar desde la enfermedad recurrente o metastásica hacia etapas más tempranas, incluso antes y después de la cirugía. ¿Qué cambio puede suponer esta estrategia en el tratamiento de los pacientes con enfermedad localmente avanzada?
De momento está aprobada como terapia perioperatoria, reduciendo en muchos casos el tejido tumoral y, por ende, el volumen que hay que operar. En los próximos meses o en un año seguramente se publiquen nuevos ensayos con inmunoterapia que cambien la práctica clínica diaria.

La combinación de radioterapia e inmunoterapia exige una coordinación cada vez mayor entre especialidades. ¿Cómo ha evolucionado la colaboración entre los servicios de oncología médica y oncología radioterápica y qué aporta este abordaje conjunto a la selección y planificación del tratamiento?
La colaboración multidisciplinar es fundamental para asegurar los mejores resultados en todos los tumores. En MD Anderson Cancer Center Madrid – Hospiten nuestros comités semanales son el momento en el que discutimos y evaluamos las mejores opciones terapéuticas para cada paciente, siempre teniendo en cuenta sus comorbilidades y preferencias.

«El potencial de combinar radioterapia e inmunoterapia es enorme ya que los efectos biológicos se potencian entre sí»

Su trayectoria investigadora se ha centrado, entre otros ámbitos, en los efectos inmunológicos de la radioterapia. ¿Qué potencial ofrece la combinación de radioterapia e inmunoterapia y qué interrogantes quedan por resolver sobre su eficacia, secuencia y toxicidad?
El potencial es enorme ya que los efectos biológicos se potencian entre sí. Interrogantes hay muchos, pero el mayor interrogante que había hace años ya se ha resuelto: ahora sabemos que es seguro combinar ambos tratamientos. A medida que los ensayos clínicos se van publicando, vamos resolviendo las incógnitas de en qué secuencia es mejor combinarlos y si requieren de la adición de quimioterapia.

En unos tumores en los que el tratamiento puede dejar importantes secuelas físicas, nutricionales y emocionales, ¿qué importancia tienen el abordaje multidisciplinar y la rehabilitación precoz para preservar la calidad de vida del paciente?
Una de las cosas que más temen los pacientes son la colocación de la sonda nasogástrica o gastronomía para poder comer y la desfiguración facial tras cirugía y radioterapia. En MD Anderson Madrid – Hospiten estamos haciendo un gran esfuerzo para dar respuesta a estas cuestiones y desde hace más de un año hemos elaborado un protocolo específico de radioterapia en el que no es indispensable poner una sonda para alimentarse, preservando en todo momento los músculos para deglutir su función normal.

«El pronóstico de los tumores de orofaringe HPV+ es más favorable, pero, a día de hoy, se tratan igual que los HPV-«

Además, añadimos consejos de cuidados y rehabilitación durante el tratamiento que hacen que la recuperación postratamiento sea más rápida y satisfactoria. Desde hace sólo un par de semanas, además, hemos incorporado la fotobiomodulación para reducir al máximo la aparición de efectos secundarios. Todo esto no sería posible sin una colaboración excepcional de todo el equipo que trabaja para y por el paciente.

Los tumores asociados al virus del papiloma humano están adquiriendo un peso creciente, especialmente en la orofaringe. ¿Cómo está cambiando el perfil de los pacientes y qué implicaciones tiene el VPH en el pronóstico y la elección del tratamiento?
La mayoría de los pacientes que tratamos ahora nunca han fumado o lo hicieron hace años, y en general presentan una mucosa y una dentadura en mejor estado. El pronóstico de los tumores de orofaringe HPV+ es más favorable, pero, a día de hoy, se tratan igual que los HPV-.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *