Redacción
La Guía de Buenas Prácticas en Cooperación Farmacéutica, elaborada por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Farmamundi y Fundación El Alto, permite comprender qué significa la cooperación farmacéutica, cuáles son sus fundamentos y cómo se gestionan los proyectos de cooperación. Además, detalla cuál es el papel del farmacéutico en este ámbito y cuál es la formación y las habilidades necesarias para asumir sus funciones con responsabilidad y siempre bajo el prisma de los derechos humanos.
Con la colaboración de Laboratorios Cinfa, el documento tiene el objetivo de ayudar a la profesión farmacéutica a dar los primeros pasos en el camino de las labores humanitarias y consolidar esta práctica en la profesión, reforzando la figura del farmacéutico en la atención a los colectivos en situación de vulnerabilidad y en contextos de crisis o emergencias.
La guía detalla el papel del farmacéutico en el ámbito de la cooperación
Uno de los aspectos fundamentales de la guía es que promueve la cooperación farmacéutica desde el reconocimiento de los saberes y las capacidades locales, evitando el eurocentrismo y fomentando la participación activa de las entidades locales. En este sentido, el Consejo General ha elaborado un decálogo que recoge los principios fundamentales para garantizar que las acciones en este ámbito sean adecuadas, éticas, sostenibles y respetuosas con los contextos donde se desarrollan.
El decálogo se compone de diez puntos clave: acceso a la salud en condiciones de equidad como motor y propósito; gestión de medicamentos con estándares de calidad y responsabilidad; enfoques transversales y principios éticos en todas las fases; adaptación y respeto cultural y contextual; pertinencia y demanda social de las intervenciones; así como fortalecimiento de capacidades y liderazgo comunitario. También se incluye coordinación y trabajo en red con actores especializados; mirada puesta en la sostenibilidad de las intervenciones; seguridad, preparación y autocuidado del personal cooperante; y evaluación y mejora continua.
Los diez puntos del decálogo pretenden garantizar que las acciones en la cooperación sean adecuadas, éticas, sostenibles y respetuosas
La guía del Consejo General detalla el perfil idóneo del cooperante farmacéutico y las funciones que puede asumir, agrupadas en seis ámbitos: gestión y acceso a medicamentos, atención farmacéutica, promoción de la salud, apoyo en emergencias y desastres e investigación y evaluación. Por otro lado, la guía recomienda valorar la transparencia, experiencia en cooperación, alianzas con actores locales, planes de acompañamiento al personal y coherencia entre su misión y los valores de la organización con la que se quiere colaborar para garantizar una buena experiencia de cooperación.
Finalmente, el documento recopila consejos prácticos para la organización del viaje, adaptarse al lugar de destino, y cuidar la salud mental del farmacéutico al regreso. Asimismo, con la idea de profundizar en los contenidos de la guía, está prevista la celebración de un webinar dirigido a farmacéuticos, en colaboración con Farmamundi y Fundación El Alto, el próximo 16 de abril.














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