
La situación de orden público y la crisis humanitaria en la región del Catatumbo aumenta de manera alarmante para las autoridades locales y las comunidades campesinas e indígenas que están en medio de la guerra.
Los desplazamientos, confinamientos, homicidios y secuestros están a la orden del día y sin ningún tipo de control por parte de las autoridades ni la fuerza pública, ante la falta de control social del Estado en esta zona del país.
Según el último reporte del Puesto de Mando Unificado, más de 101 mil personas han salido desplazadas desde el pasado 16 de enero del año 2025, a los cascos urbanos de los municipios de Tibú y El Tarra. Además, más de 280 personas están confinadas debido a los entrenamientos en la zona rural del municipio de El Tarra. Esto limita la movilidad de las personas en la región.
Solicitud del gobernador de Norte de Santander:
Ante este panorama, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar Laguado, instó a los grupos armados que están en confrontación a desescalar el conflicto, que afecta de manera directa a las comunidades civiles.
«La situación es muy compleja, por los secuestros, los homicidios y todo lo que afecta a las comunidades. Por eso, desde la Gobernación de Norte de Santander, hacemos nuevamente el llamado a los grupos del ELN y disidencias de las FARC, para que hagan una autorreflexión. Este es el momento para hacer un llamado para que se logren acercamientos de paz», expresó el mandatario regional.
Villamizar Laguado aseguró que la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y organizaciones sociales e internacionales serían mediadoras para lograr este escenario.
Es el momento para que, a través de la Iglesia católica y organismos internacionales, se busquen mecanismos que les permitan decretar un cese del fuego porque están perjudicando a la población civil, a los niños, adultos mayores y las comunidades que tienen ilusiones de vivir en paz.
Respecto a la posibilidad de reactivar las mesas de diálogo con el ELN, el mandatario regional afirmó que todos los escenarios que permitan desescalar la guerra en el Catatumbo deben ser explorados por el gobierno nacional.
Petición del alcalde de Tibú:
Por su parte, el alcalde del municipio de Tibú, Richard Claro, se sumó al llamado del gobernador del departamento para que los actores armados que están en disputa permitan la instalación de corredores y canales humanitarios para permitir el desescalamiento del conflicto. Además de permitir la liberación de por lo menos seis menores de edad que están en poder de grupos armados desde hace varias semanas en el municipio de Tibú.
Pedimos a los grupos armados que los jóvenes que están en su poder sean liberados, que puedan regresar con sus familias, con las cuales nos solidarizamos. De igual forma, es fundamental que se permita que las comunidades estén tranquilas en sus territorios y que no haya más afectaciones a su seguridad», señaló el alcalde de Tibú.
Bombardeos en el Catatumbo:
Desde hace varios días, en zona rural del municipio de Tibú, la fuerza pública viene ejecutando bombardeos contra campamentos del ELN, que hace presencia en la zona.
La Operación Catatumbo, que busca contrarrestar el actuar criminal de las disidencias de las Farc y el ELN, sigue vigente y ha permitido propinar duros golpes contra estos grupos armados. Sin embargo, la crisis se mantiene en la zona.
Así las cosas, durante este fin de semana, la región registró situaciones violentas y desde hace varios días se reportan intensos combates entre las tropas y el ELN en el Catatumbo.
La operación, según conoció esta redacción, fue ejecutada por hombres del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES), la unidad militar más importante y entrenada de las Fuerzas Militares de Colombia.
Si bien todavía están consolidando los resultados finales, se conoció que cinco militares resultaron heridos en medio de esta operación y los combates, aunque ninguno de ellos presenta lesiones de gravedad y ya están siendo atendidos por personal médico.












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