Anuario iSanidad 2025
Kilian Sánchez San Juan, portavoz de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista en el Senado y secretario de Sanidad CEF-PSOE
La prevención es el mejor ejemplo de que el tiempo y la respuesta pueden salvar vidas, siempre y cuando se desarrolle desde el sistema público con calidad, dando garantías y respuesta a la población. Para los socialistas, las políticas de prevención y promoción de la salud constituyen una prioridad dentro de las estrategias asistenciales y de salud pública.


Así lo hemos reflejado en nuestras resoluciones congresuales, que actúan como marco político y orientan nuestra acción. En ellas ponemos el foco en la necesidad de fortalecer la atención comunitaria, aumentar la inversión en este ámbito y ampliar las prestaciones sanitarias vinculadas, incluidas en la cartera de servicios comunes.
Defendemos estas políticas porque la evidencia demuestra que los programas de prevención de los problemas de salud y de sus determinantes reducen la prevalencia de diversas enfermedades, previenen su agravamiento y disminuyen las discapacidades asociadas. En definitiva, mejoran la salud de la población y refuerzan la sostenibilidad del sistema público.


Para los socialistas, las políticas de prevención y promoción de la salud constituyen una prioridad dentro de las estrategias asistenciales y de salud pública
Nuestras propuestas no plantean nada novedoso, pero sí ponen el acento en la necesidad de que se continúe con el refuerzo del sistema y se oriente de manera más clara hacia la prevención de la enfermedad.
La Ley General de Salud Pública ya estableció las líneas que deben seguir estas políticas. Concretó entre las prestaciones de salud pública la prevención de enfermedades, discapacidades y lesiones. También reguló las actuaciones en materia de cribados, reconociendo que las autoridades sanitarias deben garantizar su implantación con la máxima calidad y accesibilidad.
Los programas de cribado son esenciales para el Sistema Nacional de Salud (SNS), ya que permiten identificar precozmente una enfermedad incluso antes de que aparezcan síntomas o de que la persona solicite atención médica, facilitando, así, un diagnóstico y tratamiento tempranos.
Nuestra hoja de ruta sigue siendo la misma: continuar fortaleciendo los servicios públicos
En España existen distintos programas de cribado poblacional —neonatal, de cáncer y prenatal— que deben desarrollarse según criterios científicos y de seguridad. Durante estos años de gobierno del presidente Pedro Sánchez se han producido avances significativos en estos programas, con la actualización de la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, con el consenso del Consejo Interterritorial del SNS, y previa evaluación técnica y coste-efectiva requerida legalmente.
En el caso del programa de cribado neonatal se han producido cambios notables. Se han incorporado nuevas enfermedades, que alcanzarán un total de 21 enfermedades congénitas detectables a través de la prueba del talón, además del establecimiento del cribado neonatal de cardiopatía congénita. Todo ello resulta fundamental para diagnosticar enfermedades graves en recién nacidos y prevenir discapacidades.
En lo que a los programas de cribado prenatal se refiere, se han concretado el de anomalías cromosómicas y de enfermedades infecciosas. Y se va a incluir la preeclampsia en el programa de cribado prenatal, con criterios homogéneos en todo el SNS.
En los programas de cribado de cáncer del SNS, que abarcan tres tipos de tumores —cáncer de mama, cáncer colorrectal y cáncer de cuello de útero—, también se han producido avances significativos.
También se han producido avances significativos en los programas de cribado de cáncer del SNS
El cribado de cáncer de cuello de útero se incorporó a la cartera de servicios en 2019 y quedó plenamente implementado en 2025. Además, recientemente se ha aprobado ampliar el rango de edad del cribado poblacional de cáncer colorrectal, elevando el límite hasta los 74 años. En paralelo, se están estudiando mejoras en el programa de cribado de cáncer de mama.
Precisamente, en el caso de la detección del cáncer de mama se demuestra la importancia de estos programas para mejorar el pronóstico y la supervivencia. Por poner un ejemplo: si el diagnóstico de la enfermedad se realiza en fase temprana, la supervivencia se eleva al 98% en estadio I; sin embargo, si el diagnóstico se realiza en fase avanzada esa supervivencia disminuye al 24% en estadio IV.
La mejora de estos programas de cribado en todo el SNS, tal como he expuesto, debería ir acompañada de una prestación y gestión eficaces y de calidad en todas las comunidades autónomas. No dudo de que esto sea así en la mayoría de los casos. Sin embargo, en los últimos meses hemos asistido a la revelación de fallos muy graves en la gestión de este programa en un territorio.
La mejora de estos programas de cribado en todo el SNS debería ir acompañada de una prestación y gestión eficaces y de calidad en todas las CC.AA
Esto ha generado una profunda preocupación social y ha alimentado la desconfianza entre la ciudadanía, especialmente entre las mujeres. Estos hechos evidencian la importancia de que los servicios sanitarios sean gestionados por quienes creen en lo público y en su adecuado control.
Para los socialistas, nuestra hoja de ruta sigue siendo la misma: continuar fortaleciendo los servicios públicos, tal como lo hemos venido haciendo en los últimos años. En este marco, el Gobierno ha transferido 40.000 millones de euros adicionales a las comunidades autónomas destinados a la sanidad, recursos que deberían emplearse para mejorar el Sistema Nacional de Salud y enfrentar sus desafíos. En cambio, observamos con preocupación que su utilización depende en gran medida de la voluntad política de quienes gobiernan en cada territorio.












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