La Fundación Jiménez Díaz impulsa la innovación tecnológica en neurorrehabilitación

Redacción
El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha reunido a especialistas en neurología, rehabilitación y tecnología sanitaria en una jornada centrada en la innovación aplicada a la neurorrehabilitación, un ámbito en plena transformación que busca mejorar la recuperación funcional de los pacientes con patología neurológica.

En un contexto en el que las enfermedades neurológicas representan en torno al 20% de la discapacidad a nivel global, han puesto de manifiesto cómo la integración de la evidencia científica y las nuevas herramientas tecnológicas permite avanzar hacia terapias más eficaces y accesibles.

La Dra. Raquel Cutillas, jefa asociada del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del hospital madrileño, ha señalado que «estamos ante un cambio de paradigma: la neurorrehabilitación está en plena transformación, donde la evidencia científica y la tecnología nos permiten ir más allá en la recuperación funcional».

La Dra. Raquel Cutillas ha señalado que «estamos ante un cambio de paradigma: la neurorrehabilitación está en plena transformación»

Este nuevo enfoque se basa en la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reorganizarse, que puede potenciarse mediante tratamientos intensivos, repetitivos y dirigidos. La tecnología facilita precisamente estos factores, permitiendo intervenciones más precisas, constantes y adaptadas a cada paciente.

Entre las principales innovaciones destacan herramientas como la robótica, la realidad virtual o los exoesqueletos, que están transformando la práctica clínica al convertir los ejercicios terapéuticos en actividades funcionales y motivadoras. «El paciente deja de hacer ejercicios para pasar a alcanzar objetivos», ha explicado la Dra. Cutillas, lo que incrementa la adherencia al tratamiento y su impacto sobre el sistema nervioso.

Estas tecnologías, además, permiten ajustar en tiempo real parámetros como la asistencia o la dificultad, favoreciendo una rehabilitación más personalizada y alineada con la evolución del paciente.

«El paciente deja de hacer ejercicios para pasar a alcanzar objetivos», ha explicado la Dra. Cutillas

Abordaje multidisciplinar centrado en la persona

Durante la jornada, también se ha destacado la importancia de un enfoque multidisciplinar en la neurorrehabilitación. «No tratamos funciones aisladas, tratamos personas con afectaciones complejas que impactan a nivel motor, cognitivo, funcional, emocional y social», ha subrayado la neuróloga.

En este modelo participan médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y logopedas, que trabajan de forma coordinada para diseñar un plan terapéutico integral centrado en el paciente.

Asimismo, han insistido en que la tecnología no sustituye al tratamiento convencional, sino que lo complementa y potencia, permitiendo aumentar la intensidad y precisión de las intervenciones, así como mejorar la interacción con el sistema nervioso central.

Uno de los aspectos destacados ha sido el uso del exoesqueleto en pacientes con alteraciones de la marcha de origen neurológico, como ictus o lesión medular. Esta tecnología permite reintroducir la marcha de forma precoz, incluso en pacientes con alta dependencia, facilitando la bipedestación y el movimiento con una biomecánica adecuada.

Esta tecnología permite reintroducir la marcha de forma precoz, incluso en pacientes con alta dependencia, facilitando la bipedestación y el movimiento con una biomecánica adecuada

Su impacto no se limita al ámbito motor, sino que, además, contribuye a la mejora sensorial, propioceptiva y emocional del paciente y, a su vez, ayuda a prevenir complicaciones derivadas de la inmovilidad.

Las conclusiones del encuentro apuntan a la consolidación de un modelo de neurorrehabilitación activo, orientado a la función y basado en la neuroplasticidad, en el que la tecnología desempeña un papel clave para mejorar la intensidad, la personalización y los resultados clínicos.

En este sentido, los expertos coinciden en que, por un lado, el principal reto pasa por integrar estas innovaciones en la práctica clínica habitual; por otro, por reforzar la evidencia científica y, además, por mejorar la accesibilidad a estas terapias. «El objetivo es claro: traducir estos avances en una mejora tangible de la autonomía y la calidad de vida de los pacientes», ha concluido la Dra. Cutillas.

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