La más reciente oferta de Irán para poner fin a la guerra y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz no generó una respuesta entusiasta en Washington, evidenciando que el principal obstáculo —el programa nuclear iraní— sigue bloqueando cualquier salida diplomática de fondo.
La propuesta, que plantea reactivar el tránsito marítimo y desescalar el conflicto sin resolver de inmediato el contencioso nuclear, fue evaluada por el presidente Donald Trump y su equipo de seguridad nacional, pero sin señales claras de aceptación. Así lo dejó entrever la Casa Blanca, mientras los mercados reaccionaban con nerviosismo ante la falta de avances.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció que la oferta iraní era “mejor” que las anteriores, pero subrayó que cualquier acuerdo deberá garantizar que Teherán no pueda avanzar hacia el desarrollo de un arma nuclear. “La cuestión nuclear es la razón por la que estamos en esta situación”, afirmó en entrevista con Fox News.
Impacto inmediato en los mercados energéticos
La incertidumbre geopolítica volvió a golpear los precios de la energía. En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina alcanzó los 4,18 dólares por galón, marcando un nuevo máximo en medio del conflicto. En paralelo, el crudo Brent —referencia internacional— superó los 111 dólares por barril, su nivel más alto en tres semanas.
El cierre del estrecho de Ormuz ha sido determinante en esta escalada. Por esta vía circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, por lo que su interrupción ha generado un fuerte impacto en las cadenas de suministro globales.
De acuerdo con fuentes regionales, el plan iraní busca separar dos frentes: por un lado, aliviar la presión económica global mediante la reapertura del estrecho; por otro, posponer las negociaciones nucleares, que han sido el principal punto de fricción.
Sin embargo, esta estrategia no convence a Washington. La administración Trump ha reiterado que cualquier alivio deberá estar condicionado a límites verificables sobre el programa de enriquecimiento de uranio de Irán, algo que Teherán rechaza.
“Irán insiste en que no busca desarrollar armas nucleares, pero nuestras exigencias son claras”, sostuvo Rubio, quien también advirtió que Teherán podría estar intentando “ganar tiempo” en medio de la presión internacional.
Movimientos diplomáticos y tensión regional
Mientras tanto, la propuesta iraní comenzó a circular en canales diplomáticos alternativos. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, viajó a Islamabad para discutir el plan con mediadores paquistaníes y posteriormente se trasladó a Moscú para reunirse con Vladimir Putin, uno de los principales aliados de Teherán.
En paralelo, el Consejo de Cooperación del Golfo convocó una reunión extraordinaria en Yeda para analizar la iniciativa, en medio de la preocupación de los países de la región por el impacto económico del conflicto.
Estados Unidos mantiene un bloqueo naval que, según estimaciones de analistas, está costando a Irán entre 200 y 250 millones de dólares diarios. No obstante, el efecto completo sobre su economía podría tardar semanas en reflejarse, debido a los tiempos de transporte y pago del crudo, especialmente hacia China.
En el terreno, el tráfico marítimo sigue severamente limitado. Datos de monitoreo indican que apenas ocho embarcaciones cruzaron el estrecho en las últimas horas, una cifra muy por debajo de los niveles habituales. Entre ellas se encontraban buques petroleros, cargueros y un metanero que podría convertirse en el primero en atravesar la zona desde el inicio del conflicto.
Pese a la presión internacional y el impacto económico global, ninguna de las partes ha mostrado señales claras de ceder. Trump ha instado públicamente a Irán a retomar el contacto directo, pero la diplomacia permanece estancada tras la cancelación de encuentros previstos.
“Irán es muy hábil negociando, pero no podemos permitir que se salgan con la suya”, advirtió Rubio, dejando claro que la decisión final dependerá de la Casa Blanca.
¿Qué dice la propuesta?
Irán cede el control del estrecho de Ormuz pero no contempla desistir de su programa nuclear.
¿Qué efecto ha tenido en la gasolina?
En Estados Unidos, ha subido hasta a 4,18 dólares por galón.












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