
Bogotá podría dar un salto clave en su movilidad. Una propuesta para ampliar la Primera Línea del Metro hasta la calle 100 ya está sobre la mesa y avanza como una de las apuestas más ambiciosas para transformar el transporte en el norte de la ciudad.
La iniciativa fue presentada por la multinacional China Harbour Engineering Company, con una inversión estimada cercana a los 3,4 billones de pesos, bajo el modelo de Asociación Público-Privada de iniciativa privada.
Este proyecto cobra fuerza tras haber sido incluido en el Plan Distrital de Desarrollo, lo que le da viabilidad política y técnica en su camino hacia la ejecución.
Se sumarían tres nuevas estaciones a las 16 que actualmente están
La ampliación no solo extendería el sistema, sino que sumaría tres nuevas estaciones a las 16 que actualmente están en construcción: calle 82, calle 93 y calle 102, conectando zonas clave como Chapinero y Usaquén, además de integrarse con corredores estratégicos.
Sobre el tema habló el concejal Juan David Quintero quien destacó el avance y aseguró que la ciudad está cada vez más cerca de hacer realidad esta extensión. “Cada día estamos más cerca de que la extensión de la Primera Línea del Metro hasta la calle 100 sea una realidad”, afirmó.
“Este proyecto agrega tres nuevas estaciones… y conecta el sistema con Usaquén, Chapinero y troncales estratégicas”, explicó el concejal.
La propuesta plantea elevar la altura del viaducto de 13 a cerca de 20 metros
Según lo que trascendió de esta iniciativa, uno de los puntos más innovadores está en el diseño. La propuesta plantea elevar la altura del viaducto de 13 a cerca de 20 metros, lo que permitiría superar estructuras existentes en la Autopista Norte sin necesidad de demoliciones costosas.
En ese sentido, los expertos aseguraron que este ajuste técnico resolvería uno de los principales obstáculos que frenaban la expansión del metro hacia el norte de la capital.
En términos de operación, el proyecto contempla una extensión de 3,2 kilómetros adicionales, con estándares internacionales en seguridad y eficiencia. Además, se proyecta un aumento del 10% en la demanda del sistema, lo que significaría entre 60 mil y 80 mil nuevos usuarios diarios. Eso llevaría el total a cerca de 600 mil pasajeros movilizados cada día.
También se prevé la incorporación de ocho trenes adicionales, alcanzando un total de 38, con tecnología eléctrica, velocidades de diseño de hasta 90 kilómetros por hora y operación comercial cercana a los 43 kilómetros por hora.
La extensión conectaría con troncales de TransMilenio
Otro de los puntos clave es la integración con otros sistemas de transporte. La extensión conectaría con troncales de TransMilenio como la avenida 68 y la Caracas, así como con el Regiotram del Norte, fortaleciendo la movilidad en una ciudad que históricamente ha tenido desconexiones entre el norte, el centro y el sur.
El proyecto además apuesta por mejorar el espacio público, con estaciones más compactas, mejor iluminación, accesibilidad para peatones y biciusuarios, y reducción de zonas inseguras bajo el viaducto.
Ahora, la iniciativa entra en fase de evaluación técnica por parte de la Empresa Metro de Bogotá, que deberá definir su viabilidad bajo los requisitos legales de este tipo de proyectos.
Para sus impulsores, esta propuesta marca un punto de inflexión en la movilidad de la ciudad, al proyectar un sistema más conectado, moderno y acorde con el crecimiento urbano de Bogotá.












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