En ECM, se trabaja en el desarrollo de biológicos y pequeñas moléculas dirigidas a dianas específicas, como los inhibidores de JAK

Anuario iSanidad 2025
Dr. Pedro Mercader, coordinador del Grupo Español en Investigación de Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (Geidac)
Los avances en investigación han marcado un punto de inflexión en el abordaje del eccema crónico de manos grave (ECM). Estos han permitido evolucionar hacia un manejo más individualizado de cada caso, lo que ha mejorado la eficacia y, por tanto, el impacto en los pacientes y en su calidad de vida.

Desde el Grupo Español en Investigación de Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (Geidac) una de las prioridades es seguir esta senda y tratar de identificar soluciones que lleguen a las necesidades todavía no cubiertas en esta patología, como explica su coordinador, el Dr. Pedro Mercader, en esta entrevista con el apoyo de LEO Pharma.

¿Cómo definiría el impacto que ha tenido la investigación en el manejo del eccema crónico de manos grave, desde el diagnóstico hasta el tratamiento y seguimiento de la enfermedad?
La investigación ha transformado el abordaje del ECM, pasando de tratamientos empíricos y sintomáticos a estrategias más personalizadas basadas en la fisiopatología. Hoy disponemos de criterios diagnósticos más precisos, herramientas para evaluar la severidad y terapias innovadoras tópicas y sistémicas, que han mejorado significativamente el control de la enfermedad y la calidad de vida del paciente.

A nivel de diagnóstico, ¿cómo es el proceso en la actualidad y cuáles diría que son los principales retos al respecto?
El diagnóstico sigue siendo clínico, apoyado en pruebas epicutáneas para descartar dermatitis alérgica de contacto y de manera ocasional en otras pruebas diagnósticas, como la biopsia o el examen directo de escamas al microscopio con hidróxido potásico, para realizar un adecuado diagnóstico diferencial.

«La investigación ha transformado el abordaje del ECM, pasando de tratamientos empíricos y sintomáticos a estrategias más personalizadas basadas en la fisiopatología»

El gran reto es la heterogeneidad del ECM: diferenciar entre formas irritativas, alérgicas y endógenas, así como identificar comorbilidades. Además, persiste la falta de marcadores que permitan predecir la respuesta terapéutica.

Por otra parte, ¿cuáles diría que son las principales necesidades no cubiertas en esta patología?
A pesar de los avances, persisten importantes vacíos. Necesitamos garantizar el acceso a tratamientos eficaces para pacientes que no responden a terapias convencionales, establecer protocolos homogéneos para diagnóstico y seguimiento, y reforzar la educación del paciente en medidas preventivas y adherencia. Además, es fundamental mejorar el reconocimiento social y laboral del impacto que tiene esta enfermedad.

¿Qué líneas de investigación hay abiertas en la actualidad para tratar de dar respuesta a estas necesidades por cubrir?
Actualmente, en ECM, se trabaja en el desarrollo de biológicos y pequeñas moléculas dirigidas a dianas específicas, como los inhibidores de JAK. También hay proyectos como el Registro Español de Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (Reidac), que nos están permitiendo profundizar en el perfil clínico de estos pacientes.

«Además, es fundamental mejorar el reconocimiento social y laboral del impacto que tiene esta enfermedad»

Otra línea importante son los estudios sobre el impacto psicosocial y cómo intervenir de manera efectiva, así como la optimización de terapias combinadas, como fototerapia y nuevas formulaciones tópicas.

¿Qué impacto supone en el día a día de los pacientes el eccema crónico de manos grave, más allá de en el plano físico, a nivel de calidad de vida, por ejemplo, en relación al bienestar emocional o la autoestima?
El impacto es enorme. No solo hablamos de dolor y limitación funcional, sino también de autoestima, ansiedad y depresión. Las lesiones visibles generan estigma social y afectan la vida personal y profesional. Muchos pacientes se sienten frustrados y aislados, lo que subraya la necesidad de un abordaje integral que incluya apoyo psicológico.

Asimismo, ¿qué implicaciones tiene la enfermedad en otras esferas como la ocupacional?
Es una de las principales causas de incapacidad laboral en profesiones manuales, como sanitarios, peluqueros, personal de limpieza o industria. Puede conllevar bajas prolongadas, cambios de puesto e incluso pérdida de empleo, lo que agrava el impacto socioeconómico. Por eso es clave la prevención y la adaptación del entorno laboral.

¿Qué opciones hay disponibles en la actualidad para controlar los diferentes síntomas asociados a las formas graves de esta enfermedad?
Disponemos de varias estrategias que se van a utilizar dependiendo de la gravedad de las lesiones. El primer escalón son las medidas generales como el uso de guantes de protección y las cremas emolientes, junto con los tratamientos tópicos convencionales (corticoides, inhibidores de calcineurina).

Si esto no funciona tradicionalmente hemos usado la fototerapia (PUVA, UVB), y sistémicos como alitretinoína o inmunosupresores. En los últimos años, los biológicos y los antiJAK han supuesto un avance importante. La aparición de nuevos tratamientos tópicos innovadores puede cambiar el manejo y pronóstico de estos pacientes.

«El Geidac ha impulsado la investigación multicéntrica, el desarrollo de guías clínicas y la formación continuada en el eccema crónico de manos y otras patologías similares»

Desde su cargo como coordinador del GEIDAC, ¿qué rol diría que juega el grupo de cara a mejorar la visibilidad y abordaje de patologías como el eccema crónico de manos grave?
El Geidac ha impulsado la investigación multicéntrica, el desarrollo de guías clínicas y la formación continuada en el eccema crónico de manos y otras patologías similares. También trabajamos para dar visibilidad a estas patologías y actuar como interlocutores con las autoridades sanitarias, buscando mejorar el acceso a terapias innovadoras y la calidad asistencial.

Atendiendo a los aspectos anteriores, ¿cuáles diría que son los desafíos prioritarios de cara a lograr ofrecer un mejor abordaje integral de la patología a estos pacientes?
Los retos son claros: garantizar acceso equitativo a tratamientos avanzados, implementar guías basadas en evidencia, concienciar sobre el impacto social y laboral, y avanzar en investigación traslacional para nuevas dianas terapéuticas.

Referencias:
Pesqué D, Silvestre-Salvador JF, Figueiredo AC, Pujol RM, Gonçalo M, Giménez-Arnau AM. A Review of Hand Eczema Subtypes: Clinical Features, Biomarkers and Treatment Strategies. Contact Dermatitis. 2025.

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