
A menos de tres semanas de celebrarse las elecciones a la Presidencia de la República, las autoridades de policía judicial bajo la coordinación de la Fiscalía General judicializaron a un hombre que fue capturado mientras transportaba más de 230 kilos del explosivo anfo ocultos en un vehículo en la localidad de Kennedy en Bogotá.
Según las investigaciones el material explosivo era movilizado en un furgón y estaba distribuido en cinco bultos que simulaban contener fertilizante.
Ante las pruebas recolectadas por las autoridades, un juez penal de control de garantías dictó medida de aseguramiento y ordenó enviar a la cárcel a Brian Steven Urrea Galindo, como presunto responsable de transportar este cargamento de explosivos.
En el informe de la Fiscalía se destaca que esta persona fue capturada en situación de flagrancia durante un operativo realizado de manera conjunta con unidades de la Policía Nacional en el barrio Britalia, en la localidad de Kennedy, en el suroccidente de la capital del país.
“El material explosivo era movilizado en un furgón y estaba distribuido en cinco bultos que simulaban contener fertilizante. Adicionalmente, iba cubierto con láminas de madera y cajas con vasos plásticos”, indicó el fiscal delegado.
Tras practicar una serie de análisis técnicos los peritos de la policía judicial determinaron que se trataba de nitrato de amonio, que se constituye en un explosivo de alto poder que fue descubierto a menos de tres semanas de llevarse a cabo las elecciones presidenciales.
Ell reporte del fiscal delegado indica que Urrea Galindo, quien fue identificado como el conductor del furgón en el que se encontraba escondido el explosivo, fue capturado en situación de flagrancia.
Ante los graves hechos y el decomiso del explosivo anfo, un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales lo presentó ante un juez de control de garantías y le imputó el delito de fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos, agravado.
Al ser interrogado por parte del juez de control de garantías el capturado no aceptó los cargosimputados por parte de la Fiscalía.
Adicionalmente, la investigación de la Fiscalía y la policía judicial continúa para establecer el origen y la destinación del anfo, e identificar a otras personas que estarían involucradas en la desviación de este material explosivo.












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