El sector farmacéutico reclama junto a otras patronales y sindicatos una nueva Ley de Industria

Gema Maldonado Cantero
Los principales sectores industriales españoles, entre ellos el de la industria farmacéutica y de biosimilares, se han unido este miércoles en Madrid para reclamar una nueva Ley de Industria y el desarrollo de una política industrial «efectiva» que responda a «los retos globales». Una exigencia que han plasmado en una declaración firmada por las patronales de los sectores de defensa y aeronáutica (Tedae), tecnologías de la comunicación (Ametic), industria química (Feique), farmacéutica (Farmaindustria y Asebio) y el Foro de Empresas Innovadoras (FEI) junto a las organizaciones sindicales CC.OO. Industria y UGT (Federación de Industria, Construcción y Agro) FICA.

En un acto celebrado en la sede del Consejo Económico y Social de España, presidentes y directores generales del sectores industriales estratégicos han presentado diez medidas que consideran clave para el impulso y el desarrollo de un «modelo industrial más sólido, sostenible y competitivo capaz de dar respuesta a los retos actuales y futuros», y que deben acompañar a una nueva Ley de Industria.

Los representantes de los sectores industriales y sindicatos se han referido en varias ocasiones a la ley actual como «obsoleta». Data de 1992, aunque se ha modificado en varias ocasiones. «Hoy nos sentimos en la obligación de pedir que se legisle», ha dicho Francisco Marín, vicepresidente del FEI, para «no perder un tren que está en marcha» y del que España podría quedarse fuera «de una manera muy dramática».

Francisco Marín (FEI): «España tiene que hacer algo, no puede permitirse ir más lento que Europa, deberíamos ser los líderes de esa segunda reacción de Europa ante el mundo»

Las patronales han expuesto el momento de «cambio» que vive el mundo, con crisis que están marcando las primeras décadas del siglo, desde la crisis financiera de 2008 a la crisis sanitaria del covid y las guerras de Ucrania e Irán. En este contexto ha emergido la «rivalidad de bloques», ha apuntado Marín, con China en pleno crecimiento y los siempre competitivos Estados Unidos. Una situación que ha llevado a Europa a «mover sus fichas» con medidas con políticas como la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica. En este escenario, «España tiene que hacer algo, no puede permitirse ir más lento que Europa, deberíamos ser los líderes de esa segunda reacción de Europa ante el mundo», ha insistido el vicepresidente FEI.

El manifiesto de la industria y su propuesta de una nueva ley tiene «gran convergencia» con la senda que ha dibujado la Comisión Europea en esta materia para los próximos años, según ha expuesto Daniel Calleja, director de la Representación de la Comisión Europea en España. El representante ha señalado el «cambio de modelo» por el que apuesta Europa, que ha pasado de pensar que «la mejor política industrial es la que no existe» a trabajar para «acelerar la integración política, tecnológica, industrial, energética y militar» en un contexto de «inestabilidad, incertidumbre y disrupción».

La Unión Europea tiene una hoja de ruta a dos años que incluye una ley de aceleración industrial

Calleja ha desgranado las debilidades del viejo continente, que presenta una brecha competitiva con Estados Unidos, que «nos ha adelantado en innovación», con empresas que se crean y desarrollan «a mucha velocidad» frente a una Europa en la que aún «hay barreras interiores que equivalen a un arancel del 41%», con mercados fragmentados. El Consejo de Europa celebrado a finales de abril en Chipre acordó una hoja de ruta con medidas para los próximos dos años que incluye, entre otras medidas, una ley de aceleración industrial que elimine obstáculos y acelere e incentive la producción en Europa. «El objetivo es que la industria sea un 20% del PIB de aquí a 2035″, ha apuntado Calleja.

El sector farmacéutico pide «urgencia»

Con este plazo sobre la mesa, las patronales han pedido «más agilidad» en España para iniciar su propia transformación. «Quiero trasladar una sensación de urgencia», ha insistido Ion Arozena, director general de Asebio. «Hay que hacerlo rápido y necesitamos más inversión, con instrumentos financieros adecuados a nuestras características», ha señalado, para hacer frente a China, que «cada vez patenta más» y Estados Unidos, que «sigue manteniendo su liderazgo con bases fuertemente comerciales». Para el sector de los biosimilares, una nueva Ley de Industria permitirá a España adaptarse al nuevo escenario y «pasar de una visión más puramente manufacturera a una mucho más competitiva».

Ion Arozena (Asebio) ha urgido a la administración a impulsar la nueva Ley de la Industria y «pasar de una visión más puramente manufacturera a una mucho más competitiva»

Cada uno de los representantes de las distintas patronales y sindicatos han ido explicando las medidas que proponen en la declaración que han firmado y que incluyen el refuerzo de la competitividad y la modernización de la industria española impulsando la productividad, la autonomía estratégica, la digitalización y la transición energética sostenible.

También piden fortalecer los ecosistemas industriales y la colaboración público-privada, promover el talento y la cultura industrial mediante formación y atracción de profesionales, y fomentar la internacionalización del sector. Además, solicitan un marco regulatorio más ágil y estable, instrumentos eficaces de apoyo a la industria y mecanismos adecuados para implementar, supervisar y evaluar las políticas industriales.

Javier Urzay (Farmaindustria): «Los países que lideren serán los capaces de institucionalizar la colaboración público-privada»

Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria ha incidido en la colaboración entre el sector público y el privado y su papel fundamental en la innovación farmacéutica. Sin esta colaboración «la innovación en salud no escala; el desarrollo de medicamentos requiere múltiples fases en las que la participación del sistema público es imprescindible, es el paradigma de la interdependencia público-privada«.

Urzay, que ha expuesto una decena de reflexiones sobre el valor de este tipo de colaboración, ha recordado que requieren de «ecosistemas colaborativos». «El futuro de la competitividad industrial pasa por modelos de colaboración estructurada», ha defendido, de forma que «los países que lideren serán los capaces de institucionalizar la colaboración público-privada».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *