sacerdote tuvo que poner aviso en iglesia

Una situación reveladora de las dificultades económicas que atraviesan muchas familias en Fonseca, sur de La Guajira. En la parroquia San Agustín, varios habitantes comenzaron a acercarse al sacerdote José Luis Morón para solicitar préstamos de dinero, convencidos de que las ofrendas que recibe la iglesia podían servir como fuente de ayuda económica.

Sin embargo, la práctica se volvió tan recurrente que el párroco decidió poner un límite. En la entrada del templo colocó un aviso con la frase: “No presto dinero”.

Entre la solidaridad y los malos entendidos

El padre Morón explicó que la decisión se dio después de varias experiencias en las que algunas personas recibieron apoyo económico y posteriormente no devolvieron los recursos. Según comentó, la situación terminó generando incomodidades y afectando las relaciones con quienes acudían en busca de ayuda.

Recordó además el conocido refrán popular: “se pierde la plata y se pierde la amistad”, una frase que resume las dificultades que enfrentó tras acceder a algunas solicitudes.

La historia que se volvió tema de conversación

El aviso no tardó en convertirse en tema de conversación entre los habitantes de Fonseca e incluso en redes sociales. Mientras algunos tomaron la situación con humor, otros consideran que refleja la compleja realidad económica que viven numerosas familias en el departamento.

“El padre no es prestamista, pero en una situación difícil uno llega y le dice, ‘padre la situación está así…’, las ofrendas si pueden ayudar, es una obra de caridad. En una vaina de urgencia uno va donde los padres y le comenta la problemática, como está esto, que a veces uno no gana ni pa’ la comida”, dijeron los habitantes en La FM.

Llamado de los sacerdotes a los habitantes de La Guajira

La preocupación también ha llegado a otras parroquias de La Guajira. Sacerdotes de diferentes municipios han comenzado a hacer llamados para evitar que las iglesias sean vistas como entidades de préstamo, recordando que las ofrendas están destinadas al sostenimiento de los templos y a obras de carácter social y comunitario.

“El derecho canónico prohíbe prestar dinero desde las parroquias porque eso sería usura. El dinero de la parroquia no es del sacerdote, es para el sostenimiento de la parroquia. Yo no puedo permitir usar ese dinero para prestar a las personas”, dijo el padre Jainer a La FM.

¿Qué dice el letrero?

En la puerta de la iglesia San Agustín en Fonseca, está el letrero que dice: “Ya comenzaron las confiancitas, padre préstame plata”. El párroco es administrador de la parroquia, tengo que responder por lo que entra y por lo que sale. La parroquia no es un banco. Aquí en Fonseca está el Bbva, banco agrario, banco de Bogotá, banca mía, etc… ¿Qué pasa? Se pierde el dinero y la amistad. No presto dinero”, es lo que dice dicho letrero que ha generado distintos temas de conversación.

Los párrocos en La Guajira, hacen un llamado a la solidaridad y aclara que esa misión no debe confundirse con la entrega de préstamos económicos provenientes de recursos que pertenecen a toda la comunidad parroquial.

Preguntas clave:

¿Por qué el sacerdote decidió colocar el aviso?

Porque cada vez más personas acudían a la parroquia para solicitar préstamos de dinero y, según explicó, en algunos casos los recursos entregados no fueron devueltos, generando inconvenientes y malos entendidos.

¿De dónde creían algunos habitantes que saldría el dinero?

De las ofrendas que recibe la parroquia San Agustín, en Fonseca, La Guajira, recursos que muchas personas consideraban disponibles para préstamos personales.

¿Qué mensaje busca dejar la iglesia con esta decisión?

Que las ofrendas tienen un destino comunitario y social, destinado al funcionamiento de la parroquia y sus obras, por lo que la solidaridad cristiana no debe confundirse con actividades de préstamo económico.

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