Una semana tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional en memoria de las víctimas, mientras las labores de búsqueda de sobrevivientes se acercan a su término con un balance oficial de 2.295 muertos y cerca de 50.000 desaparecidos, según estimaciones de la ONU.
El estado costero de La Guaira, ubicado a 40 kilómetros de Caracas, concentra el mayor impacto de la tragedia. Decenas de edificios colapsados en zonas como Catia La Mar ya muestran marcadas la letra D, de «deceased» en inglés, conforme a la nomenclatura internacional que indica que los equipos de rescate inspeccionaron el lugar sin encontrar personas con vida.
«No se pierde el tiempo en un lugar donde no se espera recuperar personas con vida«, declaró a la AFP Javier Rodes, coordinador de un grupo de rescate español, quien agregó que «la gran mayoría» de los edificios afectados en La Guaira ya tienen esa señalización.
El gobierno venezolano informó que el día de los sismos había aproximadamente 30.000 personas en La Guaira: 6.461 fueron rescatadas por los equipos de emergencia y más de 13.000 lograron salir por sus propios medios o con ayuda de allegados. Del resto, las autoridades no han dado cuenta.
ONU estima hasta 7 millones de damnificados; el gobierno cifra casi 13.000
La distancia entre las cifras oficiales y las de los organismos internacionales es pronunciada. Mientras el gobierno contabiliza cerca de 13.000 damnificados, la ONU estima que hasta 7 millones de personas se encuentran en esa condición. Antes de los terremotos, el organismo ya registraba cerca de 8 millones de venezolanos con necesidades humanitarias.
Miles de personas permanecen a la intemperie en estacionamientos, canchas deportivas y campamentos improvisados. «Aquí no estaba entrando nada. Desde anoche comenzaron a traernos agua. El sol nos está quemando, la mayoría no tiene carpas», relató Fátima Berroterán, de 56 años, residente de un condominio de La Guaira con daños graves. La mujer también señaló la falta de medicamentos y la presencia de personas con discapacidad entre los afectados.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió sobre tensiones crecientes por el acceso «limitado» a la asistencia, mientras el Programa Mundial de Alimentos solicitó a la comunidad internacional 50 millones de dólares para atender a 500.000 personas durante tres meses.
NASA contabiliza 58.000 edificios dañados; pérdidas equivalen al 6% del PIB
Imágenes satelitales de la NASA registraron daños o destrucción en cerca de 58.000 edificios. La ONU estimó las pérdidas económicas en 6.700 millones de dólares, cifra equivalente al 6% del PIB de Venezuela.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre la «presión extrema» en los servicios de salud y el riesgo de brotes de enfermedades virales e infecciosas. El organismo también anunció la entrega de 10.000 bolsas mortuorias, aunque prevé que el balance final podría ser inferior a esa cantidad.
En medio de la crisis, 27 países han desplegado especialistas y perros de rescate, según la ONU. Estados Unidos tiene en terreno cerca de 2.000 efectivos, confirmó el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur. El martes, socorristas jordanos hallaron con vida a un niño de tres años bajo los escombros de un edificio, en uno de los pocos rescates registrados en los últimos días.











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