Fátima del Reino Iniesta
El 21,2% de la población española ha necesitado atención por un problema de salud mental o por malestar psicológico o emocional en los últimos 12 meses, lo que supone un incremento de 3,6 puntos porcentuales respecto al año anterior. Así lo recoge la tercera oleada del Barómetro Sanitario 2025, elaborado por el Ministerio de Sanidad en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), a partir de 2.427 entrevistas realizadas en noviembre.
El dato confirma una tendencia ascendente sostenida y sitúa a la salud mental como uno de los principales motivos de contacto con el sistema sanitario. El incremento se produce, además, en un contexto marcado por una elevada utilización de la atención primaria y por la percepción de dificultades de acceso a consulta, especialmente en los primeros niveles asistenciales.
La sanidad pública concentra la atención en salud mental
Entre las personas que necesitaron atención por motivos de salud mental, el 50,4% acudió a la sanidad pública, frente al 34,2% que recurrió a un profesional privado sin seguro y el 9,6% que utilizó un seguro médico privado. Estos datos sitúan al sistema público como el principal recurso asistencial para este tipo de problemas.
Más de uno de cada cinco españoles ha necesitado atención por problemas de salud mental en los últimos 12 meses, según el Barómetro Sanitario 2025
En cuanto a los profesionales que prestaron la atención dentro del sistema público, el 38,1% de los pacientes fue atendido por su médico de familia, el 37,4% por un psiquiatra y el 20,1% por un psicólogo. Un porcentaje minoritario recibió atención de más de un especialista o de otros profesionales sanitarios.
El barómetro también recoge información sobre los tiempos de espera en los casos derivados desde atención primaria. El 9,7% de los pacientes fue atendido por el especialista en menos de un mes, mientras que el 27,5% tuvo que esperar hasta dos meses. Una vez iniciado el seguimiento, el 71,4% continúa con visitas periódicas.
Respecto a la valoración de la atención recibida en salud mental dentro de la sanidad pública, el 56,4% la califica como «muy buena» o «buena», el 25,1% como regular y el 18,5% como mala o muy mala. Además, el 41,8% considera que la atención fue mejor o mucho mejor de lo esperado, frente al 22,4% que señala que fue peor.
Atención primaria: alta utilización y demoras persistentes
El informe refleja un uso elevado de la atención primaria. El 82,3% de la población acudió al menos una vez a su médico de familia en el último año. No obstante, los datos ponen de manifiesto las dificultades para acceder a consulta en plazos cortos.
Solo el 22% de las personas que acudieron a su médico de familia fue atendido el mismo día o al día siguiente de solicitar cita, mientras que el 69,4% tuvo que esperar más de un día debido a la falta de disponibilidad, con una espera media de 9,78 días. Este dato supone un aumento de la demora respecto a la oleada anterior, cuando la espera media se situaba en 8,9 días.
La atención primaria sigue siendo la principal puerta de entrada al sistema, aunque persisten las demoras para acceder a consulta
A pesar de ello, la valoración de la atención primaria sigue siendo mayoritariamente positiva. El 80,1% de los usuarios califica la atención recibida como «muy buena» o «buena», aunque esta cifra es cuatro puntos inferior a la registrada en 2024. El personal de enfermería, con 8,04 puntos sobre 10, y el personal médico, con 7,76 puntos, continúan siendo los aspectos mejor valorados.
Entre las personas que manifestaron dificultades para acceder a consulta, el 53,3% acabó recurriendo a un servicio de urgencias, mientras que el 29,3% indicó que, cuando llegó la fecha asignada, ya no necesitaba la visita.
Satisfacción con hospitales, urgencias y listas de espera
En términos generales, el Barómetro Sanitario 2025 sitúa el grado de satisfacción con el funcionamiento del sistema sanitario público en 5,8 puntos sobre 10. Del total de personas encuestadas, el 6,7% se declara muy insatisfecho, frente al 4,4% que se muestra muy satisfecho, mientras que el 20,6% otorga una puntuación de siete puntos.
En relación con la atención hospitalaria, el 11,5% de la población ha estado ingresada en un hospital público en el último año. Entre estas personas, el 83,7% valora positivamente la atención recibida, una cifra inferior a la de la oleada anterior. La atención de enfermería obtiene una puntuación media de 8,21 puntos, y la de los médicos, de 8,18 puntos.
La ciudadanía mantiene una valoración elevada de médicos y enfermeras, pese al descenso general de la satisfacción con el sistema sanitario
Respecto a la atención especializada ambulatoria, un especialista del sistema público atendió al 47,9% de la población. De ellos, el 78,1% valora la atención como «muy buena» o «buena». Los aspectos mejor puntuados son la confianza que transmite el personal médico (7,64 puntos) y la información recibida sobre el estado de salud y el tratamiento (7,58 puntos).
Durante el último año, el 50% de la población acudió a algún servicio de urgencias de la sanidad pública. El 71% de quienes utilizaron estos dispositivos valoran positivamente la atención recibida, frente al 76,5% de la oleada anterior.
En cuanto a las listas de espera sanitarias, el 43,5% de la población considera que han empeorado en el último año, el 41,6% opina que siguen igual y el 7,4% cree que han mejorado. En el apartado de pruebas diagnósticas, las colonoscopias presentan la mayor demora media, con 109,8 días, seguidas de las resonancias (72 días) y las ecografías (66,3 días), mientras que el tiempo medio de espera para un TAC se sitúa en 64,3 días.














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