
Se conocen nuevos detalles y la dimensión del dron con explosivos hallado en inmediaciones del complejo aeronáutico de Bogotá. El Brigadier General John Henry López Mejía, comandante del Comando Aéreo de Transporte Militar, CATAM, entregó información clave que no se conocía hasta ahora sobre este caso que ya había generado preocupación en la capital del país.
Sistema no convencional para ser guiado mediante fibra óptica
Según explicó el oficial, el dispositivo no solo contenía explosivos, sino que había sido adaptado con un sistema no convencional para ser guiado mediante fibra óptica, una característica que lo convierte en un artefacto más sofisticado y difícil de detectar.
Este elemento, según las autoridades, marca una diferencia importante frente a otros casos conocidos, y evidencia un nivel de preparación que obliga a reforzar los mecanismos de seguridad, especialmente en zonas estratégicas como el entorno del aeropuerto.
Labores de inteligencia y la reacción oportuna de las autoridades
El general López Mejía confirmó además que la ubicación exacta de los restos del dron fue posible gracias a labores de inteligencia, lo que permitió una reacción oportuna de las autoridades.
A partir de ese momento, la Fuerza Aeroespacial Colombiana activó de inmediato sus protocolos de protección para garantizar la seguridad de las unidades militares aéreas y evitar cualquier riesgo sobre la operación.
El oficial fue enfático en señalar que la institución tiene la responsabilidad de proteger el poder aeroespacial del país, y que frente a este tipo de amenazas la respuesta debe ser rápida, coordinada y efectiva.
Operativo conjunto en el complejo aeronáutico El Dorado
Como parte de esas acciones, el oficial explicó que se desplegó un operativo conjunto en el complejo aeronáutico El Dorado, en el que participaron miembros del Ejército Nacional, la Armada Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional y los equipos de seguridad de la Aeronáutica Civil.
El objetivo, según explicó, «es fortalecer los controles y garantizar que la operación aérea continúe con total normalidad, sin afectar a los usuarios ni poner en riesgo las instalaciones».
Otro de los puntos clave entregados por el comandante de CATAM es que este tipo de amenazas ya no se limita a zonas apartadas, sino que empieza a aparecer en entornos urbanos, lo que representa un desafío mayor para las autoridades.
Reportar cualquier situación sospechosa que pueda comprometer la seguridad
Ante la complejidad de la situación, el uniformado insistió en la importancia de la colaboración ciudadana: «El llamado es a reportar cualquier situación sospechosa que pueda comprometer la seguridad, especialmente en zonas cercanas al complejo aeronáutico y en la ciudad en general».
Para ello, y tal como lo recordó el oficial, están habilitadas las líneas 314 358 7212 y 107, donde se puede entregar información que permita anticipar posibles riesgos.
Entre tanto, la Fuerza Pública se mantiene en máxima capacidad operativa, con todas sus unidades articuladas para detectar y neutralizar este tipo de amenazas.
Estos nuevos detalles no solo amplían el panorama sobre el caso, sino que también confirman que el uso de drones con fines criminales está evolucionando, obligando a las autoridades a adaptarse a escenarios cada vez más complejos













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