Bélgica eliminó a Senegal con un penal en la última jugada

En el estadio de Seattle Senegal y Bélgica jugaron su primer partido de 16avos en la historia mundialista. Los africanos se marcharon al descanso con ventaja de 1-0 sobre los europeos gracias a una actuación intensa, disciplinada y muy efectiva. Desde el pitazo inicial, el conjunto dirigido por Papeh Thiaw impuso un ritmo alto, presionó la salida de los belgas y encontró espacios para inquietar a una defensa que lució incómoda durante varios pasajes de la primera mitad.

La insistencia senegalesa encontró premio a los 25 minutos. Tras una gran acción colectiva por el costado izquierdo, el balón terminó estrellándose en el poste y Habib Diarra apareció atento al rebote para empujar la pelota al fondo de la red, desatando la celebración de los aficionados africanos presentes en Seattle. El gol reflejó con justicia el dominio mostrado por Senegal, que había generado las opciones más claras del compromiso.

Bélgica, por su parte, nunca logró imponer la calidad de sus figuras. Kevin De Bruyne intentó asumir la conducción del equipo, mientras Jeremy Doku buscó desequilibrar por las bandas, pero la sólida organización defensiva de Senegal redujo al mínimo los espacios. Los europeos apenas inquietaron con un remate lejano de Maxim De Cuyper que fue controlado con seguridad por el guardameta Mory Diaw en los minutos finales del primer tiempo.

Con el 1-0 al descanso, Senegal dio un golpe de autoridad en este duelo de dieciseisavos de final del Mundial 2026. Bélgica quedó obligada a modificar su planteamiento para la segunda mitad, mientras los Leones de la Teranga demostraron que su intensidad, orden táctico y contundencia pueden convertirse en las armas suficientes para seguir soñando con un lugar en los octavos de final.

Bélgica, el empate agónico ante Senegal

El complemento comenzó con un Bélgica decidido a cambiar la historia, adelantando líneas y buscando mayor protagonismo con la pelota. Sin embargo, cuando parecía que los europeos encontraban mejores sensaciones, Senegal volvió a golpear con contundencia. Apenas transcurrían los primeros minutos de la reanudación cuando un preciso envío desde la defensa encontró a Ismaïla Sarr, que controló con categoría dentro del área y definió con un potente remate para ampliar la ventaja a 2-0, silenciando a la afición belga presente en el estadio.

El segundo tanto fortaleció aún más la confianza del conjunto africano, que administró el partido con inteligencia. Los dirigidos por Pape Thiaw cedieron por momentos la posesión, pero mantuvieron el orden defensivo y cerraron los espacios para Kevin De Bruyne, Jeremy Doku y Leandro Trossard, que no encontraban la claridad suficiente para romper el bloque senegalés. Bélgica monopolizó el balón, aunque sin la profundidad necesaria para generar ocasiones realmente claras.

Con el paso de los minutos, y luego de la pausa de hidratación, el seleccionador belga movió el banco en busca de una reacción. La entrada de hombres frescos revitalizaron el ataque y obligaron a Senegal a retroceder algunos metros. La presión comenzó a surtir efecto y los europeos encontraron mayores espacios cerca del área rival, incrementando la intensidad de sus aproximaciones mientras el reloj avanzaba y el margen para la remontada se reducía.

La insistencia belga finalmente tuvo recompensa cuando el descuento devolvió algo de emoción al compromiso. Tras una jugada elaborada en campo rival, Romelu Lukaku logró vulnerar por primera vez la resistencia del arquero senegalés y acortó la diferencia para colocar el 2-1 al minuto 86. El gol revitalizó a los Diablos Rojos, que se lanzaron con todo al ataque en busca del empate, mientras Senegal afrontó los minutos posteriores con la misión de resistir el asedio y proteger una ventaja que hasta ese momento lo mantenía con un pie en los octavos de final.

Y el gol le funcionó a los europeos, que encontraron el empate en el minuto 89 gracias a Tielemans, con un cabezazo en una pelota quieta. Con esto, el partido se fue al tiempo extra.

Senegal y Bélgica, al alargue

En el primer tiempo extra, los europeos continuaron con el embrión anímico del empate y cerraron a los africanos en su propia área. No obstante, no hubo goles que los adelantaran y los africanos buscaron el descuento mediante el contragolpe.

El inicio de los últimos quince minutos fue para los senegaleses que tuvieron en Mbaié la ventaja. Pero pronto, Bélgica se acercó de nuevo. Ninguno quería penaltis, y buscaron el gol de diversas maneras. Sin embargo, en el minuto 119, llamaron al árbitro central a una jugada de posible penalti, adelantándose a la tanda final. El juez central vio durante un par de minutos la jugada y decidió que había lanzamiento desde los once pasos.

Tielemans tomó la pelota, cobró de panenka y clasificó a su selección. Hubo lágrimas senegalesas, estuvieron cerca, muy cerca.

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