Redacción
Los datos del informe ‘Infancia, adolescencia y bienestar digital’, elaborado por Red.es, Unicef España, la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y el Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática, reflejan que el 14,2% del alumnado presenta malestar emocional y el 13,7% síntomas manifiestos de ansiedad. Además, entre quienes realizan un uso problemático de las redes sociales, el malestar emocional alcanza el 41,3%, frente al 12,5% de quienes no presentan ese patrón de uso. Ante estos datos, y teniendo en cuenta que la adolescencia es una etapa de profundos cambios físicos, emocionales y sociales, el cuidado de la salud mental se convierte en una prioridad.
Una realidad en la que la prevención y la educación en salud cobran cada vez mayor relevancia. Con este objetivo, la Fundación Quirónsalud impulsa desde 2018 el programa Stay Healthy, una iniciativa educativa que promueve hábitos de vida saludables entre adolescentes de toda España.
El 41,3% de los adolescentes con un uso problemático de las redes sociales sufren malestar emocional
Uno de los principales mensajes trasladados por los profesionales participantes en Stay Healthy es la necesidad de crear espacios donde los adolescentes puedan expresar cómo se sienten sin miedo a ser juzgados. La gerente de la Fundación Quirónsalud, Teresa Álvarez Perdices, destaca la importancia de que los jóvenes comprendan que “cuidar la salud no significa únicamente atender el cuerpo, sino también la mente”. En este sentido, subrayó la necesidad de generar entornos de confianza que favorezcan el diálogo y les hagan sentirse acompañados.
Por su parte, la psicóloga del Hospital Quirónsalud Bizkaia, Itxasne Gallastegui, recuerda que “cambios bruscos de comportamiento, el aislamiento, las alteraciones del sueño y la alimentación pueden convertirse en señales de alerta que conviene identificar cuanto antes”. A su juicio, hablar sobre salud mental y apoyarse en personas de confianza constituye una herramienta fundamental para prevenir problemas de mayor gravedad. Esta idea también fue compartida con los estudiantes de Bizkaia durante el encuentro Stay Healthy.
Los especialistas coinciden en que los hábitos cotidianos influyen directamente sobre la salud mental durante la adolescencia. Por ello, una parte importante de las actividades desarrolladas por Stay Healthy se centra en ofrecer herramientas prácticas para incorporar rutinas saludables. Desde Quirónsalud explican que dormir adecuadamente resulta esencial para el desarrollo físico, emocional y cognitivo de los adolescentes. Asimismo, insisten en limitar el uso del teléfono móvil antes de acostarse, ya que la exposición continuada a estímulos dificulta el descanso y favorece conductas de dependencia.
Stay Healthy proporciona herramientas para aprender a identificar posibles problemas tanto de salud mental como de acoso
Asimismo, la práctica regular de ejercicio físico contribuye a mejorar el estado de ánimo, disminuir el estrés y la ansiedad, favorecer un sueño reparador y fortalecer la autoestima gracias a la sensación de progreso y superación personal. Mientras que recurrir a la comida como respuesta al malestar emocional puede proporcionar un alivio momentáneo, pero no resuelve el origen del problema. Por ello, insistieron en la importancia de identificar las emociones y desarrollar estrategias saludables para gestionarlas.
En su novena edición reunió a más de 20.000 jóvenes, con más de 17.400 participantes en actividades presenciales y el resto a través del aula virtual. Durante este curso, 96 profesionales sanitarios han participado en acciones desarrolladas en centros educativos de distintas ciudades españolas para acercar conocimientos sobre salud mental, alimentación, sueño, salud digital y autocuidados.
Aprender a reconocer la presión y pedir ayuda
Otra de las cuestiones que más preocupan a los adolescentes es la presión por alcanzar determinados estándares académicos, físicos o sociales. Durante los espacios de diálogo organizados por Stay Healthy, como el encuentro celebrado en Expo Coruña, los profesionales sanitarios analizaron cómo la comparación constante y la búsqueda de modelos de perfección pueden afectar a la autoestima y al bienestar emocional.
Pilar Iglesias, psicóloga del Hospital Quirónsalud A Coruña, explicó que la importancia de reconocer “la ansiedad como un factor generador de estrés” y es necesario disponer de estrategias para “aprender a gestionar las emociones antes de que el malestar aumente”. Estas sesiones permitieron que los estudiantes plantearan dudas directamente a especialistas en Psicología, Medicina de Familia, Nutrición y Enfermería, favoreciendo un intercambio cercano y adaptado a sus inquietudes.
El aislamiento, las alteraciones del sueño, el cambio brusco de comportamiento y la alimentación pueden ser alertas de problemas de salud mental en adolescentes
Durante las sesiones de Stay Healthy, se abordó la prevención del bullying y la necesidad de no normalizar el sufrimiento emocional. Según los expertos, suma especial relevancia para frenar el acoso la identificación y gestión de las emociones, la importancia de pedir ayuda y el papel que desempeñan la familia, los compañeros y los profesionales como red de apoyo. Además, los estudiantes conocieron estrategias de regulación emocional, como la respiración consciente, la atención plena, la actividad física o la expresión emocional. Como novedad, el programa incorporó una sesión telemática dirigida a madres y padres para reforzar el acompañamiento familiar y favorecer una actuación coordinada entre el entorno educativo y el hogar.
De cara al próximo curso, Stay Healthy ampliará sus contenidos con una nueva línea dedicada a la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), desarrollada mediante un proceso de cocreación con estudiantes para adaptar los mensajes y recursos educativos a la realidad de los adolescentes. Esta iniciativa se suma a un programa que continúa acercando la educación para la salud a miles de jóvenes mediante un enfoque participativo, basado en la evidencia científica y en la colaboración entre profesionales sanitarios y comunidad educativa.















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