Pablo Malo Segura
«La profesión médica es ardua, de riesgo, con unas características especiales de penosidad». Así lo ha recordado el Dr. Tomás Cobo, presidente del Foro de la Profesión Médica Española, durante la presentación de la Declaración de Derechos Fundamentales, que recoge cinco ejes que deben ser «reconocidos, respetados y promovidos» por los sistemas sanitarios, los poderes públicos y la sociedad en su conjunto: derecho a la autonomía profesional, derechos laborales y condiciones de trabajo, derechos frente a la violencia, discriminación o acoso, derecho a la salud y derecho a la participación profesional.
«No hemos creado ningún derecho nuevo, pero hasta ahora estaban dispersos, implícitos y subordinados en muchos documentos nacionales e internacionales, lo que justificaba la necesidad de una declaración explícita y unificada como la que presentamos hoy desde la profesión médica de España», ha señalado la Dra. Mª Isabel Moya, vicepresidenta 1ª de la Organización Médica Colegial (OMC). «Cuando un sistema exige responsabilidad, excelencia y disponibilidad permanente, pero no asegura autonomía profesional, condiciones dignas, seguridad jurídica y respeto institucional, el contrato social se desequilibra, más aún si es unilateral», ha añadido. El documento resalta la necesidad de situar al médico en el centro del sistema sanitario como garantía de calidad asistencial, seguridad del paciente y sostenibilidad.
«Cuando un sistema exige responsabilidad, excelencia y disponibilidad permanente, pero no asegura autonomía profesional, condiciones dignas, seguridad jurídica y respeto institucional, el contrato social se desequilibra»
El Dr. Alex Ramos, vicepresidente de la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS), ha definido la profesión médica como una «profesión de gran dureza», sustentada en diversos factores como la elevada carga emocional asociada a la toma de decisiones clínicas, las jornadas extensas y los turnos prolongados, una formación excepcionalmente larga, la exposición continuada a riesgos biológicos y una presión constante tanto asistencial como institucional. Ramos recordó que durante la pandemia fallecieron más de un centenar de médicos en el ejercicio de su labor y subrayó que modelos con jornadas de más de 60 horas semanales son incompatibles con la conciliación y la seguridad del paciente. «Esto se tiene que acabar», ha señalado.
Por su parte, el Dr. Álvaro Cerame, presidente de la European Junior Doctors, ha aportado la perspectiva de los médicos jóvenes en Europa. Así, ha indicado que la medicina es una profesión milenaria, históricamente centrada en deberes éticos y responsabilidad hacia el paciente, que se ha sostenido en el contrato social. Sin embargo, ha advertido de que los cambios organizativos, la falta de recursos humanos y el deterioro de las condiciones profesionales están poniendo en riesgo la relación médico-paciente. En este contexto, ha valorado la Declaración como una iniciativa relevante para trasladar este debate al ámbito europeo.
La autonomía profesional ha sido uno de los puntos más destacados durante la jornada. La presidenta de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme), Cristina Avendaño, ha defendido que «la autonomía clínica es un pilar del ejercicio médico, imprescindible para garantizar la calidad asistencial y decisiones basadas en el rigor científico y al margen de influencias indebidas. Una posible pérdida de autonomía profesional genera un daño moral al propio médico con consecuencias de sufrimiento personal y desmotivación profesional». Asimismo, ha subrayado que la formación médica continuada, la investigación y la docencia deben ser reconocidas como derecho y deber del médico, con tiempo destinado para ello dentro de la jornada laboral.
La profesión médica reclama autonomía profesional, condiciones laborales dignas y seguridad jurídica como garantías de calidad asistencial y seguridad del paciente
El impacto del entorno laboral en la salud y el bienestar del médico ha centrado la intervención del presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, Antonio Compañ, que ha alertado de la brecha existente entre la formación académica y la realidad asistencial. En este sentido, ha descrito un escenario marcado por la sobrecarga, la burocracia, las listas de espera y la gestión de la incertidumbre clínica, factores que contribuyen al deterioro de la salud mental y a la desafección precoz de los jóvenes médicos.
Por ello, ha enfatizado en la necesidad de entornos seguros, jornadas laborales adecuadas, supervisión adecuada de residentes y el fin de las guardias de 24 horas, a las que ha calificado como «un completo anacronismo». También ha insistido en la necesidad de contar con tiempo para destinar al estudio y la investigación. Finalmente, respecto a los residentes, ha resaltado que se deben hacer auditorias. «Si una unidad docente no cumple los criterios con los residentes hay que quitarles las acreditaciones».
En relación a la protección frente a la violencia, la discriminación y el acoso, la presidenta del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, Teresa Serrano, ha expresado la preocupación de las nuevas generaciones ante el «aumento inusitado» de las agresiones a médicos, especialmente en atención primaria y urgencias. Serrano ha defendido la importancia de la prevención, la existencia de vías de denuncia eficaces y la protección jurídica del profesional. «Si un médico acude a su consulta y está inseguro es un fracaso del sistema», ha asegurado.
Médicos europeos, jóvenes y estudiantes alertan del impacto de la sobrecarga, la precariedad y la violencia en el ejercicio profesional
Por su parte, el secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Dr. Víctor Pedrera, ha centrado su intervención en los derechos laborales y las condiciones de trabajo, denunciando la sobrecarga asistencial crónica, la precariedad y unas retribuciones que no se corresponden con el nivel de formación y responsabilidad del colectivo médico. Estas condiciones, ha expuesto, no solo afectan a los profesionales, sino que comprometen la calidad asistencial y están contribuyendo a la fuga de médicos del sistema sanitario público. «En estos momentos tenemos un sistema sanitario público enfermo con médicos a la fuga. Es necesario plantear medidas para que los médicos vuelvan al sistema sanitario. Una sanidad pública sin medios no tiene sentido».
La profesión médica rechaza el Estatuto Marco
Durante la presentación de la Declaración de Derechos Fundamentales de los Médicos la profesión ha mostrado su rechazo al acuerdo de Sanidad con los sindicatos del Ámbito de Negociación para reformar el Estatuto Marco, que «deja al margen al colectivo médico». El secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos ha denunciado que «una norma que regula las condiciones de los médicos no se puede hacer a espaldas de los médicos como ha hecho la ministra Mónica García».
Dra. Mª Isabel Moya: «Pierde toda legitimidad aprobar condiciones laborales para los médicos sin contar con ellos»
En esta línea, la vicepresidenta 1ª de la Organización Médica Colegial, ha señalado que pierde toda legitimidad hacer negociaciones fuera del colectivo médico. «No tiene legitimidad que se aprueben condiciones laborales para los médicos sin contar con ellos», ha remarcado. Desde la profesión médica se ha reclamado un estatuto propio que reconozca la singularidad e importancia central de su labor.














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