Redacción
La Dra. María Jesús Provedo, odontóloga con clínica propia en Mendavia y fundadora y ponente de Provedo Formación, explica en esta entrevista con iSanidad en qué consiste la formación bimodular ‘Comprende la ATM y las cervicales con el Dr. Mariano Rocabado y su aplicación clínica diaria con María Jesús Provedo‘, dirigida a odontólogos y fisioterapeutas para mejorar el diagnóstico integral y favorecer tratamientos más estables en patologías craneomandibulares, cervicales y oclusales.
¿Cuál es la finalidad de esta formación bimodular y qué necesidades clínicas busca cubrir en odontólogos y fisioterapeutas?
La finalidad es mostrar que existe una sinergia muy poderosa entre ambas profesiones trabajando en equipo podemos lograr dar solución a muchos problemas como dolores cervicales y cefaleas en una gran parte de la población.
Los fisioterapeutas van a entender como con las técnicas del Prof. Rocabado de manipulación de cervicales y ATM pueden cambiar la relación intermaxilar de los pacientes. Además van a ver que necesitan trabajar con un odontólogo para estabilizar, con férulas, los avances que ha logrado con la manipulación de dichas estructuras y así eliminan las patologías cervicales y de ATM.
«La oclusión es la llave que cierra y mantiene el sistema modificado manualmente por el fisioterapeuta»
La oclusión es la llave que cierra y mantiene el sistema modificado manualmente por el fisioterapeuta. En el odontólogo, las necesidades clínicas son varias: primero, cambiar el enfoque condilista en los problemas de ATM; segundo, entender la fisiología y la patología interarticular; tercero, entender como la oclusión y sus interferencias pueden ocasionar mal posiciones en las vértebras, derivando en patologías y dolores invalidantes en el paciente; cuarto, comprobar como los resultados terapéuticos de trabajar junto con los fisioterapeutas multiplican los beneficios en el paciente. Ambos profesionales van a poder comprender y cambiar situaciones clínicas de recidivas en patologías cotidianas.
El curso aborda la relación entre sistema cervical, ATM y oclusión dental. ¿Por qué es tan importante comprender esta conexión en la práctica clínica diaria?
Los odontólogos en general centramos nuestros diagnósticos en los elementos intraorales. Algunos, incluso exploran la ATM con una visión acotada que centra al cóndilo como protagonista único de toda la patología articular. Esto es solo parcialmente cierto. La articulación temporomandibular es temporal, es decir la cavidad Glenoidea es parte del hueso temporal, que esta unido al hueso temporal contralateral, ambos son parte de un todo, que es el cráneo.
El cráneo está apoyado sobre las cervicales. Existe una conexión directa y bidireccional entre la posición de las cervicales (C1 y C2) y la oclusión, incluyendo en la relación ATM. Por eso todos los profesionales odontólogos deberíamos entender y conocer dicha relación, pues con nuestros tratamientos podemos estar modificando la posición de dichas estructuras. Produciendo patologías cervicales y articulares sin tener conocimiento de ello. Asimismo, deberíamos saber identificar y diagnosticar la posición patológica o no de las vértebras antes de realizar ningún tratamiento rehabilitador en boca.
«Existe una conexión directa y bidireccional entre la posición de las cervicales (C1 y C2) y la oclusión»
Uno de los ejes del programa es el concepto de estabilidad tricéntrica. ¿Cómo ayuda este enfoque a diagnosticar y tratar alteraciones craneomandibulares y cervicales?
Todo profesional rehabilitador (prótesis, ortodoncia e implantes) antes de provocar un cambio en las estructuras dentales, deberían plantearse científicamente si esa posición de partida es la correcta. Según la escuela rehabilitadora en la que el profesional se ha formado, esta posición inicial puede ser: una pequeña discrepancia de MI; una estabilidad condilar; o una relajación de ciertos músculos, solo musculatura de cierre como el temporal o el masetero.
Nosotros hablamos de estabilidad ortopédica medida y comprobada radiográficamente en el CBCT. La estabilidad para nosotros es ortopédica, aplicando la lógica de la naturaleza. Buscamos que las vértebras C1 y C2 estén colocadas en su posición fisiológica ideal, esto nos coloca inmediatamente el eje craneal, a efectos estéticos y funcionales en la vertical verdadera. La línea media facial queda colocada vertical, sin inclinaciones.
Como consecuencia, y debido a los ligamentos cruciformes existentes entre dichas estructuras; el cráneo y con él los huesos temporales (y las cavidades) quedan situados horizontales. Esta posición horizontal de las cavidades glenoideas permite que los cóndilos mandibulares se reubiquen espacialmente. Buscamos una estabilidad ósea de los cóndilos mandibulares asentados en la pared medial y en la pared anterior de la fosa. Este sería el segundo punto de estabilidad ortopédica. La distancia simétrica entre ambos cóndilos y las respectivas paredes mediales de las cavidades glenoideas, visión axial, nos confirma esta estabilidad condilar. Y una vez conseguidos estos dos puntos de estabilidad ortopédica, buscamos el tercer punto de estabilidad en la oclusión.
«La estabilidad tricéntrica se llama así por buscar la estabilidad con tres sistemas articulares»
La estabilidad ortopédica encontrada en las estructuras cervicales y en la ATM, trae como consecuencia una posición de alejamiento en la relación interdental fuera de la máxima intercuspidación. La relación intermaxilar cambia intensamente. Para mantener el sistema en esta posición de estabilidad ortopédica, debemos estabilizar la oclusión con unas formas anatómicas dentales genéticas.
Cada pieza dental necesita recuperar su anatomía real, sus cúspides, sus surcos, sus rebordes. Este sería el tercer punto buscado. La estabilidad tricéntrica se llama así por buscar la estabilidad con tres sistemas articulares (cervicales, ATM y dientes), entendiendo la palabra céntrica como situación + fisiológica + bio-lógica posible entre diferentes dichas estructuras articulables.
Este enfoque ayuda a diagnosticar y tratar las alteraciones craneomandibulares y cervicales, porque cuando detectamos un problema en uno de los dos esquemas fisiológicos, automáticamente se ve implicado el otro sistema. Las cervicales (Atlas y Axis) soportan directamente el cráneo; y éste contiene las cavidades glenoideas que son el 50% ATM. Estas cavidades, se relacionan con los cóndilos mandibulares, con el disco interpuesto o no, dando lugar a una relación oclusal; producto final de todas las relaciones entre dichas estructuras.
Si no entiendes así el sistema, los diagnósticos y los tratamientos tanto de los fisioterapeutas como de los odontólogos se quedan a mitad de camino. Luego entender este concepto significa mejores resultados del tratamiento y duración en el tiempo.
¿Qué aprenderán los cursillistas sobre diagnóstico integral, identificación de asimetrías posturales y faciales, y relación con el plano oclusal inclinado o canteado?
En este curso realmente se domina «El diagnóstico integral» pues el alumno será adiestrado para palpar los músculos del sistema, y sentir el estado y el grado de movilidad de las nueve articulaciones que intervienen. Esta información clínica será contrastada con las imágenes en el CBCT. Por supuesto, aprenderemos a interpretar CBCT y otras pruebas físicas necesarias. También llevaremos esta información médica a la cara del paciente; entendiendo como muchas asimetrías faciales, son más que nuevamente provocadas por una mal posición de las articulaciones o una mal oclusión dental.
«El cursillista, con esta formación, rápidamente identificará aquellas asimetrías faciales de origen ocluso cervical»
El cursillista, con esta formación, rápidamente identificará aquellas asimetrías faciales de origen ocluso cervical. A lo largo del curso, verá como existe una relación entre la rotación del cuerpo de las vértebras, y la inclinación del plano oclusal o el famoso canteado, al que los ortodoncistas y los protesistas, estamos tan acostumbrados a intentar corregir dentalmente, sin pensar que lo lógico es modificar la posición de maxilar.
Esta IV edición refuerza especialmente la parte práctica, con el ajuste de férulas por parejas. ¿Qué aporta trabajar con la propia férula desde criterios cráneo-vertebrales, articulares y de estabilidad?
Son conceptos, que además de entender el cambio de paradigma que este enfoque nos da, deben ser practicados manualmente. Todos los alumnos aprenderán a testar las nueve articulaciones comprometidas y a realizar los tratamientos correctores necesarios. Por esto este curso debe de ser presencial. Conceptos de presión, de elongación, de complacencia, de evaluar musculatura o rango de movimiento no se pueden aprender en un libro o en una formación on-line; necesitan ser transmitidos presencialmente por una persona carismática y con mucha experiencia como lo es el Prof. Mariano Rocabado.
Debido a experiencias previas en formación en Polonia, decidimos completar la formación con la experiencia para el cursillista de una férula vivida en primera persona. El tratamiento real en los pacientes conlleva normalmente dos tipos de férulas: una para modificación de estructuras y otra para lograr la estabilidad oclusal (bioestética).
Por este motivo, cada cursillista traerá dos férulas de su propia boca, una inferior y otra superior, que aprenderemos a diseñar y ajustar totalmente durante el curso. La formación es Hand–on doble; primero, osteopáticamente guidadas por el Prof. Rocabado y segundo, odontológicamente guiados por mí; independientemente de la rama laboral del cursillista. Directamente así ponemos la sinergia entre ambas profesiones, realizando una inmersión práctica en la otra profesión.
«El tratamiento real en los pacientes conlleva normalmente dos tipos de férulas: una para modificación de estructuras y otra para lograr la estabilidad oclusal (bioestética)»
¿Cómo puede esta formación ayudar a detectar el origen de fracasos, recidivas en ortodoncia o fracturas en rehabilitaciones, y mejorar la planificación de tratamientos de ortodoncia, prótesis, estética e implantes?
Esta formación es la base de una odontología biológica. El diagnóstico integral propuesto nos lleva a identificar y medir con ángulos y milímetros todas las relaciones entre las diferentes estructuras óseas del sistema cráneovertebral. La propuesta de tratamiento es colocar las estructuras óseas en su posición más fisiológica posible.
Esto hace que toda la musculatura del sistema, inframandibular suprehioidea, prevetebral, postvertebral, musculatura de la mímica y masticatoria, esté apaciguada y no existan contracciones innecesarias ni asimétricas. En esta posición vamos a rehabilitar o mover los dientes para lograr una oclusión biológica.
Imaginemos una situación idílica donde todos los dientes están en una posición tridimensional correcta con una anatomía completa y genética; si los músculos trabajasen idóneamente con la justa contracción en el momento oportuno esto traería como resultado el trabajo ideal en las articulaciones, sin fricción, sin roce y en unas condiciones idóneas. Luego esto es el gold estándar que debemos intentar encontrar en nuestros pacientes.
Generalmente, nos encontramos que los diagnósticos ni en ortodoncia ni en rehabilitación incluyen la parte posterior del cráneo que como hemos demostrado es el 50% del valor del problema cráneo mandibular. La consecuencia de esta falta de análisis en el diagnóstico hace que los tratamientos se inicien en una posición no estable articularmente, dando lugar a recidivas en ortodoncia y fracturas en rehabilitación.
«Generalmente, los diagnósticos ni en ortodoncia ni en rehabilitación incluyen la parte posterior del cráneo que como hemos demostrado es el 50% del valor del problema cráneo mandibular»
Para poder deglutir, la mandíbula se estabiliza contra el maxilar, necesitando el máximo de contactos dentales para ello. Esta posición de cierre es lo que llamamos máxima intercuspidación. En esto momento esta articulación dental (MI), se convierte en punto de origen de los diferentes sistemas musculares involucrados. (Punto de origen en la parte más fija, menos móvil del musculo al empezar un movimiento)
El resto de estructuras óseas como cóndilos mandibulares, hueso hioides, vértebras C1 y C2, son el punto de inserción móvil para estos músculos. Arrastran, giran y movilizan diferentes del resto de las articulaciones del sistema, para permitir y lograr ese cierre dental que es mandatorio.
Esta formación con este concepto integral ayudará al cursillista a entender el origen de muchos de sus fracasos profesionales involuntarios. Casos para los cuales no encontraba explicación pues su foco diagnóstico estaba reducido no permitiéndole analizar el todo del sistema.
Actualmente, la estética fácil goza de un auge impresionante. Constantemente vemos cursos de armonización facial. Esta formación promete a tus pacientes una armonización facial natural completa, sin rellenos y estable en el tiempo. Lo primero que buscamos en nuestros tratamientos es devolver la línea media esqueletal al paciente. Esta línea media esqueletal es solo una y siempre pasa por la apófisis odontóides de axis. Esto tradicionalmente es un valor intrínseco en el concepto de belleza pues el ojo del observador busca simetría para detectar algo como bello. Al colocar las estructuras óseas en una posición ideal las contracturas musculares desaparecen y como consecuencia la musculatura facial se relaja. Los músculos perioculares se relajan, los ojos se ven mejor, más abiertos. La belleza se incrementa.
Al devolver la dimensión vertical necesaria y la forma funcional a los dientes, la musculatura perioral recupera su volumen como consecuencia los labios recobran su posición y belleza. Analizando los diferentes puntos del posible fracaso debemos tener en cuenta la importancia de la odontología biológica, devolver la anatomía dental genética y pura, pues ahí reside la llave que cierra todos los tratamientos en estabilidad, ortodoncia, rehabilitación e implantes.
En la guerra de cualquier estructura contra el músculo siempre gana el musculo. Es cuestión de tiempo, dirección y fuerza. Los fisios también pueden encontrar la respuesta a esas situaciones cotidianas y repetitivas en las cuales hay pacientes que a pesar de recibir un buen tratamiento el paciente se siente igual a los pocos días; en este curso comprenderán y entenderán su aliado en la llave de la oclusión.
Los técnicos dentales encuentran en esta formación la explicación biológica que necesitan para comprender el sistema y así poder realizar el diseño de las diferentes férulas, según el caso clínico individual.














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