Redacción
La compañía biofarmacéutica Almirall ha presentado nuevos resultados del ensayo en fase 3b ADlong que muestran que lebrikizumab, un anticuerpo monoclonal que bloquea la citocina IL-13, ofrece un control sostenido de la enfermedad en pacientes con dermatitis atópica de moderada a grave durante un periodo de hasta cuatro años.
Según los resultados intermedios, el 94% de los pacientes alcanzó una mejoría clínicamente relevante de la piel (EASI-75), mientras que el 75% logró una respuesta cercana al aclaramiento completo (EASI-90). Además, el 78% experimentó una reducción significativa del prurito, uno de los síntomas que más impacta en la calidad de vida.
«Cuando un tratamiento es capaz de ofrecer un control sostenido tanto de los signos cutáneos como del prurito durante varios años, puede transformar la vida diaria de los pacientes y redefinir lo que consideramos alcanzable en el manejo de esta patología», ha señalado el Prof. Stephan Weidinger, del Departamento de Dermatología y Alergología del University Medical Center Schleswig-Holstein.
«Puede transformar la vida diaria de los pacientes y redefinir lo que consideramos alcanzable en el manejo de esta patología», ha señalado el Prof. Stephan Weidinger
El estudio también muestra que la mayoría de los pacientes mantuvo los beneficios clínicos con tratamiento en monoterapia y sin necesidad de corticosteroides tópicos. Asimismo, un alto porcentaje alcanzó estos resultados con una pauta de mantenimiento mensual, lo que facilita la adherencia terapéutica.


En cuanto a la seguridad, los datos del ensayo ADlong indican que el perfil del fármaco se mantiene consistente con el previamente establecido, sin nuevas señales de seguridad. Los investigadores registraron principalmente efectos adversos leves o moderados, entre ellos nasofaringitis, infecciones del tracto respiratorio superior y conjuntivitis, sin que se produjeran abandonos relevantes del tratamiento.
«Estos datos intermedios del ensayo ADlong refuerzan el valor a largo plazo del biológico en el tratamiento de pacientes con dermatitis atópica de moderada a grave, poniendo de manifiesto su potencial para mejorar de forma significativa el control de la enfermedad y transformar positivamente la calidad de vida de los pacientes», ha concluido Karl Ziegelbauer, director científico de Almirall.














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