Redacción
La entrada del dabigatrán genérico en el mercado español ha tenido un impacto relevante en términos económicos, asistenciales y clínicos. Así lo recoge un informe presentado por la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), elaborado por IQVIA, que analiza los dos primeros años de comercialización, desde enero de 2024 hasta finales de 2025. Los resultados cuantifican un ahorro total de 74,4 millones de euros para el Sistema Nacional de Salud (SNS). El informe sitúa este fármaco como un ejemplo del papel de los genéricos en la sostenibilidad del sistema, especialmente en áreas de alta prevalencia como la anticoagulación oral.
El informe sitúa al dabigatrán genérico como un ejemplo del papel de los genéricos en la sostenibilidad del sistema, especialmente en áreas de alta prevalencia
El impacto económico del dabigatrán genérico se apoya en dos dimensiones complementarias. Por un lado, el ahorro farmacológico directo derivado de la competencia en precios tras la pérdida de exclusividad del medicamento original. Según el análisis presentado, este factor ha supuesto 57 millones de euros menos en gasto farmacéutico acumulado. El informe estima que, sin la disponibilidad del genérico, tratar al mismo número de pacientes habría resultado un 74 % más costoso para el SNS.
Por otro lado, el ahorro no se limita al coste del medicamento. El uso ampliado de dabigatrán ha permitido reducir la necesidad de monitorización periódica del INR, característica de los anticoagulantes antagonistas de la vitamina K. Esta ganancia en eficiencia asistencial se traduce en 17,2 millones de euros adicionales.
El uso ampliado de dabigatrán ha permitido reducir la necesidad de monitorización periódica del INR
La eliminación de controles sistemáticos del INR tiene un impacto directo en la organización asistencial. El informe señala una reducción significativa de visitas médicas y pruebas analíticas en centros de salud. Este efecto libera recursos profesionales y tiempo clínico, especialmente en atención primaria, sin comprometer la seguridad del tratamiento anticoagulante. La eficiencia obtenida se incorpora como parte del ahorro global atribuible al genérico.


El informe muestra una reducción significativa de carga asistencia y pruebas analíticas en atención primaria
Desde el punto de vista operativo, el dabigatrán genérico contribuye a simplificar el seguimiento terapéutico, lo que puede favorecer la adherencia y la continuidad del tratamiento en pacientes crónicos. El ahorro económico no ha implicado una restricción en el acceso, sino el efecto contrario. El informe estima que el menor coste ha permitido tratar a 56.981 pacientes adicionales cada año.
Este incremento en la cobertura terapéutica tiene una proyección directa sobre los resultados en salud. AESEG calcula una ganancia acumulada de 3.171 años de vida y 2.716 años de vida ajustados por calidad (AVAC). Además, la mayor utilización del fármaco se asocia con la prevención de eventos cardiovasculares y tromboembólicos relevantes. Entre ellos, se estiman 677 ictus evitados, 338 infartos de miocardio y 92 recurrencias tromboembólicas en el periodo analizado.
Una penetración todavía limitada en España
Pese a los resultados, el informe identifica una asignatura pendiente. La penetración del dabigatrán genérico en España se sitúa en torno al 22 % al finalizar su segundo año de comercialización. Esta cifra resulta inferior a la observada en otros entornos europeos. En países como Portugal, los genéricos alcanzan cuotas superiores al 60 % durante el primer año, apoyados en incentivos de precio y políticas activas de prescripción.
La presidenta de AESEG, Mar Fábregas, señaló que el genérico “genera valor clínico, social y económico”, aunque su adopción plena sigue siendo un reto. Desde la asociación se plantea la necesidad de medidas que favorezcan su utilización y permitan reinvertir los ahorros en nuevas prioridades sanitarias.
El caso del dabigatrán genérico ilustra el potencial de los medicamentos genéricos como herramienta de sostenibilidad. El informe sugiere que una mayor penetración podría amplificar los beneficios ya observados.














Deja una respuesta