El drama que viven trabajadores por crisis de salud en hospital de Cartagena

La crisis financiera que enfrenta el Hospital de Bocagrande en Cartagena ya no solo se refleja en el cierre progresivo de servicios y la reducción de pacientes. Detrás de la emergencia hospitalaria hay decenas de trabajadores que aseguran estar viviendo una de las situaciones más difíciles de sus vidas tras acumular hasta cinco meses sin recibir salario.

Jesús Carrasquilla, enfermero jefe que trabaja en la institución, relató que la falta de pagos los llevó a suspender actividades de manera indefinida, al tiempo que denunció retrasos en cesantías, aportes a seguridad social y otras obligaciones laborales.

“Tenemos aproximadamente cinco meses que no nos han cancelado las obligaciones económicas del trabajo que venimos realizando, como tampoco nos han cancelado las cesantías ni la seguridad social. Todos tenemos necesidades y familias que nos reclaman para poder suplirlas”, expresó.

La situación, asegura, ha llegado a niveles críticos. Muchos empleados ya no cuentan con recursos para desplazarse hasta sus lugares de trabajo.

“No tenemos, en la mayoría de las ocasiones, dinero para poder trasladarnos al hospital y cumplir con los horarios asignados”, afirmó.

Familias afectadas

esús Carrasquilla, enfermero jefe aseguró que el impacto de la crisis trasciende a los trabajadores y golpea directamente a sus hogares.

“Lo que he vivido no se lo deseo a nadie. Lo viven también todos y cada uno de nuestros compañeros, especialmente quienes son padre y madre a la vez y tienen hijos pequeños que reclaman alimentación y otras necesidades básicas”, señaló.

Según el profesional de la salud, algunos trabajadores incluso han tenido dificultades para matricular a sus hijos en instituciones educativas debido a la falta de ingresos.

Muchas madres todavía no han podido matricular a sus hijos en el colegio por la situación económica que estamos viviendo”, manifestó.

¿Cómo está actualmente el hospital?

El enfermero explicó que la reducción de la operación del hospital es evidente. Según dijo, áreas que anteriormente atendían una alta demanda hoy permanecen prácticamente sin pacientes.

No nos han notificado oficialmente que el hospital esté cerrado, pero sí tengo entendido que prácticamente no hay pacientes. La urgencia, que es la puerta principal de entrada, está vacía”, indicó.

Añadió que la Unidad de Cuidados Intensivos, con capacidad para 18 camas, llegó a tener únicamente dos pacientes hospitalizados, mientras que otros pisos de hospitalización permanecían sin usuarios.

¿Quién le debe al Hospital de Bocagrande?

De acuerdo con Carrasquilla, la administración les explicó que gran parte de la crisis estaría relacionada con las dificultades financieras derivadas de la intervención de Coosalud, principal EPS contratante del centro asistencial.

“Nos dijeron que Coosalud era nuestro principal cliente y que, debido a la intervención, los recursos que debía recibir la EPS no estaban llegando de manera normal. Eso terminó afectando directamente los pagos al hospital”, relató.

Según lo conocido por La FM la deuda de Coosalud al Hospital de Bocagrande supera los 70 mil millones de pesos, situación que ha puesto en riesgo la operación de la institución.

Exigen soluciones inmediatas

Los trabajadores recalcan que no están solicitando ayudas extraordinarias, sino el pago de derechos laborales ya adquiridos.

No estamos pidiendo que se nos regale nada ni estamos mendigando. Estamos exigiendo que se nos reconozcan los salarios que ya trabajamos y todas las obligaciones contractuales como salud, pensión, ARL, cesantías y demás prestaciones”, sostuvo Carrasquilla.

¿Qué dice el Hospital de Bocagrande?

A través de un comunicado enviado a las autoridades de salud, el Nuevo Hospital de Bocagrande aseguró que la crisis que atraviesa no obedece a falta de gestión administrativa, sino a una situación financiera que calificó como “crítica e insostenible”.

La institución señaló que durante meses ha intentado mantener la operación mediante medidas de austeridad, reorganización interna y búsqueda de alternativas financieras, pero advirtió que la insuficiencia de pagos por parte de las entidades responsables y la falta de flujo de recursos han puesto en riesgo la continuidad de los servicios.

Según el hospital, actualmente «enfrenta dificultades para adquirir medicamentos, insumos médico-quirúrgicos, dispositivos médicos, reactivos y otros elementos esenciales para la atención de los pacientes».

Además, reconoció que la decisión de parte de los trabajadores de cesar actividades desde el pasado 11 de junio redujo significativamente la capacidad operativa de la institución.

En el documento, el hospital informó que aún permanecían pacientes hospitalizados, la mayoría afiliados a Coosalud, por lo que solicitó a esa EPS y a otras entidades como Sura y Salud Total gestionar con urgencia los traslados hacia instituciones que puedan garantizar la continuidad de los tratamientos.

Finalmente, la clínica hizo un llamado a la Superintendencia Nacional de Salud, al Dadis, a la Procuraduría y a otros organismos de control para que intervengan de manera inmediata frente a una situación que, según advierte, podría comprometer la atención segura y oportuna de los usuarios.

«Cada hora que transcurre sin una solución efectiva incrementa el riesgo asistencial y profundiza una crisis que hoy supera la capacidad financiera y operativa de nuestra institución», concluyó el centro asistencial en su pronunciamiento.

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