El papel clave de la medicina de ARNm en una sociedad que envejece

Anuario iSanidad 2025
Dr. Pablo Álvarez, director general de Moderna España
España afronta uno de los mayores retos sanitarios de su historia reciente: cuidar la salud de una población cada vez más envejecida en un contexto de creciente presión asistencial. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más del 20% de la población española tiene hoy más de 65 años, y las proyecciones apuntan a que en 2050 este grupo superará el 30%.

Este cambio demográfico no atiende sólo a una cuestión de longevidad. También es clave garantizar que esos años añadidos se vivan con la mejor salud posible, en el marco de un sistema sanitario robusto y sostenible. Así, la prevención de enfermedades se alza como una estrategia que debe ser central en cuestión de política sanitaria.

La prevención de enfermedades se alza como una estrategia que debe ser central en cuestión de política sanitaria

Dentro de ella, la vacunación en adultos y personas mayores es una de las herramientas con mayor impacto clínico, social y económico. Sin embargo, seguimos registrando coberturas vacunales subóptimas en patologías respiratorias, que afectan de forma más severa a mayores y personas con comorbilidades. Como consecuencia, tanto la gripe, como el covid-19 o el virus respiratorio sincitial (VRS) continúan generando hospitalizaciones evitables y sobrecargando la atención primaria y hospitalaria.

Tanto es así que, durante el invierno 2024-2025, en España los mayores de 60 años concentraron el grueso de las hospitalizaciones graves por virus respiratorios, acumulando el 77% de los ingresos por gripe, el 81% de los casos graves por SARS-CoV-2 y más de la mitad (55%) de las hospitalizaciones por virus respiratorio sincitial (VRS).

La evidencia es clara: invertir en vacunación es invertir en salud, pero también en sostenibilidad. Un informe de Vaccines Europe estima que, por cada euro invertido en programas de vacunación en adultos, el retorno para la sociedad y la economía puede alcanzar hasta 19 veces la inversión inicial, al reducir hospitalizaciones, complicaciones, bajas laborales y dependencia. En España, con un sistema sanitario público de alta calidad sometido a tensiones crecientes, este dato debería ser clave en la toma de decisiones.

En España, con un sistema sanitario público de alta calidad sometido a tensiones crecientes, este dato debería ser clave en la toma de decisiones

Es en este punto donde la medicina basada en ARN mensajero (ARNm) abre una oportunidad transformadora. El hecho va mucho más allá de ser una tecnología innovadora, ya que se trata de un enfoque con entidad propia para redefinir cómo prevenimos y tratamos enfermedades. En este sentido, en Moderna contamos con una plataforma de ARNm basada en tres pilares fundamentales: velocidad, escalabilidad y flexibilidad.

Por un lado, la velocidad permite acortar de forma drástica los tiempos de desarrollo de nuevos medicamentos; por otro, la escalabilidad hace posible producir millones de dosis en plazos ajustados; mientras que la flexibilidad facilita aplicar un mismo enfoque tecnológico a múltiples áreas terapéuticas, desde virus respiratorios hasta oncología o enfermedades raras.

En el ámbito de la prevención, estas características son especialmente relevantes. Los virus respiratorios evolucionan y los patrones epidemiológicos cambian, por lo que las necesidades del sistema sanitario no permanecen estáticas.

Contar con una tecnología capaz de adaptarse con rapidez y de ofrecer soluciones ágiles para afrontar estos desafíos puede suponer una diferencia clara entre reaccionar tarde o anticiparse. España, además, tiene una oportunidad estratégica en este ámbito.

Nuestro país no sólo es uno de los más envejecidos de Europa, sino que se ha consolidado como un polo relevante en innovación biomédica y producción farmacéutica. Apostar por la prevención basada en evidencia científica, incluyendo la vacunación del adulto y del mayor como una prioridad estructural, es coherente con el objetivo de promover un envejecimiento activo y saludable, en consonancia con la Línea Estratégica 4. Promover la salud y la equidad en salud de la población a lo largo de la vida de la Estrategia de Salud Pública 2022.

Nuestro país no sólo es uno de los más envejecidos de Europa, sino que se ha consolidado como un polo relevante en innovación biomédica y producción farmacéutica

Para los profesionales sanitarios, esto implica disponer de herramientas preventivas más eficaces y adaptadas a su práctica diaria. Para los decisores y responsables de política sanitaria, supone integrar la vacunación adulta en una visión a medio y largo plazo. Y para el conjunto del sistema, representa una oportunidad de avanzar hacia un modelo más proactivo, donde se actúa antes de que la enfermedad complique la vida de las personas o amenace su sostenibilidad.

La medicina de ARNm ha demostrado que es posible innovar con rapidez sin renunciar al rigor científico ni a la seguridad. El siguiente paso es aprovechar todo su potencial para proteger a las poblaciones frágiles, facilitar el acceso a la innovación y avanzar hacia una prevención que esté a la altura de los retos demográficos de nuestro país.

En definitiva, apostar hoy por la prevención es una decisión estratégica para garantizar que vivir más años también signifique vivirlos mejor, contribuyendo a la sostenibilidad del sistema sanitario.

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