Un nuevo estudio científico está reescribiendo lo que se sabía sobre los grandes depredadores marinos del pasado: los pulpos gigantes podrían haber sido una de las criaturas dominantes en los océanos durante la era de los dinosaurios.
Investigaciones recientes, publicadas en la revista Science, analizan mandíbulas fosilizadas que sugieren la existencia de pulpos colosales —similares al mítico kraken— que habitaron los mares hace unos 100 millones de años, en pleno período Cretácico tardío. Estos animales habrían alcanzado longitudes de entre 7 y 19 metros, rivalizando con depredadores emblemáticos como los mosasaurios y plesiosaurios.
El hallazgo desafía una idea profundamente arraigada en la paleontología: que los invertebrados, por carecer de columna vertebral, no podían ocupar la cima de la cadena alimenticia. Sin embargo, los científicos destacan que los pulpos poseen picos hechos de quitina endurecida, estructuras lo suficientemente fuertes como para triturar presas con concha o incluso huesos.
¿Cómo llegaron los científicos a esa conclusión?
El equipo de investigación, liderado por el paleontólogo Yasuhiro Iba, de la Universidad de Hokkaido, examinó 15 fósiles de mandíbulas hallados en Japón y en la isla de Vancouver, en Canadá. Además, identificaron otras 12 estructuras mediante una innovadora técnica denominada “minería digital de fósiles”, que permite escanear rocas en secciones transversales para detectar restos ocultos en su interior.
Al comparar estas mandíbulas con las de pulpos actuales, los investigadores concluyeron que algunos ejemplares antiguos superaban ampliamente en tamaño a cualquier especie moderna. De hecho, Iba señaló que podrían representar a uno de los invertebrados más grandes jamás registrados, superando incluso al calamar gigante contemporáneo.
El desgaste observado en varias de las mandíbulas —con arañazos, astillas y bordes redondeados— sugiere que estos animales trituraban repetidamente presas duras, lo que refuerza la hipótesis de que ocupaban un rol activo como grandes depredadores en los ecosistemas marinos.
¿Qué comían los pulpos gigantes?
Aunque no se han encontrado restos de contenido estomacal que confirmen su dieta, los científicos plantean que estos pulpos gigantes podrían haber cazado peces, moluscos e incluso competido con otros grandes depredadores marinos por alimento, capturando a sus presas con sus brazos y desgarrándolas con sus poderosos picos.
El paleontólogo Neil Landman, del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, quien no participó en el estudio, subrayó la importancia de continuar explorando nuevos yacimientos. “Es un planeta enorme… tenemos mucho que observar para reconstruir el ecosistema marino a lo largo del tiempo”, afirmó.
El estudio abre una nueva perspectiva sobre la evolución de los cefalópodos, sugiriendo que, al igual que los grandes vertebrados marinos, desarrollaron de manera convergente características que los convirtieron en depredadores altamente eficientes e inteligentes.
El hallazgo se suma a recientes revisiones en el campo: a comienzos de este mes, un fósil que se creía pertenecía al pulpo más antiguo del mundo fue reclasificado, tras descubrirse que en realidad correspondía a un pariente del nautilo, otro tipo de cefalópodo con concha.













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