innovación, sostenibilidad y compromiso compartido

Anuario iSanidad 2025
Lourdes López Jiménez, directora general BD España y Portugal
El sector sanitario se encuentra en un momento decisivo para garantizar la calidad asistencial. El contexto socioeconómico y geopolítico que nos rodea no es ajeno a nadie: presión presupuestaria, envejecimiento poblacional y mayor esperanza de vida, creciente demanda de servicios, normativas regulatorias, aranceles, cronicidad o nuevos desafíos ponen en jaque los sistemas sanitarios de todo el mundo y cuestionan la forma en la que estos sean capaces de dar respuesta a unas necesidades que, lejos de quedar resueltas, crecen y evolucionan constantemente. Somos muchos los agentes encargados no sólo de dar respuesta a las demandas emergentes, sino también de anticipar y dar forma a las de la atención sanitaria del futuro.

Desde el sector de la tecnología sanitaria realizamos una apuesta clara por una innovación tecnológica que llegue a los pacientes y a los sistemas y repercuta positivamente en nuestro entorno. Porque ya no vale sólo con cuidar o curar hoy: debe pensarse en el mañana, contribuyendo a la sostenibilidad del ecosistema a distintos niveles. La digitalización, la inteligencia artificial, la automatización o la atención domiciliaria ya están transformando la forma en que se diagnostica, se trata y se cuida. Pero para generar impacto real necesitan contar con una estrategia clara y coordinada.

Desde el sector de la tecnología sanitaria realizamos una apuesta clara por una innovación tecnológica que llegue a los pacientes y a los sistemas y repercuta positivamente en nuestro entorno

En BD entendemos la innovación como algo que va más allá del desarrollo de productos nuevos u optimizados. Diseñamos soluciones que no sólo mejoran la seguridad del paciente, la calidad del diagnóstico o, en definitiva, los resultados en salud.

Estas también deben ayudar a optimizar recursos, aliviar la carga asistencial y contribuir a reducir la huella ambiental que genera el sector sanitario. Porque en el camino de cuidar a los demás, no podemos olvidarnos de cuidar también de nuestro entorno.

Sin embargo, nuestro compromiso y nuestra tecnología por sí solos no son suficientes si no somos capaces de integrarlas en modelos asistenciales que apuesten por la eficiencia, la equidad y la sostenibilidad. Para lograrlo, la colaboración público-privada es imprescindible.

Tenemos ejemplos que lo demuestran: la respuesta brindada en momentos de emergencia no habría sido posible sin el trabajo conjunto de autoridades, hospitales, profesionales sanitarios y el sector privado. Situaciones excepcionales, sin embargo, no deberían ser la excepción.

No es cosa de unos pocos, sino del trabajo conjunto de muchos. La innovación no es el fin al que aspirar, sino una herramienta para construir un futuro en el que la salud sea accesible, segura y sostenible. Para todos.

La innovación no es el fin al que aspirar, sino una herramienta para construir un futuro en el que la salud sea accesible, segura y sostenible

Cuando hablamos del sistema sanitario, cada vez resulta más difícil imaginarlo sin trazabilidad, analítica predictiva, automatización, inteligencia artificial o interoperabilidad digital. No hace tantos años, estos conceptos sólo emergían como el diseño aspiracional de la sanidad del futuro. Hoy, son una realidad.

Para que todos ellos, y las innovaciones que vendrán, sigan transformando la práctica clínica e impactando positivamente en la vida de las personas, debe haber una apuesta clara por entender el valor que aporta invertir en innovación, por una adopción responsable de nuevas tecnologías que transformen y potencien la gestión sanitaria y reemplacen las obsoletas.

Se trata de alcanzar un consenso en la forma de concebir y gestionar el cambio mientras surgen nuevos paradigmas sobre los que trabajar juntos, garantizando que la innovación esté disponible para que llegue a quien tenga que llegar cuando tenga que hacer uso de ella.

Porque la sanidad, la de hoy y la del futuro, no se construye de manera aislada, sino con alianzas estratégicas y con la visión común de poner la innovación al servicio de la vida. En este camino, la sostenibilidad no es opcional: es la base para la resiliencia, para aspirar a un sistema sanitario excelente que inspire confianza y continúe siendo un referente admirado fuera de nuestras fronteras y un motivo de orgullo colectivo dentro de ellas.

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