Especial RSC & Sostenibilidad iSanidad 2026
Guillermo de Juan, vicepresidente de GSK España
La sostenibilidad ha pasado de ser un concepto complementario para convertirse en algo esencial para cualquier sistema sanitario que aspire a responder con eficacia a los retos de salud presentes y futuros. La cronificación de enfermedades, el impacto del cambio climático, el envejecimiento poblacional y la presión sobre los recursos sanitarios requieren una transformación de la forma en que entendemos la prevención, la atención sanitaria y la innovación.


La salud de las personas depende directamente de la salud del planeta; no se puede hablar de bienestar, calidad de vida o progreso sanitario sin considerar el entorno en el que vivimos. Por ese motivo, es fundamental integrar la sostenibilidad en el conjunto de la actividad de cualquier compañía, desde las primeras fases de la investigación y desarrollo hasta la fabricación, distribución y uso de los medicamentos.
Esta perspectiva se apoya en la visión One Health, que reconoce la interdependencia entre la salud humana, la salud animal y la salud ambiental. Aplicar este enfoque supone trabajar de forma coordinada, impulsar la colaboración entre instituciones, profesionales sanitarios, administraciones y empresas, así como la necesidad de promover soluciones que generen valor tanto para los pacientes como para la sociedad.
La innovación tiene un papel clave en esta transformación. En áreas como las enfermedades respiratorias, donde GSK lleva más de 57 años investigando, la sostenibilidad ya forma parte del propio proceso de desarrollo de nuevas soluciones terapéuticas. Un ejemplo es la evolución de los inhaladores, que incluye el uso de nuevos propelentes y dispositivos de polvo seco.
En áreas como las enfermedades respiratorias, donde GSK lleva más de 57 años investigando, la sostenibilidad ya forma parte del propio proceso de desarrollo de nuevas soluciones terapéuticas
Estas opciones pueden facilitar el uso correcto por parte de algunos pacientes, lo que podría favorecer la adherencia al tratamiento. Además, determinados desarrollos buscan reducir el impacto ambiental. En este contexto, algunos nuevos inhaladores están siendo diseñados con el objetivo de mantener la eficacia clínica y el perfil de seguridad conocidos, al tiempo que se considera su huella medioambiental.
Pero la sostenibilidad no se limita al producto final. También implica repensar los procesos industriales, optimizar el uso de recursos y reducir emisiones a lo largo de toda la cadena de valor. Con esta idea, en España, nuestras instalaciones tienen uso de electricidad 100% renovable y cuentan con sistemas de gestión ambiental robustos y certificados, como ISO 14001 o EMAS.
Además, hemos avanzado en la medición rigurosa y verificada de nuestra huella de carbono, anticipándonos un año a las exigencias regulatorias y reforzando así nuestro compromiso con la transparencia.
La sostenibilidad del sistema sanitario no podrá alcanzarse únicamente mediante mejoras a nivel operativo
Nuestra planta de producción en Aranda de Duero (Burgos) constituye un ejemplo de cómo la innovación puede ir de la mano de la sostenibilidad. Su huerto solar, con más de 6.000 paneles, evita cerca de 1.500 toneladas de CO2 al año, mientras que la planta de criogenización nos permite ya recuperar y reutilizar gases de los inhaladores, reduciendo de forma muy significativa su impacto ambiental, con una reducción de 29.000 toneladas de CO2 al año.
Sin embargo, la sostenibilidad del sistema sanitario no podrá alcanzarse únicamente mediante mejoras a nivel operativo. La prevención, con la vacunación como principal exponente, supone una de las intervenciones más coste-efectivas: mejora los resultados en salud, reduce la presión asistencial y contribuye a la sostenibilidad económica y ambiental del sistema.
Prevenir exacerbaciones, mejorar la adherencia terapéutica o impulsar estrategias de vacunación son principios que generan beneficios evidentes para los pacientes, pero también contribuyen a una utilización más eficiente y sostenible de los recursos disponibles.
La sostenibilidad no debe entenderse como una barrera para innovar, sino como una oportunidad para hacerlo de manera más eficiente y accesible
Por otro lado, la colaboración entre todos los agentes del ecosistema sanitario se torna fundamental. Iniciativas como Sanidad #PorElClima, que reúne a los actores del sector sanitario comprometidos con la sociedad, con nuestro entorno y con un futuro descarbonizado, y otras como nuestra colaboración con la Alianza Médica por la Salud Planetaria (Amesap), que busca ofrecer respuestas sanitarias innovadoras frente a la crisis climática, promoviendo la salud pública y la sostenibilidad en el sector sanitario, demuestran, una vez más, que el trabajo colaborativo permite identificar y compartir prácticas capaces de generar un impacto real.
La sostenibilidad no debe entenderse como una barrera para innovar, sino como una oportunidad para hacerlo de manera más eficiente y accesible. El desafío pasa por avanzar hacia modelos que ayuden a seguir desarrollando soluciones terapéuticas.
El futuro de la sanidad dependerá de nuestra capacidad para integrar innovación, prevención y sostenibilidad en una misma estrategia. Solo de esa manera podremos construir un sistema sanitario más resiliente, preparado para afrontar los retos del siglo XXI y capaz de mejorar la salud de las personas sin comprometer la de las generaciones futuras.











Deja una respuesta