
La crisis financiera de Asmet Salud volvió a escalar este jueves en el Quindío luego de que el agente interventor de la EPS, Mario Fernando Córdoba, cancelara a última hora su asistencia a la mesa técnica que él mismo había promovido junto con la Secretaría de Salud departamental.
El encuentro buscaba encontrar una alternativa frente a la cartera que mantiene la entidad con hospitales, clínicas e IPS, una situación que hoy mantiene con restricción de servicios a cerca de 55.000 afiliados, quienes únicamente están recibiendo atención en casos de urgencia vital.
La reunión terminó sin acuerdos y continuará la restricción de servicios
La ausencia del interventor dejó sin posibilidades de avanzar en una negociación entre la EPS y los prestadores de salud. Juan David Arango, representante de la Asociación Red Pública del Quindío, confirmó que las instituciones públicas mantendrán la contención de servicios mientras no exista un compromiso serio de pago por parte de Asmet Salud.
Según explicó, la EPS adeuda más de 35.000 millones de pesos a la red pública, razón por la cual hospitales e IPS decidieron limitar la prestación de consultas, procedimientos y demás servicios que no representen una urgencia vital.
Arango cuestionó que el funcionario «convocó personalmente la mesa de trabajo y, cuando todas las entidades públicas y privadas atendieron el llamado, decidió no presentarse», una situación que, a su juicio, envía un mensaje de incertidumbre frente a la voluntad de resolver una crisis que afecta directamente a miles de usuarios del departamento.
Además, insistió en que las instituciones de salud no cuentan con la capacidad financiera para seguir prestando servicios sin recibir los recursos adeudados.
El Gobierno del Quindío pide intervención nacional ante el riesgo para los pacientes
Por su parte, la secretaria de Salud del Quindío, Luisa Fernanda Arcila, advirtió que el panorama compromete la atención de cerca de 55.000 afiliados y reiteró que la deuda no solo afecta a la red pública. De acuerdo con la funcionaria, Asmet Salud también mantiene una cartera cercana a los 43.000 millones de pesos con clínicas e IPS privadas, lo que agrava el funcionamiento de toda la red de prestación de servicios en el departamento.
La secretaria hizo un llamado urgente al Gobierno nacional y a la Superintendencia Nacional de Salud para que intervengan frente a la situación y faciliten una solución que permita restablecer la atención.
Según indicó, la administración departamental ha acompañado las gestiones para propiciar un diálogo entre las partes, pero la inasistencia del agente interventor impidió cualquier avance en una reunión considerada clave para destrabar el conflicto financiero.
Mientras no exista un acuerdo que permita aliviar la cartera pendiente, hospitales, clínicas e IPS mantendrán la restricción en consultas, procedimientos, ayudas diagnósticas y demás servicios programados, por lo que únicamente continuarán atendiendo urgencias cuya condición comprometa la vida de los pacientes, conforme a los protocolos establecidos por la red hospitalaria.
¿Por qué se mantienen restringidos los servicios para los usuarios de Asmet Salud?
Porque la EPS acumula una deuda superior a 35.000 millones de pesos con la red pública y cercana a 43.000 millones con la red privada, lo que llevó a hospitales, clínicas e IPS a aplicar medidas de contención para proteger su sostenibilidad financiera mientras exigen un plan de pago.
¿Qué debe ocurrir para que se normalice la atención?
La prestación completa de los servicios dependerá de que Asmet Salud alcance un acuerdo con los prestadores de salud sobre el pago de la cartera pendiente o de que las autoridades nacionales adopten medidas que permitan garantizar el flujo de recursos y restablecer la atención integral para los cerca de 55.000 usuarios afectados en el Quindío.











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