La inversión en I+D farmacéutica crece un 40% y alcanza los 1.775 millones en España

Redacción
La inversión en investigación y desarrollo (I+D) de la industria farmacéutica en España ha aumentado un 40% en los últimos cinco años, hasta situarse en 1.775 millones de euros en 2025, según la Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2025, elaborada por Farmaindustria. El informe constata que en 2024 la inversión consolidada alcanzó los 1.647 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 14,5% respecto al año anterior.

La I+D se consolida como una de las principales palancas de competitividad del sector biofarmacéutico, con un impacto directo en el empleo cualificado y la generación de conocimiento. «La I+D es una palanca esencial para atraer y retener talento científico, lo que genera conocimiento y empleo cualificado que refuerza la competitividad del país en un entorno internacional cada vez más exigente», ha afirmado Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria.

Los ensayos clínicos concentran 1.003 millones de euros, el 61% del total de la inversión en I+D

El estudio, que incluye previsión para 2025 a partir de los datos aportados por los laboratorios en el último trimestre de 2025, refleja también un crecimiento sostenido del empleo en investigación y desarrollo. En 2024, el número de profesionales dedicados a I+D alcanzó los 6.676, un 10,9% más que el año anterior, y las previsiones apuntan a que en 2025 se llegará a los 7.100 profesionales, lo que supone un incremento adicional del 6,6%.

Esta evolución consolida al sector como uno de los principales motores de empleo cualificado en España. De hecho, el 90% de los profesionales de I+D cuenta con titulación universitaria, un porcentaje que ha aumentado seis puntos en la última década. En total, la industria farmacéutica emplea a más de 56.000 personas de forma directa y hasta 270.000 si se tienen en cuenta los empleos indirectos e inducidos.

Más de 1.000 millones destinados a ensayos clínicos

El informe subraya que el 61% de la inversión en I+D realizada en 2024 se destinó a ensayos clínicos, con un total de 1.003 millones de euros, lo que representa un incremento del 11,4% respecto al año anterior. Se trata de la partida con mayor volumen dentro del esfuerzo investigador del sector.

«Nuestro país se ha consolidado como líder en investigación clínica, algo a lo que, sin duda, contribuye el esfuerzo de nuestras compañías, que impulsan más del 80% del total de los ensayos«, ha señalado Urzay. No obstante, ha advertido de que esta posición se encuentra «en riesgo» por «la creciente competencia global», por lo que ha reclamado «medidas urgentes que permitan seguir atrayendo innovación biomédica a nuestro país».

El empleo en investigación y desarrollo crecerá hasta los 7.100 profesionales, con un 90% de titulados universitarios

En este ámbito, la encuesta destaca que más del 38% de la inversión en investigación clínica se destina ya a fases tempranas (fases I y II), lo que equivale a 383 millones de euros. Estas fases, de mayor complejidad científica, permiten además un acceso más temprano de los pacientes a nuevas terapias y han incrementado su peso de forma progresiva en la última década.

Colaboración con el sistema sanitario y distribución territorial

El trabajo también pone de relieve la importancia de la colaboración público-privada. En 2024, la industria farmacéutica destinó 716 millones de euros a I+D extramuros, a través de contratos con hospitales, universidades y centros de investigación públicos y privados, lo que representa el 43% de la inversión total en I+D. Esta colaboración contribuye a reforzar la sostenibilidad financiera de estas instituciones y la cualificación de sus profesionales.

La industria farmacéutica destinó 716 millones de euros a I+D extramuros, a través de contratos con hospitales, universidades y centros de investigación públicos y privados

En paralelo, la inversión intramuros, realizada directamente en los centros de investigación de las compañías, ascendió a 931 millones de euros. Desde el punto de vista territorial, la Comunidad de Madrid concentró el 47,7% de la inversión intramuros, seguida de Cataluña, con el 37,1%, mientras que el resto de comunidades autónomas aglutinaron el 15,2%. Farmaindustria también ha destacado el papel de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), para la que reclama los recursos necesarios que permitan mantener la competitividad de España como destino para la investigación biomédica.

«En un contexto de creciente competencia global por la innovación, preservar un entorno atractivo para la I+D es clave para que España no pierda competitividad y pueda seguir ofreciendo los mejores tratamientos a los pacientes», ha concluido Urzay. En esta línea, la patronal ha trasladado recientemente a las administraciones un documento con medidas para acelerar la inversión biofarmacéutica en el actual escenario geopolítico .

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