Anuario iSanidad 2025
Dr. José María Serratosa, jefe asociado del servicio de neurología, responsable de la Unidad de Epilepsia en Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y vicepresidente de la Sociedad Española de Epilepsia (SEEP)
La epilepsia es una patología que se caracteriza por la presentación de crisis inesperadas en aquellos que la padecen como consecuencia de una actividad eléctrica cerebral anómala. Aunque estos episodios aparecen de forma intermitente y durante el resto del tiempo los pacientes pueden no presentar ningún tipo de incapacidad, la incertidumbre les acompaña al no saber cuándo podrían producirse.
Por ello, el Dr. Jose María Serratosa, jefe asociado del servicio de neurología y responsable de la Unidad de Epilepsia en Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, así como vicepresidente de la Sociedad Española de Epilepsia (SEEP), ha explicado en esta entrevista con el apoyo de Angelini Pharma que en el manejo terapéutico uno de los principales objetivos pasa por alcanzar la libertad de crisis para mejorar la calidad de vida.


¿Qué consideraciones han de tenerse en cuenta desde el punto de vista clínico para seleccionar tratamientos que lleven a los pacientes de epilepsia a alcanzar la libertad de crisis?
Desde el punto de vista clínico, lo más importante para seleccionar el mejor tratamiento para los pacientes con epilepsia es valorar los tipos de crisis, la neuroimagen, la genética y el electroencefalograma. Es muy importante seleccionar el tratamiento más adecuado para cada tipo de crisis y de epilepsia. También hay que saber si nos encontramos ante una epilepsia más o menos agresiva.
«Lo más importante para seleccionar el mejor tratamiento para los pacientes con epilepsia es valorar los tipos de crisis, la neuroimagen, la genética y el electroencefalograma»
Desde la perspectiva de los pacientes, ¿por qué la libertad de crisis se considera un marcador clave en su bienestar?Los pacientes consideran que la libertad de crisis es un marcador clave en su bienestar, porque es la única situación en la que se sienten seguros. Hay que tener en cuenta que el tener una crisis infrecuente puede tener al paciente en una situación de incertidumbre que afecta su bienestar.
¿Qué importancia tiene desde la perspectiva médica y también para los pacientes en términos de calidad de vida lograr este objetivo terapéutico?
Desde el punto de vista médico, el objetivo principal es alcanzar la libertad de crisis, si bien es necesario valorar la intensidad de las mismas, diferenciando si existe afectación del nivel de conciencia y si se acompañan o no de manifestaciones motoras convulsivas.
Cuando las crisis persistentes son sin alteración de la conciencia y sin movimientos, puede adoptarse una actitud terapéutica más tolerante, ya que habitualmente tienen una repercusión limitada en la vida diaria de los pacientes.
¿Qué mecanismo de acción tienen los tratamientos destinados a conseguir este fin? ¿Qué aportan o cómo han mejorado respecto a las opciones que había anteriormente?
Tenemos fármacos de todo tipo que afectan a diferentes canales iónicos y a diferentes neurorreceptores o a las vesículas sinápticas. Los fármacos anticrisis más modernos aportan una mayor eficacia con un menor perfil de efectos adversos en comparación con los fármacos más antiguos.
«Los fármacos anticrisis más modernos aportan una mayor eficacia con un menor perfil de efectos adversos en comparación con los fármacos más antiguos»
¿Qué es necesario tener en cuenta a la hora de seleccionar tratamientos destinados a lograr la libertad de crisis en pacientes con epilepsia? ¿Qué consideraciones se han de tener en cuenta respecto a su manejo o posibles efectos adversos?
A la hora de seleccionar los tratamientos destinados a lograr la libertad de crisis, es importante tener en cuenta factores independientes del tipo de epilepsia, el tipo de crisis de epilepsia o los resultados de las pruebas. Por ejemplo, es importante valorar la edad del paciente, las enfermedades concomitantes, los fármacos concomitantes y la presencia de ansiedad o depresión.
Con ello podemos evitar efectos adversos que complican la vida del paciente. Por ejemplo, si el paciente tiene comorbilidades como hipercolesterolemia, ansiedad, depresión, enfermedades vasculares o ciertas arritmias, eso influirá en la selección del tratamiento. Así logramos no solo controlar mejor la epilepsia, sino también evitar interacciones o efectos no deseados.
Teniendo en cuenta esta evolución en el manejo terapéutico, ¿qué otros aspectos han de tenerse en cuenta desde unidades como la que usted coordina para ofrecer un abordaje integral a estos pacientes?
Otros aspectos que se deben tener en cuenta en el manejo terapéutico de las epilepsias son los relativos a la posibilidad de conseguir o utilizar tratamientos alternativos a los fármacos como son la cirugía de la epilepsia, el uso de estimuladores del sistema nervioso o el uso de la dieta cetogénica.
Con todo lo anterior, ¿cuáles diría que son los retos prioritarios a abordar de cara a mejorar el manejo de los pacientes con epilepsia?
Los retos prioritarios futuros de cara a mejorar el manejo de los pacientes con epilepsia están dirigidos a un manejo integral del paciente, teniendo en cuenta tanto la epilepsia como las comorbilidades como los aspectos psicológicos y sociales.














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