Redacción
La financiación en España de la terapia con lutecio PSMA (Pluvicto) abre una nueva etapa para los pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración que han progresado tras hormonoterapia y quimioterapia, un grupo con opciones terapéuticas muy limitadas hasta ahora. Este abordaje de oncología de precisión, dirigido a la proteína PSMA, ha demostrado mejorar la supervivencia, retrasar la progresión tumoral y aliviar síntomas como el dolor, con un perfil de seguridad favorable. La Dra. Aránzazu González del Alba, presidenta de Sogug y coordinadora de la Unidad de Tumores Genitourinarios del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro, explica el impacto clínico de esta innovación, los retos logísticos para su implantación y la necesidad de garantizar un acceso equitativo en todo el sistema sanitario.
El Ministerio de Sanidad ha aprobado la financiación de lutecio PSMA para pacientes con cáncer de próstata metastásico progresivo resistente a la castración que han progresado tras tratamiento con inhibidores de la vía del receptor androgénico (RA) y quimioterapia. ¿Cómo cambia el pronóstico para este grupo de pacientes que, hasta ahora, contaba con opciones terapéuticas muy limitadas?
La terapia con lutecio PSMA ha supuesto un cambio relevante en el manejo del cáncer de próstata metastásico resistente a castración. Es un tratamiento enmarcado dentro del concepto de oncología de precisión. Se trata de un tratamiento dirigido frente una diana específica, que es el PSMA.
«La terapia con lutecio PSMA ha supuesto un cambio relevante en el manejo del cáncer de próstata metastásico resistente a castración»
El PSMA es una proteína de membrana que expresan la mayor parte de las células tumorales prostáticas. Mediante una prueba de imagen PET con un radiofármaco, podemos detectar toda la enfermedad que expresa esta proteína y después, con otro radiofármaco, dirigir un tratamiento de manera específica hacia esas células tumorales, con un perfil de seguridad muy favorable. De tal forma que tratamos lo que vemos y vemos lo que tratamos.
El estudio Vision demostró una reducción del 38% en el riesgo de muerte y del 60% en el de progresión radiológica. Estos datos respaldan su aprobación, ¿cómo los valoran desde Sogug?
El tratamiento con Lutecio PSMA aporta una nueva opción terapéutica para los pacientes con cáncer de próstata resistente a castración metastásico, además de la quimioterapia, los nuevos agentes hormonales y otros tratamientos como los inhibidores de PARP.
Este abordaje dentro de la oncología de precisión ha conseguido aumentar la supervivencia global, es decir, la expectativa de vida de los pacientes, retrasar la progresión y reducir el tumor y los niveles de PSA con un perfil de tolerancia muy bueno. Todo ello en un contexto de enfermedad avanzada sin opciones eficaces hasta la llegada de esta nueva terapia.
«Este tratamiento logra aumentar la supervivencia, consigue respuestas tumorales, aliviar el dolor, mejorar el estado funcional y la calidad de vida»
¿Qué impacto clínico han observado en términos de calidad de vida, control del dolor y funcionalidad en los pacientes tratados con esta terapia?
Como he comentado previamente, este tratamiento logra respuestas tumorales, aliviar el dolor, mejorar el estado funcional con un impacto favorable en la calidad de vida de los pacientes. Todo ello con un perfil de seguridad muy favorable y efectos adversos manejables, fundamentalmente cansancio, toxicidad gastrointestinal y hematológica.
La terapia con radioligandos combina diagnóstico y tratamiento a través del PSMA. ¿Cuáles son los criterios clínicos y de imagen más relevantes para seleccionar correctamente a los pacientes candidatos?
Lo más importante es que este tratamiento cubre una necesidad médica no satisfecha en pacientes que han progresado a nuevos agentes hormonales y quimioterapia con taxanos, consiguiendo los beneficios clínicos mencionados. En aquellos pacientes en los que se confirma mediante PET la positividad de la expresión de PSMA, el tratamiento está indicado con resultados clínicos muy favorables.
«El reto es que todos los pacientes que cumplan los criterios establecidos para su financiación puedan acceder a esta innovación terapéutica sin desigualdades territoriales»
¿Qué cambios concretos observan en la práctica clínica que la diferencian de otras opciones terapéuticas previas? ¿Qué desafíos prácticos están encontrando los equipos clínicos en la estandarización del PET PSMA y en la coordinación multidisciplinar necesaria para aplicar las TRL?
Se trata de una terapia que requiere una logística más compleja, ya que depende de dos servicios médicos fundamentales: por un lado, el oncólogo médico que indica el tratamiento; por otro, los servicios de medicina nuclear, encargados de su administración y monitorización conjunta. La colaboración multidisciplinar es clave para garantizar el éxito terapéutico.
El principal desafío es asegurar que el paciente acceda al tratamiento en el momento adecuado de la evolución de su enfermedad, independientemente del área geográfica en la que se encuentre. No puede administrarse en todos los centros, por lo que es fundamental contar con centros de referencia cuando no se dispone de servicios de medicina nuclear con la infraestructura necesaria.
«Es imprescindible una coordinación estrecha entre los servicios de oncología médica y medicina nuclear»
Ha señalado que uno de los principales retos es garantizar que todos los pacientes puedan acceder a la TRL independientemente de su ubicación. ¿Cuáles son hoy las principales desigualdades existen actualmente y qué soluciones plantean desde Sogug para garantizar un acceso equitativo?
El reto es que todos los pacientes que cumplan los criterios clínicos necesarios y estén en el momento de su enfermedad en la que está autorizada su administración, puedan acceder a esta innovación terapéutica sin desigualdades territoriales. Para ello es imprescindible una coordinación estrecha entre los servicios de oncología médica y medicina nuclear, así como una planificación nacional y regional de centros de referencia, redes de derivación y criterios consensuados de selección.
También es necesario desde las Sociedades Científicas establecer programas colaborativos para reforzar la formación y continuar investigando en la identificación de biomarcadores predictores de beneficio, así como avanzar en el estudio de estos fármacos en combinación con otros tratamientos.













Deja una respuesta