Fátima del Reino Iniesta
Fotos: Gabriela Vázquez
La transformación del sistema sanitario avanza a un ritmo desigual y obliga a revisar cómo colaboran la industria y la administración en un contexto marcado por la digitalización, la inteligencia artificial y la necesidad de medir resultados con rigor. En el I Ciclo Communis Medtech organizado por iSanidad, directores generales de algunas de las principales compañías de tecnología sanitaria analizaron los retos y oportunidades que marcarán los próximos años. Todos coincidieron en tres claves: modelos colaborativos basados en resultados, datos clínicos de calidad e interoperabilidad real.

Uno de los ejes centrales del debate fue la evolución hacia nuevas formas de colaboración público-privada orientadas a resultados en salud. Christoph Müller, consejero delegado de B. Braun en España, destacó que «la transformación digital requiere relaciones de colaboración sólidas y basadas en la confianza». En su opinión, compartir datos de «forma segura y con garantías» permitirá acelerar la innovación y evaluar con mayor precisión el impacto de los proyectos.
Christoph Müller (B. Braun): «La transformación digital requiere relaciones de colaboración sólidas y basadas en la confianza»

En esta misma línea, Dionisio Martínez de Velasco, managing director de Dräger Hispania, señaló que «la industria desea consolidar relaciones de colaboración a largo plazo basadas en objetivos compartidos y orientadas a la obtención de resultados en salud», mediante modelos como el pago por uso o los acuerdos vinculados a indicadores, «siempre que se desarrollen conjuntamente y desde un enfoque de corresponsabilidad».

Fernando Oliveros, consejero ejecutivo de PRIM, defendió que «estos modelos de colaboración deben basarse en la corresponsabilidad, no en la transferencia de riesgos», afirmó, subrayando la necesidad de definir métricas claras que permitan evaluar el impacto real de los proyectos.
Dionisio Martínez de Velasco (Dräger): «La industria desea consolidar relaciones de colaboración a largo plazo basadas en objetivos compartidos y orientadas a la obtención de resultados en salud»
Medir resultados, uno de los grandes retos del sistema sanitario
La medición de resultados fue uno de los aspectos más señalados por los directivos. Daniel Soto, director de Cuentas Estratégicas e Integrated Health Solutions para España y Portugal de Medtronic, advirtió de que muchos sistemas de información hospitalarios todavía presentan limitaciones para evaluar con precisión los resultados asistenciales.

«Antes de hablar de colaboración basada en resultados, necesitamos poder medirlos y esto es hoy una barrera», afirmó. Según explicó, variables como complicaciones, reintervenciones, eficiencia quirúrgica o estancias hospitalarias no siempre se registran de forma homogénea, lo que dificulta vincular estos indicadores a contratos o acuerdos basados en valor.
Daniel Soto (Medtronic): «Antes de hablar de colaboración basada en resultados, necesitamos poder medirlos y esto es hoy una barrera»
Además, subrayó que estos modelos deben incorporar no solo resultados clínicos, sino también «indicadores operativos y económicos«, como la eficiencia del quirófano o el coste total del episodio asistencial.
Inteligencia artificial y datos de calidad
La inteligencia artificial (IA) será uno de los motores de cambio del sector en los próximos años. No obstante, los participantes coincidieron en que su impacto dependerá de la calidad de los datos y de la integración de los sistemas de información.
Christoph Müller recordó que «sin datos de alta calidad no es posible desarrollar soluciones tecnológicas robustas«, y defendió marcos regulatorios que permitan innovar al tiempo que se garantiza la protección de la información clínica de los pacientes.
Daniel Soto añadió que «la IA tiene un potencial transformador extraordinario, pero no es un fin en sí mismo«, ya que solo aporta valor cuando los procesos, los datos y la interoperabilidad están correctamente estructurados.
Pablo Crespo (Fenin): «La inteligencia artificial aplicada a la salud representa una oportunidad extraordinaria para mejorar procesos, optimizar diagnósticos y reforzar la eficiencia del sistema sanitario»

Por su parte, Pablo Crespo, secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), destacó que «la inteligencia artificial aplicada a la salud representa una oportunidad extraordinaria para mejorar procesos, optimizar diagnósticos y reforzar la eficiencia del sistema sanitario. Para maximizar su impacto, es esencial garantizar que todas las soluciones cumplan con la regulación vigente en materia de producto sanitario, lo que asegura calidad, seguridad y confianza».
Interoperabilidad y gobernanza para avanzar en salud digital
El avance hacia una interoperabilidad real fue otro de los temas clave del encuentro. Dionisio Martínez de Velasco subrayó que «la interoperabilidad constituye un elemento clave para avanzar hacia un sistema más cohesionado y eficiente», aunque para ello será necesario contar con una estrategia nacional clara acompañada de financiación estable que permita mantener los avances en el tiempo.

Lourdes López, directora general de Becton Dickinson (BD) en España y Portugal, recordó que la tecnología ya permite niveles avanzados de interoperabilidad, aunque su adopción exige cambios organizativos. En este sentido, afirmó que «la colaboración público-privada constituye un pilar fundamental para avanzar hacia un sistema sanitario más innovador y eficiente«.
Lourdes López (BD): «La colaboración público-privada constituye un pilar fundamental para avanzar hacia un sistema sanitario más innovador y eficiente»
Pablo Crespo añadió que este avance requerirá gobernanza sólida, estándares comunes y estrategias de ciberseguridad que garanticen la protección de los datos clínicos y de la propiedad intelectual.
El paciente gana protagonismo
Los directivos coincidieron también en que el paciente está adoptando un papel cada vez más activo en su proceso asistencial, impulsado por la digitalización y el acceso a nuevas herramientas tecnológicas.

En este sentido, Müller destacó la importancia de reforzar la confianza mediante una comunicación clara sobre el uso de los datos clínicos. Según explicó, «comunicar de forma transparente que el uso adecuado de los datos tiene como objetivo mejorar la salud, la seguridad y la experiencia asistencial del paciente» resulta clave para avanzar en nuevos modelos de atención.
Lourdes López subrayó que el uso creciente de dispositivos personales y soluciones digitales «está transformando la relación de las personas con su salud», favoreciendo un sistema más participativo y orientado a la prevención.
Fernando Oliveros (PRIM): «La tecnología es valiosa, pero su utilidad depende de que esté plenamente integrada en el proceso asistencial»

En esta misma línea, Fernando Oliveros señaló que el creciente protagonismo del paciente exige también reforzar la confianza en el uso de la información sanitaria y garantizar que la tecnología se traduzca en mejoras reales en la atención.
«Los pacientes muestran cada vez más interés por conocer quién gestiona sus datos y cómo se utilizan. La tecnología es valiosa, pero su utilidad depende de que esté plenamente integrada en el proceso asistencial. Proporcionar datos al paciente solo tiene sentido si estos generan un siguiente paso y se traducen en mejoras reales en su atención. La información debe fluir para generar eficiencia y mejorar los resultados, reforzando siempre la confianza del paciente en el sistema», concluyó el consejero ejecutivo de PRIM.














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