Principales alegaciones de CESM al Estatuto Marco

F.D.R.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha presentado sus alegaciones al anteproyecto de Ley del Estatuto Marco coincidiendo con el último día del trámite de audiencia pública. En un documento de 23 páginas, la organización reclama la retirada del texto aprobado por el Consejo de Ministros y la apertura de una negociación para elaborar un Estatuto Marco propio. El sindicato considera que el texto del Ministerio de Sanidad supone «una oportunidad perdida» para afrontar los problemas reales de la profesión médica y del Sistema Nacional de Salud.

Tras analizar el anteproyecto, CESM concluye que la propuesta mantiene «la falta de reconocimiento de la especificidad médica», no corrige los déficits históricos que afectan a los facultativos y perpetúa «un modelo laboral basado en la sobrecarga asistencial, las jornadas excesivas y la ausencia de un marco propio de negociación para la profesión». Frente a ello, plantea una propuesta alternativa con una regulación específica de las condiciones laborales, retributivas, profesionales y de jubilación de los facultativos.

Entre las principales alegaciones, el sindicato incluye la creación de un ámbito propio de negociación para médicos y facultativos; una clasificación profesional específica vinculada al nivel MECES 3 y a la especialización; una jornada ordinaria de 35 horas semanales; la consideración de las guardias como exceso de jornada voluntario; el reconocimiento de las horas de guardia a efectos de cotización y jubilación; y un modelo de jubilación flexible que permita la jubilación anticipada sin penalizaciones por la penosidad de la actividad profesional.

El sindicato propone una jornada ordinaria de 35 horas semanales, de 8:00 a 15:00 horas

Jornada de 35 horas y rechazo a ampliar el horario ordinario

Uno de los puntos centrales de las alegaciones es la ordenación del tiempo de trabajo. CESM propone que la jornada laboral del personal médico y facultativo sea de 35 horas semanales, desarrolladas en días laborables y en horario de mañana, de 8:00 a 15:00 horas.

El sindicato rechaza que la jornada ordinaria pueda extenderse entre las 7:00 y las 22:00 horas y plantea que cualquier actividad que supere las 35 horas semanales tenga la consideración de «exceso de jornada». Según sus alegaciones, estos excesos deberán ser voluntarios, retribuidos de forma específica y computables a efectos de jubilación.

Guardias voluntarias y nuevo modelo 

Las guardias constituyen una de las propuestas más destacadas del documento. CESM defiende que la actividad de guardia tenga carácter de «exceso de jornada», sea «voluntaria» y esté destinada «en exclusiva a la asistencia a las urgencias y emergencias».

La organización plantea tres modalidades. La guardia de 17 horas, de 15:00 a 8:00 horas, sería la modalidad ordinaria en días laborables. Las guardias de 12 horas, de 8:00 a 20:00 horas o de 20:00 a 8:00 horas, solo podrían aplicarse con el consentimiento expreso del profesional. Por su parte, las guardias de 24 horas quedarían reservadas para situaciones excepcionales, puestos de difícil cobertura, fines de semana o festivos, también con consentimiento expreso e informe de prevención de riesgos laborales.

CESM plantea guardias de 12, 17 y 24 horas, con consentimiento expreso del profesional en los supuestos previstos

El sindicato reclama además que la retribución de las guardias «no podrá ser inferior a la retribución de la hora de jornada laboral ordinaria máxima». Además, plantea que las guardias tengan la consideración de «trabajo extraordinario, de riesgo o penoso».

Otra de las reivindicaciones de CESM es que las guardias computen a efectos de cotización y jubilación. El sindicato considera que tanto las guardias como la distribución de la jornada fuera del horario ordinario deben tener la consideración de trabajo extraordinario, de riesgo o penoso.

En este sentido, plantea la aplicación de coeficientes reductores de la edad de jubilación vinculados al exceso de jornada, el trabajo en horario de tarde, noche o festivos y la penosidad de la actividad profesional.

Jubilación flexible entre los 60 y los 70 años

En materia de jubilación, CESM propone un modelo flexible y voluntario entre los 60 y los 70 años. El sindicato propone una jubilación anticipada «sin penalizaciones derivadas de la penosidad de la actividad profesional», además del reconocimiento de las horas de guardia para la cotización y la jubilación, la jubilación parcial y la consideración de la profesión médica como profesión de riesgo.

El sindicato también plantea que los profesionales puedan prolongar voluntariamente su permanencia en servicio activo hasta los 70 años y que quienes se acojan a una jubilación parcial puedan concentrar su jornada reducida en un periodo concreto.

CESM defiende una jubilación flexible entre los 60 y los 70 años y anticipada sin penalizaciones por penosidad

Clasificación profesional específica

El documento también recoge una nueva clasificación profesional basada en el nivel de formación, la especialización y la responsabilidad de médicos y facultativos. CESM reclama la creación de un nivel A1 Plus específico para este colectivo, acompañado de una retribución acorde.

La organización vincula esta propuesta al reconocimiento del nivel MECES 3 y a la necesidad de diferenciar a los profesionales médicos y facultativos por su formación especializada y responsabilidad dentro del sistema sanitario.

Otra de las principales alegaciones es la creación de un ámbito propio de negociación. CESM propone elecciones específicas a juntas de personal médico y facultativo, mesas sectoriales propias y un ámbito nacional de negociación para la profesión.

El sindicato considera que este modelo permitiría negociar de forma específica cuestiones como la jornada, las guardias, la carrera profesional, la formación continuada, la compatibilidad con la actividad privada y los principios de autonomía y responsabilidad clínica.

Conciliación, incompatibilidades y sobrecarga laboral

Las alegaciones también incorporan medidas de conciliación para profesionales con hijos menores de 12 años, familiares dependientes o personas convivientes que no puedan valerse por sí mismas. CESM defiende que estas medidas no supongan penalización en el desarrollo profesional, las retribuciones, la formación o la carrera profesional.

Además, reclama que el régimen de incompatibilidades del personal médico y facultativo sea el mismo que el del resto de empleados públicos. También plantea mecanismos para detectar y corregir situaciones de carga laboral excesiva, especialmente cuando el promedio de guardias supere las cuatro al mes o cuando se mantengan jornadas adicionales de forma reiterada.

Para CESM, la sostenibilidad futura de la sanidad pública requiere «medidas valientes» para atraer y retener talento médico, mejorar las condiciones del ejercicio profesional y garantizar la calidad asistencial. La organización advierte de que «sin médicos adecuadamente reconocidos, protegidos y retribuidos, no habrá sanidad pública de calidad que sostene».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *