Quirófanos híbridos: imagen en tiempo real para una cirugía más precisa, personalizada y menos invasiva

Redacción
La incorporación de tecnología avanzada en los hospitales ha crecido de forma exponencial en la última década. Los hospitales se están convirtiendo en centros de alta tecnología al servicio del paciente que permiten mejorar el diagnóstico, un tratamiento más personalizado, realizar cirugías menos invasivas y una mayor eficiencia en la atención médica. Tras la incorporación de la cirugía robótica, una de las grandes evoluciones del bloque quirúrgico son los quirófanos híbridos, salas que combinan cirugía e imagen avanzada en tiempo real. 

Esta integración permite que el equipo médico pueda operar y, al mismo tiempovisualizar con precisión la anatomía del paciente durante el procedimiento. A diferencia de un quirófano convencional, el quirófano híbrido incorpora equipos de imagen de alta resolución dentro del propio entorno quirúrgico, lo que facilita la toma de decisiones durante la intervención y permite comprobar el resultado antes de finalizarla. 

La principal ventaja clínica es que diagnóstico y tratamiento pueden confluir en un mismo acto asistencial. Esto evita desplazamientos del paciente a otras áreas del hospital, reduce la necesidad de pruebas adicionales y favorece procedimientos más precisos, personalizados y menos invasivos. 

Diagnóstico y tratamiento confluyen en un mismo espacio asistencial, evitando desplazamientos del paciente y agilizando los circuitos quirúrgicos 

Los quirófanos híbridos integran diferentes tecnologías de imagen, como angiografía, fluoroscopia, tomografía computarizada, ecografía o resonancia magnética intraoperatoria, en función del equipamiento de cada centro. Gracias a estas herramientas, los profesionales pueden guiar la intervención en tiempo real y adaptar la estrategia quirúrgica a las características concretas de cada paciente. 

Esta capacidad resulta especialmente relevante en procedimientos complejos, en los que la precisión anatómica es determinante. La imagen intraoperatoria permite verificar la correcta colocación de dispositivos, valorar el resultado del procedimiento y actuar de forma inmediata si es necesario realizar algún ajuste. 

De este modo, la tecnología no sustituye al especialista, sino que amplía su capacidad de decisión. El quirófano híbrido se convierte en un espacio en el que la información clínica se actualiza durante toda la intervención. 

Procedimientos menos invasivos 

Otra de las grandes aportaciones de los quirófanos híbridos es que amplían las posibilidades de la cirugía mínimamente invasiva. Al combinar imagen avanzada y técnicas quirúrgicas o intervencionistas, permiten abordar determinadas patologías mediante accesos más reducidos y con mayor control durante el procedimiento. 

Su utilidad se extiende a múltiples especialidades, entre ellas cirugía vascular, cirugía cardíaca, cardiología intervencionista, neurocirugía, traumatología (especialmente cirugía de columna), radiología intervencionista, cirugía general, urología y otorrinolaringología. 

Esta transversalidad convierte al quirófano híbrido en un recurso estratégico para los hospitales, ya que facilita el trabajo conjunto de cirujanos, radiólogos intervencionistas, anestesistas, cardiólogos y otros especialistas. El resultado es un abordaje más coordinado y adaptado a la situación clínica de cada paciente. 

La Fundación Jiménez Díaz, a la vanguardia 

La Fundación Jiménez Díaz fue uno de los centros pioneros en esta apuesta tecnológica. En 2018 estrenó una nueva área quirúrgica dotada con dos quirófanos híbridos y un quirófano conectado directamente con una resonancia magnética intraoperatoria de alto campo. 

Esta infraestructura se diseñó para dar soporte a especialidades como neurocirugía, cirugía vascular, cirugía torácica, cirugía ortopédica y radiología intervencionista. En este entorno, la imagen intraoperatoria permite incrementar la precisión de las intervenciones y comprobar el resultado del procedimiento durante la propia cirugía.  

«Los quirófanos híbridos ayudan a los cirujanos a realizar procedimientos complejos de forma más sencilla y rápida, y de forma mínimamente invasiva. Así, permite a los cardiólogos llevar a cabo procedimientos estructurales como el implante transcatéter valvular aórtico o TAVI; a los traumatólogos cirugías de columna con realidad aumentada; y a los cirujanos vasculares la colocación de prótesis sofisticadas en menos tiempo y mucha más seguridad. En definitiva, el quirófano híbrido nos permite realizar pruebas en la sala quirúrgica que antes teníamos que hacer en una de radiodiagnóstico, por lo que evitamos la duplicidad de estas», explica el Dr. César Aparicio, jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. 

El quirófano híbrido favorece un abordaje multidisciplinar, al reunir en un mismo entorno a cirujanos, radiólogos intervencionistas, anestesistas y otros especialistas 

En el caso de la resonancia intraoperatoria, su incorporación permite obtener imágenes de alta calidad sin desplazar al paciente fuera del área quirúrgica, una ventaja especialmente relevante en procedimientos en los que es necesario valorar el resultado antes de finalizar la intervención. 

En el caso del Centro Médico Teknon, centro de Barcelona que también cuenta con un quirófano híbrido de alta tecnología, concebido como una plataforma de terapia guiada por imagen, esta sala se utiliza principalmente en cardiología intervencionista y cirugía cardiaca, aunque también permite abordar patología vascular periférica y de grandes vasos, así como procedimientos de neurología vascular. 

«A los servicios y dotaciones de un quirófano convencional, el quirófano híbrido añade un sistema de imagen que nos permite poder trabajar con incisiones muy pequeñas o prácticamente inexistentes, a través de catéteres, disminuyendo muchísimo la agresividad de los procedimientos para los pacientes», añade el Dr. Xavier Ruyra, jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca del Instituto del Corazón Quirónsalud Teknon, quien destaca cómo esto aporta un mayor control al cirujano y conlleva la posibilidad de llevar a cabo «procedimientos en pacientes con mayor patología asociada, con menor riesgo y con un porcentaje de éxito mucho mayor». 

La combinación de cirugía e imagen avanzada está transformando el abordaje de patologías complejas hacia procedimientos más precisos, personalizados y eficientes 

Quirónsalud dispone actualmente de nueve quirófanos híbridos distribuidos en siete centros: Fundación Jiménez Díaz, Hospital Universitario Rey Juan Carlos, Policlínica Gipuzkoa, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid-Pozuelo, Centro Médico Teknon, Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón y Hospital Ruber Internacional. 

La incorporación de esta tecnología refleja una tendencia creciente en la medicina actual: concentrar en un mismo espacio diagnóstico, tratamiento e imagen avanzada para mejorar la precisión clínica y la eficiencia de los procesos asistenciales. 

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