
En Cartagena, abrir la llave y no saber si habrá agua se convirtió en parte de la rutina diaria de miles de familias. Mientras la ciudad atraviesa intensas temperaturas y sensaciones térmicas superiores a los 40 grados, los cartageneros aseguran que hoy viven el servicio de agua “como un pico y placa”: revisando horarios, organizando baldes y ajustando sus actividades según el día en que les corresponde la suspensión.
Las quejas comenzaron a multiplicarse en distintos sectores de la ciudad. Algunos ciudadanos denuncian afectaciones en colegios, negocios y hogares, mientras otros aseguran que el racionamiento les ha generado gastos adicionales por compra de agua, almacenamiento y transporte.
“Uno ya no organiza la semana por trabajo sino por cuándo se va el agua”, expresó una habitante afectada por la medida. En varios barrios, familias aseguran que deben madrugar para llenar recipientes antes de las 8 de la mañana, hora en la que inician las suspensiones programadas.
Mientras tanto, en las calles crece la inconformidad. En barrios como Ternera, Altos El Educador y sectores del sur de Cartagena, habitantes aseguran que las afectaciones no comenzaron con el reciente racionamiento, sino que vienen desde hace semanas e incluso meses con bajas presiones e intermitencias constantes.
“Estamos como en los tiempos de antes reservando agua en tanques”, relató Lizzy Pérez, residente de Ternera, quien aseguró que incluso tuvieron que comprar filtros por problemas de salud asociados al consumo de agua almacenada.
La situación también golpea a estudiantes universitarios. En la sede Piedra de Bolívar de la Universidad de Cartagena, representantes estudiantiles denunciaron que algunas tutorías y prácticas de gastronomía han debido suspenderse por falta de agua en laboratorios y baños. Según señalan, cerca de 10 mil estudiantes resultan afectados por las fallas en el suministro.
En Altos El Educador, Karen Páez contó que su familia ahora debe planear tareas básicas como lavar ropa o bañarse. “Hay que mantener los tanques llenos porque el agua llega con muy poca fuerza y a veces solo sale aire”, afirmó. Otra residente, Milena Acosta, resumió la situación con una frase que ya se repite entre vecinos: “Estamos con un pico y placa en el agua”.
Las protestas también comenzaron a sentirse en algunos sectores. Habitantes del barrio El Rodeo bloquearon recientemente la Troncal del Caribe denunciando que llevan años padeciendo cortes nocturnos y baja presión. Así mismo lo hicieron otras comunicades como en el barrio El Pozón, también ciudadela 2000 y zona de conurbación de Cartagena.
¿Qué dice Aguas de Cartagena?
Pese a las molestias ciudadanas, Aguas de Cartagena confirmó que el racionamiento continuará al menos durante la semana del 18 al 23 de mayo bajo el mismo esquema rotativo que se viene aplicando actualmente.
La empresa explicó que la medida hace parte de un “ajuste temporal en la distribución del servicio” mientras avanzan acciones operativas para estabilizar el sistema y garantizar un abastecimiento más equilibrado en la ciudad.
El esquema seguirá funcionando por sectores y días específicos, de lunes a sábado entre las 8:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde. La suspensión no será permanente durante toda la semana para un mismo barrio, sino rotativa.
La programación incluye cientos de barrios de Cartagena y corregimientos como La Boquilla, Bayunca, Pontezuela, Tierra Baja y Punta Canoa, además de zonas turísticas como Bocagrande, Castillogrande y El Laguito.
La situación ocurre en medio de una fuerte ola de calor que también ha disparado el consumo de energía en la ciudad y generado sobrecargas eléctricas en varios sectores.
«Aguas de Cartagena reitera el llamado a hacer un uso responsable del agua y evitar el almacenamiento innecesario en zonas no programadas, advirtiendo que el sobreconsumo puede afectar aún más la estabilidad del sistema», dijo la empresa en una comunicación reciente.
Mientras tanto, miles de cartageneros continúan adaptando su rutina diaria a un calendario de cortes que, para muchos, ya hace parte de la vida cotidiana de la ciudad.












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