Rubio sostuvo una reunión con el papa Leon tras la inusual disputa creada por Trump

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este jueves una reunión privada con el papa León XIV en el Vaticano, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones entre la administración de Donald Trump y la Santa Sede, tras semanas de ataques públicos del mandatario estadounidense contra el pontífice.

La visita de Rubio a Roma se produjo en vísperas del primer aniversario del pontificado de León XIV y representó el primer encuentro conocido en casi un año entre un alto funcionario de la administración Trump y el primer papa estadounidense en los más de 2.000 años de historia de la Iglesia Católica.

El avión del jefe de la diplomacia estadounidense aterrizó el jueves por la mañana en la capital italiana antes de dirigirse al Palacio Apostólico, residencia oficial del pontífice, donde tuvo lugar la reunión. Posteriormente, Rubio también tenía previsto encontrarse con el cardenal Pietro Parolin y otros altos funcionarios de la Santa Sede.

Aunque el Departamento de Estado intentó presentar el viaje como una visita diplomática rutinaria, el encuentro ocurre en medio de una de las etapas más delicadas en las relaciones entre Washington y el Vaticano en décadas recientes.

Las críticas de Trump al Papa

Las tensiones se dispararon después de que León XIV expresara públicamente su oposición a la operación militar estadounidense en Irán y reiterara su defensa de los refugiados y migrantes, posiciones que chocan directamente con la línea política de Trump.

En una extensa publicación en Truth Social el mes pasado, el presidente estadounidense calificó al pontífice como “débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”.

“Leo debería enderezar el rumbo como papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y centrarse en ser un gran Papa, no un político”, escribió Trump. “Le está perjudicando mucho y, lo que es más importante, está perjudicando a la Iglesia Católica”.

Los ataques no se detuvieron ahí. Esta semana, Trump volvió a arremeter contra el pontífice y aseguró que estaba “poniendo en peligro a muchos católicos y a mucha gente”, además de acusarlo de estar conforme con la posibilidad de que Irán obtenga armas nucleares.

Las declaraciones generaron malestar incluso dentro de Europa. El ministro de Exteriores de Italia criticó públicamente los comentarios del mandatario estadounidense y afirmó que atacar al Papa “no es aceptable ni útil para la causa de la paz”.

La respuesta del Vaticano

León XIV respondió con cautela, aunque dejó claro que no modificaría sus posiciones. El martes afirmó que no siente “ningún temor” frente al gobierno estadounidense y defendió el derecho a criticarlo, siempre que se haga “con la verdad”.

“La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio y la paz”, sostuvo el pontífice.

Respecto a las acusaciones relacionadas con Irán, el Papa recordó que la Iglesia Católica mantiene desde hace años una postura firme contra las armas nucleares.

La Iglesia lleva años pronunciándose en contra de todas las armas nucleares, así que no hay duda al respecto”, dijo.

A pesar de la dureza de los ataques de Trump, fuentes del Vaticano han intentado bajar el tono a la confrontación. Un funcionario de la Santa Sede comentó a CNN que “el presidente Trump es demasiado inteligente como para enfrentarse a un papa de Estados Unidos”.

Diplomacia silenciosa tras meses de choques

Funcionarios cercanos a ambas partes consideran que la reunión entre Rubio y León XIV busca dejar atrás el intercambio público de declaraciones y regresar al modelo de diplomacia discreta que tradicionalmente ha caracterizado las relaciones entre Washington y el Vaticano.

El reverendo Antonio Spadaro afirmó que el encuentro pretende “enfriar la retórica”, mientras que Brian Burch señaló que Rubio acudió al Vaticano para mantener “una conversación franca sobre la política estadounidense y entablar un diálogo”.

Rubio, católico practicante, ya había coincidido con León XIV el año pasado junto al vicepresidente JD Vance, tras la misa de investidura del pontífice.

Sin embargo, desde la elección del Papa en mayo pasado, no se ha registrado ningún contacto directo entre León XIV y Trump.

Además, el Vaticano ya dejó claro que no habrá visita papal a Estados Unidos en 2026, principalmente debido a las elecciones legislativas de mitad de mandato previstas para noviembre.

Persisten las diferencias profundas

Pese al intento de acercamiento, las divergencias entre el Vaticano y la Casa Blanca siguen siendo profundas. Entre los temas más sensibles figuran: la guerra en Irán, el trato a migrantes y refugiados, los recortes a programas humanitarios, el papel de la inteligencia artificial, y la reducción de fondos de ayuda internacional de USAID.

La tensión aumentó aún más después de que Trump publicara —y luego eliminara— una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparecía representado como una figura similar a Cristo.

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