
La Policía Nacional confirmó que, tras el cierre del partido entre Boca Juniors de Cali y Deportivo Cali en el estadio Estadio Pascual Guerrero, se registraron enfrentamientos entre grupos de hinchas en los alrededores del escenario deportivo. Según el reporte oficial, cerca de 200 aficionados protagonizaron una batalla campal, lo que obligó a desplegar un operativo de reacción inmediata para evitar que la situación escalara aún más.
“Tras la finalización del encuentro deportivo en el estadio Pascual Guerrero se registra una riña recíproca entre aproximadamente 200 hinchas, esta situación se dio en inmediaciones del lugar, posteriormente, nuestros uniformados controlaron la situación y desplegaron una caravana para custodiar la seguridad”, explicó el teniente – coronel, Javier Gómez, oficial de inspección de la Policía de Cali.
Luego de que iniciaron el recorrido, unos metros más adelante, se registraron otros incidentes que dejaron tres hinchas lesionados, informó la Secretaría de Seguridad de Cali.
La Policía también explicó que los heridos recibieron atención inmediata por parte de los uniformados antes de ser trasladados a centros médicos. “Quienes fueron auxiliadas y trasladadas por nuestros uniformados a centros asistenciales”, agregó el comunicado.
Los hechos impactaron además el desarrollo de la transmisión televisiva del compromiso. La señal deportiva Win Sports suspendió la transmisión ante el riesgo que corría todo el personal técnico y periodístico por la compleja situación de orden público.
“Durante los hechos se registraron situaciones que comprometieron las condiciones mínimas de seguridad necesarias para garantizar la operación técnica y periodística de la transmisión, entre ellas, el lanzamiento de bengalas hacia el campo y la falta de custodia suficiente en las posiciones destinadas para las cámaras de tribuna, cuyos espacios quedaron expuestos ante la cercanía permanente del público”, explicó el medio.
Y agregó que “en el exterior del estadio también se presentaron disturbios. Aunque no se registraron ataques directos contra la Unidad Móvil de transmisión las condiciones de seguridad para los equipos técnicos y el personal desplazado no ofrecían las garantías necesarias ante una posible escalada de los hechos”.
Ante la gravedad de estos hechos, desde la Alcaldía de Cali manifestaron que “rechazamos categóricamente estos actos vandálicos e invitamos a los hinchas a vivir el deporte con tolerancia y armonía. El fútbol debe ser una fiesta de paz”.
Igualmente, se anunció que “estas acciones serán llevadas a la comisión de fútbol donde se tomarán las medidas respectivas para prevenir que estos hechos vuelvan a repercutir en el futuro de la ciudad”, concluyó el pronunciamiento oficial.
Calves del tema: cuatro preguntas
¿Cuántos hinchas participaron en los enfrentamientos?
El reporte preliminar de la Policía señala que en las riñas participaron cerca de 200 aficionados en inmediaciones del estadio Pascual Guerrero.
¿Cuántas personas resultaron lesionadas?
Las autoridades confirmaron que tres personas resultaron heridas durante los disturbios y fueron trasladadas a centros asistenciales.
¿Por qué se suspendió la transmisión del partido?
Win Sports explicó que no existían garantías suficientes de seguridad para su personal técnico y periodístico.
¿Qué pasará tras los hechos de violencia?
La situación será evaluada por la comisión de fútbol, organismo que podría definir sanciones y nuevas medidas de seguridad.











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