“Vender todo a la superespecialización dejando de lado el papel del médico con visión integradora sería catastrófico”

Redacción
Poco antes del inicio del proceso de elección de plazas MIR, el Dr. Jacobo Torres, tutor de residentes en el Hospital Universitario del Henares y vocal de la Sociedad de Medicina Interna de Madrid y de Castilla-La Mancha (Somimaca), alerta sobre los riesgos de un sistema sanitario cada vez más fragmentado y dominado por la superespecialización. Defiende el papel imprescindible de las especialidades con visión global, como la medicina interna, en un contexto marcado por pacientes más complejos y pluripatológicos. Frente a un modelo que prioriza la calidad de vida y el equilibrio laboral entre los futuros médicos, el Dr. Torres recuerda que abandonar la figura del clínico integrador sería “catastrófico” para el paciente y para el propio sistema de salud. 

Estamos a pocas semanas del inicio del proceso de elección MIR, un momento decisivo para miles de médicos jóvenes. ¿Qué factores cree que pesan hoy más a la hora de elegir especialidad?
En los últimos 15 o 20 años se ha observado un cambio progresivo en el patrón de elección de plazas MIR. Es cada vez más frecuente que en la elección, ya no sólo puedan ofrecer un mercado laboral mejor remunerado, sino que puedan tener una mejor calidad de vida. ¿Y qué entendemos por calidad de vida? Hace décadas existía otro paradigma, en el que se entendía la residencia no sólo como un empleo, sino como una forma de vivir, más volcados tanto en la asistencia como en la docencia.  

“A día de hoy la forma de entender la profesión médica ha cambiado, y cada vez priman más especialidades con las que se pueda compaginar una vida laboral con una vida personal fuera del trabajo” 

Sin embargo, a día de hoy la forma de entender la profesión médica ha cambiado (sin arrojar juicios de valor al respecto), y cada vez priman más especialidades con las que se pueda compaginar una vida laboral con una vida personal fuera del trabajo. El ejemplo más representativo fueron los años de pandemia por SARS-CoV-2, donde inicialmente se plantearon escenarios en los que volverían a primar en la elección especialidades con mayor peso asistencial, como medicina interna o Medicina Intensiva, pero la realidad resultó ser opuesta. Otro factor a tener en cuenta es el número de plazas ofertadas; a mayor número existe mayor número de competencia en la obtención futura de un puesto de trabajo, lo que puede decantar la balanza hacia aquellas especialidades que a priori se presenten más favorables a la incorporación al mercado laboral, ya sea tanto en el sistema público de salud o en el sistema privado en cualquiera de sus formas. 

El sistema sanitario está cambiando rápidamente, con una población cada vez más envejecida y pacientes con múltiples enfermedades crónicas ¿Qué tipo de médico cree que necesitará el sistema en los próximos años?
Se da una paradoja curiosa en el ámbito de la atención sanitaria, puesto que por una parte los pacientes, como consecuencia de las mejoras en ingeniería y tecnología, presentan una mayor supervivencia con un número cada vez mayor de procesos concomitantes, siendo un perfil habitual el paciente pluripatológico, pero, sin embargo, a nivel asistencial el aumento del conocimiento científico disponible a provocado una disgregación cada vez mayor de las áreas asistenciales.  

“Sigue siendo indispensable contar con figuras que tengan un conocimiento y manejo clínico transversal” 

Es innegable que el ambicioso ideal de llegar a conocer y manejar adecuadamente todo proceso patológico no deja de ser algo utópico, pero lo que sí está claro y cada vez queda demostrado en nuestro día a día es que pese a esa fragmentación del conocimiento sigue siendo no solo útil, sino indispensable, contar con figuras que tengan un conocimiento y manejo clínico transversal, que sirvan como eje integrador de la atención del paciente. Evidentemente, sobra decir que todas las especialidades son importantes, pero hay que destacar que las transversales, ya sea medicina familiar y comunitaria, medicina interna o medicina intensiva sirven como eje a través del cual el paciente entra en el sistema sanitario o tiene orientación diagnóstica a nivel hospitalario. Por tanto, si bien son necesarias todas las especialidades del ámbito que sean, las especialidades transversales como medicina interna con su visión integradora del paciente son y serán la base de nuestro sistema de salud. 

La medicina es cada vez más tecnológica y superespecializada. En este contexto, ¿qué papel juegan las especialidades con una visión global del paciente dentro del hospital?
Tal como mencionaba anteriormente, el mayor conocimiento científico produce de manera inevitable la fragmentación de la asistencia, ya no solo a nivel de la creación de diferentes especialidades, sino también dentro de las propias especialidades con la aparición de subespecialidades o áreas de capacitación. Pero no hay que perder de vista que vender todo a la superespecialización dejando de lado el papel del médico con visión integradora sería catastrófico para el sistema y para el paciente, de igual manera que si nos planteáramos la construcción de un edificio con los mejores materiales, pero obviando los cimientos. Por tanto, no son dos áreas excluyentes, sino que deben funcionar de manera integrada, sin olvidar que existen grupos de patología, como puede ser la patología autoinflamatoria o autoinmune, o la patología infecciosa, que generalmente tiene una afectación transversal y que sin la participación directa de un especialista sin visión global probablemente supondría un obstáculo importante para conseguir un manejo óptimo. 

“El mayor conocimiento científico produce de manera inevitable la fragmentación de la asistencia” 

Identidad profesional 26 Muchos estudiantes dudan sobre qué perfil encaja mejor en cada especialidad ¿Qué tipo de médico suele sentirse más identificado con especialidades de enfoque transversal como la Medicina Interna?
Pese a que todas las especialidades ofrecen un campo de conocimiento interesante, es innegable que no todos los trabajos son para todo el mundo. Es una obviedad que pese a que todos tenemos la misma preparación académica no todas las especialidades tienen el mismo perfil. Incluso dentro de las especialidades transversales existe una amplia diferencia entre ellas. La especialidad de medicina interna destaca por ser una labor más intelectual, de diagnóstico, donde lo que prima es el conocimiento teórico y en muchas ocasiones ser la persona que maneje la incertidumbre ante un cuadro sin diagnóstico claro. Bien es cierto que existen procedimientos que se realizan con relativa frecuencia, tales como paracentesis o toracocentesis, el aspecto instrumental intervencionista es algo más residual dentro de la especialidad, por lo que si sientes predilección por un manejo activo de instrumental y la realización de procedimientos, es posible que haya alternativas más acordes a tus preferencias. En resumen, medicina interna es una especialidad más enfocada al conocimiento teórico y en la que es fundamental saber manejarse en la incertidumbre. 

“Medicina interna es una especialidad más enfocada al conocimiento teórico y en la que es fundamental saber manejarse en la incertidumbre” 

Para quienes están valorando esta opción, a veces resulta difícil imaginar cómo es realmente el trabajo ¿Cómo es el día a día de un internista y qué nivel de responsabilidad clínica asume en la toma de decisiones?
A nivel asistencial decir «medicina interna» equivale a decir «hospitalización». Es sin duda la especialidad eminentemente hospitalaria en la que, salvo procesos concretos, como los quirúrgicos, es imposible mencionar el tópico de «no es de lo mío«, y aún en esos procesos pueden surgir complicaciones que requieran valoración por parte de un internista. Si hablamos de la labor asistencial, medicina interna se basa en tres pilares: hospitalización, consulta y asistencia compartida. Es necesario destacar que la puerta de entrada habitual de los pacientes de medicina interna suelen ser las unidades de urgencias generales, lo que indica la alta variabilidad de procesos a los que te puedes enfrentar en el día a día. Parte de los pacientes ya presentan un diagnóstico u orientación diagnóstica clara, pero en un porcentaje importante te enfrentas a la incertidumbre, y es necesario saber desenvolverse en esas situaciones y no transmitir las dudas al paciente. Además, quiero destacar el papel de la asistencia compartida, siendo muchas veces referencia para dudas y manejo clínico de pacientes con procesos de otras áreas que, en muchas ocasiones, presentan agudizaciones o complicaciones que precisan nuestra valoración. Desde el punto de vista de la consulta, se trata de un ámbito igualmente amplio, pudiendo tratarse desde una consulta general como de procesos más acotados, como pueden ser las enfermedades autoinflamatorias o la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana. 

“Si hablamos de la labor asistencial, medicina interna se basa en tres pilares: hospitalización, consulta y asistencia compartida” 

La medicina interna es una especialidad amplia dentro del hospital ¿Qué oportunidades de desarrollo profesional ofrece hoy, tanto en el ámbito asistencial como en investigación o liderazgo clínico?
La medicina interna ha sido, es y seguramente será la base de la asistencia clínica, por lo que su función difícilmente será sustituida, y en el caso que así fuera probablemente nos enfrentaríamos a un cambio de paradigma en la organización del sistema sanitario. Ese papel integrador hace que en muchas ocasiones sea necesaria nuestra participación en procesos de otros servicios en los que nuestra valoración resulta necesaria, por tanto, a nivel asistencial no solo abarcamos nuestra propia actividad, sino que cada vez es más frecuente la labor asistencial del internista integrada en otras especialidades, especialmente en especialidades quirúrgicas. Esto hace que nuestra labor sea cada vez más reconocida entre otras especialidades y se generen más oportunidades y campos de trabajo, y nuestro criterio clínico sea cada vez más tenido en cuenta. 

Para quienes están a punto de elegir plaza MIR: ¿Qué consejo le daría a la hora de decidir qué tipo de médico quieren ser?
Lo más importante a la hora de decidir qué especialidad elegir debe ser aquella que más te guste. Con esto, que suena obvio, me refiero a que te guste, o al menos no te desagrade, la labor más habitual de dicha especialidad. Pensar en realizar una especialidad concreta porque te gusta o te llama la atención únicamente un procedimiento concreto o una patología concreta probablemente conduzca, en mayor o menor tiempo, a un desencanto con la especialidad elegida y probablemente al abandono de la misma. Por ello, antes de dejarse llevar ante esta importante decisión por preferencias muy específicas es fundamental reflexionar sobre qué especialidad disfrutamos más en nuestro día a día, y seguro que esa decisión no será errada. 

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